La disminución poblacional de los pájaros cantores podría disminuir la variedad de sus canciones con el tiempo. Según un reciente estudio publicado en la revista científica Proceeding of the Royal Society B, tal fenómeno se origina en la disminución de “tutores de canto” para las generaciones de aves más jóvenes.

El estudio, realizado por Ross Crates, Naomi Langmore, Louis Ranjard, Dejan Stojanovic, Laura Rayner, Dean Ingwersen y Robert Heinsohn, cubrió específicamente la situación de los mieleros regentes (Anthochaera phrygia). Actualmente, esas aves cantoras nativas de Australia se encuentran en peligro de extinción y presentan una muestra clara de lo que podría ser el destino de muchas otras especies de pájaros cantores.

Primero lo primero… ¿los pájaros necesitan que les enseñen sus canciones?

La respuesta va más allá de un sí o un no. En general, todas las aves tienen lo que se conoce como vocalizaciones innatas. Ellas básicamente son parte de su paquete genético y no requieren de influencia externa para que el animal la desarrolle.

Pájaro cantor en rama de árbol.
Crédito: Mark Gillow. Vía Wikimedia Commons.

Por otro lado, algunas especies de aves como los colibríes, los loros y los pájaros cantores en general son capaces de aprender otras vocalizaciones y canciones más elaboradas. Pero, para hacerlo, requieren de “tutores” adultos y más experimentados que puedan enseñarles a través del ejemplo.

En general, si una población de aves está “sana”, la disponibilidad de adultos de los que los pichones pueden aprender es alta. De esa forma, es posible que las nuevas generaciones aprendan todo un conglomerado de vocalizaciones acumuladas por generaciones.

Ahora, el problema inicia cuando las poblaciones de pájaros se enfrentan a una disminución sostenida de sus números. En esos casos, el número de “profesores” disponibles es mucho menor y el proceso de aprendizaje generacional se ve perjudicado.

La necesidad de tutores ha llevado a los pájaros cantores a aprender canciones de otras especies

Pichón de pájaros cantores aprendiendo nuevas canciones.
Crédito: Neville Bartlett. Vía Flickr.

En el caso de los 146 mieleros regentes observados por los investigadores, fue fácil ver que las nuevas generaciones intentaron acoplarse a la nueva situación. En consecuencia, los pájaros cantores no solo aprendieron las canciones de sus pares, sino que también comenzaron a incorporar las vocalizaciones de otras especies.

A largo paso esas “canciones híbridas” podrían costarles a los pájaros cantores sus posibilidades reproductivas. Después de todo, las hembras no suelen sentirse atraídas por las vocalizaciones mixtas y prefieren a los machos que presentan un repertorio variado de entonaciones conocidas y propias de su especie. Algo que las futuras generaciones tal vez no tengan la oportunidad de recopilar en un ambiente con tan pocos tutores.

Esfuerzos a futuro

Acercamiento al mielero regente, un tipo de pájaro cantor.
Vía Wikimedia Commons.

Con la finalidad de evitar que la situación empeore, los investigadores también reportan su participación en un proyecto de conservación de la especie. La meta es liberar poco a poco más machos de los mieleros regentes en la naturaleza. Todo con la intención de favorecer en cautiverio la adopción de los patrones vocales usuales de la especie.

Lastimosamente, se ha notado que las canciones de los pájaros cantores en cautiverio suelen ser menos variadas y más cortas que las de aquellos criados en la naturaleza. Por lo que la pérdida de ciertas entonaciones y vocalizaciones propias de los mieleros regentes podrían perderse con el tiempo, lo que perjudicaría la estabilidad de una especie que ya se encuentra amenazada.

Referencia:

Loss of vocal culture and fitness costs in a critically endangered songbird: https://doi.org/10.1098/rspb.2021.0225

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