Solemos ver a los mosquitos como amenazas feroces para los humanos por transmitirnos con su molesta picada enfermedades mortales, pero su presencia en la Tierra también ofrece muchos beneficios. De hecho, los que causan problemas zoonóticos constituyen apenas el tres por ciento de las especies identificadas hasta ahora, mientras que los otros podrían ser inocentes.

A fin de limpiar su nombre, o por lo menos diferenciar a los buenos de los malos, dedicaremos el siguiente artículo a las especies que hacen algo bueno por el equilibrio del planeta, e incluso, por el bienestar de la humanidad. 

Miles de especies de mosquitos son inofensivas para los humanos

Pocos lo saben, pero solo alrededor de 100 especies de mosquitos transmiten enfermedades a los humanos. Esta cantidad es, sin lugar a dudas, significativa, pero no por ello todos merecen el estigma al que los hemos sometido durante cientos de años. Existen otras miles con cuerpos impactantes y comportamientos “altruistas” que han pasado desapercibidos.

Yvonne-Marie Linton, curadora de la Colección Nacional de Mosquitos de Smithsonian y directora de investigación del Departamento de Defensa de la Unidad de Biosistemática Walter Reed (WBRU), lanzó recientemente “Mosquitos del mundo” junto a dos coautores. Las 1,300 páginas que lo componen abordan la amplia diversidad entre estos insectos estigmatizados y su importancia para la Tierra.

La variedad de colores que exhiben sus cuerpos es casi tan amplia como las especies documentadas. Algunas combinan los tonos, lo que les permite camuflarse con su entorno, mientras que otras brillan en todo su esplendor sin temor a esconderse de nadie.

Una especie digna de mención es el mosquito elefante, de gran tamaño y con una dieta a base de plantas y restringida de sangre humana. A diferencia de los que suelen picarnos (los de “manchas marrones), su cuerpo exhibe un deslumbrante color zafiro y rayas plateadas, con escamas distribuidas a lo largo de espalda y patas.

Los mosquitos también son polinizadores

Mosquito posado sobre una flor amarilla para polinizarla, una función importante para la vida en la Tierra y que beneficia a los humanos.
Mosquito polinizador. Crédito: Lawrence Reeves.

Un aspecto prácticamente desconocido del comportamiento de los mosquitos es su papel como polinizadores. Incluso la forma en que ejercen dicha función es ambigua, pues se desconocen las plantas que visitan y la eficacia con la que dispersan en polen. Para evaluarlo, sería conveniente compararlos con otros grupos muy experimentados y estudiados, como las abejas, las mariposas y los escarabajos.

Pero, si tanto es el misterio, ¿cómo se puede afirmar que son polinizadores? Pues bien, la ciencia ha encontrado ciertas sugerencias. Algunos experimentos en los que se ha limitado su presencia nocturna han demostrado que algunas flores producen menos semillas viables en comparación con las flores que fueron privadas de polinizadores diurnos.

Obviamente, el hallazgo no hace referencia solo a los mosquitos, sino a otras especies polinizadoras nocturnas, pero es una pista digna de consideración. A pesar de ello, han sido omitidos de la mayoría de los estudios sobre el tema, pero no por ello deja de ser importante. A estas alturas, muchos están al tanto de los beneficios que ofrecen los polinizadores, incluidos los mosquitos, para la vida de los humanos.

Mosquitos elefantes contra sus homólogos transmisores de enfermedades

El mosquito elefante no solo está entre los buenos por sus hábitos saludables y por su comportamiento tangencial a los humanos. También tienen una naturaleza depredadora que la ciencia ha empezado a aprovechar para luchar contra la transmisión de enfermedades zoonóticas en zonas de riesgo.

Haciendo honor a su nombre, al eclosionar, las larvas de esta especie pueden crecer mucho más que la mayoría y llegar a ser casi del grosor de un lápiz. Tal tamaño amerita una buena alimentación, pero por fortuna, nuestra sangre no es el ingrediente más esencial para ellos; en cambio, las larvas mastican las crías de otros mosquitos.

Cuatro imágenes que muestran el cuerpo de los mosquitos elefante, una especie que aporta beneficios a los humanos.
Cuerpo de los mosquitos elefante. Crédito: Lawrence Reeves.

“Son simplemente enormes, diezman todo. Una larva de mosquito elefante puede comerse de 30 a 40 de los más pequeños todos los días”, dijo Lipton. Tal es la importancia de este rasgo que la investigadora asegura que esta dieta a base de crías les proporciona suficiente proteína para toda su vida adulta. Y, para que no quede implícito, esto significa que no necesitan sangre humana para poder poner huevos saludables y continuar prosperando.

Este potencial no ha pasado desapercibido para los humanos. Los mosquitos elefante han sido contratados por los científicos para desplegar estrategias de extinción masiva de los homólogos transmisores de enfermedades en lugares como Texas, Vietnam, Uganda y Samoa.

“La gente ha tomado los comederos de larvas más feroces y los ha puesto en los campos de arroz para eliminar los mosquitos que pican a los humanos”, dijo Linton.  

Los beneficios de los mosquitos han sido subestimados por los humanos

El hecho es que la ciencia se ha centrado en las picadas de un grupo y en su erradicación, sin estudiar la situación en un contexto más amplio. Como suele ocurrir en este mundo, no hay nada totalmente malo o totalmente bueno, y los mosquitos son un ejemplo de ello.

Existen decenas de especies que, como el mosquito elefante, no beben sangre humana. Y aunque la mayoría sí lo hace, esto no los hace esencialmente perjudiciales. Por ejemplo, algunos también se alimentan de ranas, cocodrilos, lombrices de tierra, armadillos, manatíes e incluso peces cazadores del fango. Por si fuera poco, algunos estudios demuestran que inicialmente se alimentaban de reptiles, incluidos los dinosaurios.

Comprender su papel en la Tierra es vital ahora que los científicos despliegan bacterias y modificaciones genéticas para erradicarlos en zonas donde el dengue, zika y la malaria son frecuentes. Aunque parezca una solución definitiva para el problema, quizás sea necesario aplicarla de forma más estratégica.

Referencia:

The Secret Lives of Mosquitoes, the World’s Most Hated Insects. https://www.smithsonianmag.com/blogs/national-museum-of-natural-history/2021/08/19/secret-life-worlds-most-hated-insect/

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