Mantener un estilo de vida activo es una de las mejores decisiones que podemos tomar para cuidar de nuestra salud a largo plazo. Sin embargo, ese no siempre es el motivo por el que decidimos empezar a hacerlo. Inicialmente, otras motivaciones pueden ser meramente estéticas, como el deseo de adelgazar. Por ese motivo, muchas personas pueden sentirse desmotivadas al ver que el ejercicio las ha hecho ganar peso.

¿Debería eso realmente preocuparnos? No, y te explicaremos por qué.

¿Por qué a veces podemos ganar peso al empezar a hacer ejercicio?

De forma resumida, podemos decir que el aumento de peso puede deberse a una conglomeración de factores. Por lo general, ellos no serían notorios de forma aislada. Pero cuando se superponen entonces sí podemos empezar a notar que el ejercicio podría estarnos haciendo ganar peso en lugar de perderlo.

El detalle importante en esa etapa es no dejar que la situación nos desanime. Algo que se torna mucho más fácil de hacer una vez entendemos los motivos detrás del aumento de peso y por qué no tendemos que preocuparnos de él a largo plazo.

El primer factor a tomar en cuenta: la alimentación

Mujer haciendo ejercicio para perder peso.
Vía pxHere.

De acuerdo a lo dicho para WordsSideKick.com por la profesora de actividad física y salud digital de la Universidad de Sydney (Australia), Corinne Caillaud, aunque el ejercicio tiene un papel importante en el control del peso “la otra cara de la moneda es la ingesta de alimentos”.

En general, si aumentamos nuestro consumo de comida chatarra que ya que estamos ejercitando, entonces nuestros esfuerzos serán contraproducentes. De hecho, incluso es posible que notemos rápidamente cómo empezamos a ganar peso incluso cuando hacemos ejercicio con frecuencia.

Según Caillaud, darnos un gusto ocasionalmente no traerá ninguna consecuencia a largo plazo. Pero, por otro lado, si hacemos de la comida chatarra nuestra elección del día a día, no habrá suficiente cantidad de actividad física que nos ayude a mantenernos sanos o en forma.

Microdesgarros, una consecuencia con dos facetas

Otra de las consecuencias comunes del ejercicio –sobre todo cuando estamos empezando– son los microdesgarros. En resumen, son pequeños desgarros en las fibras musculares que se dan luego de forzar el músculo a rendir más allá de lo que está acostumbrado.

Mujer haciendo yoga.
Vía Pxfuel.

De acuerdo a lo dicho el portal University Hospitals, ese escenario no debería preocuparnos tanto. Si hemos realizado el ejercicio adecuadamente y no hay lesiones a la vista, el propio organismo enviará nutrición a los músculos para curar el microdesgarro.

Al inicio, esa acción producirá una hinchazón en la zona que podría fomentar la retención temporal de líquidos, lo que nos hará pensar que acabamos de ganar peso al hacer ejercicio, pero solo será un aumento momentáneo. Luego de eso, poco a poco el músculo se hará más fuerte y también aumentará su masa.

Tercer factor: el tipo de ejercicio realizado

De la mano con ese último detalle, también cabe resaltar que podríamos ganar peso dependiendo de los ejercicios que realicemos. En general, actividades cardiovasculares nos ayudarán a quemar grasa, mientras que los entrenamientos de fuerza –como el levantamiento de pesa– quemarán grasa y generarán masa muscular al mismo tiempo.

Como consecuencia, podríamos perder un gramo de grasa y ganar otro de músculo. En la balanza el número podrá ser el mismo, pero en la realidad y en tú día a día sin duda notarás la diferencia. Eso sí, para que el la ganancia muscular sea notoria en la balanza en general debe haber pasado al menos un año de entrenamiento. Por lo que es uno de los factores que menos harán la diferencia al principio.

Mujer haciendo ejercicio cardiovascular para perder peso.
Vía Piqsels.

Ahora, no podemos dejarnos engañar pensando que el ejercicio cardiovascular no podría hacernos “ganar peso”. En su caso, todo se deberá al aumento del volumen sanguíneo que ofrecerá un incremento en la resistencia y la capacidad cardiovascular. Acá, realmente será solo el incremento en el volumen de nuestra sangre en el que nos hará ver en la balanza que hemos ganado peso.

La ganancia de peso es solo momentánea mientras que los efectos beneficiosos del ejercicio son duraderos

Es posible que las personas aumenten un poco el peso corporal después del ejercicio porque han aumentado el peso muscular, el volumen sanguíneo general, etc., pero eso no significa que no sea exitoso. (…) Todo es [un] cambio positivo para ayudar a desarrollar músculos sanos y hacer que funcionen mejor en términos de metabolismo”, declaró Caillaud.

En otras palabras, en cualquiera de los casos anteriores los cambios del organismo se traducirán en una mejora de la salud general. Asimismo, elementos como la hinchazón muscular y la retención de líquidos son efectos efímeros que más temprano que tarde darán lugar a la pérdida de peso esperada.

Eso sobre todo si también cuidamos nuestra alimentación y nos ocupamos de dar a nuestro organismo los nutrientes que necesita para desarrollar músculos sanos y llevar la acumulación de grasa al mínimo posible.

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