Aunque suene asqueroso para muchos, el mundo podría estar muy cerca de empezar a usar los desechos humanos de forma masiva e inteligente para la producción de fertilizante en el marco de una agricultura más sostenible y de promover la adopción de la economía circular.

Los investigadores de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign exploraron el potencial de esta alternativa según las características de diferentes países del mundo. Sus hallazgos se publicaron en la revista Environmental Science and Technology.

La importancia de los recursos

Los recursos naturales son abundantes y útiles para la humanidad y otras especies, pero a estas alturas ya hemos alcanzado el sobregiro anual. Esto quiere decir que ya hemos usado el total de lo que nos corresponde en función de la capacidad de recuperación de la Tierra, como explicamos previamente.

Aunque para muchos sigue siendo una mentira para el control de las masas, los científicos insisten en que el cambio climático y la escasez de recursos pueden transformar nuestro hogar al punto de no poder habitarlo más. Es por ello que han centrado esfuerzos en el diseño de estrategias sostenibles que permitan reducir los daños que causamos al planeta, a otros habitantes no necesariamente humanos y alargar nuestra estadía como especie.

Desechos humanos podrían servir como fertilizantes

La agricultura es uno de los aspectos más explorados. Ya se han investigado formas de hacer los cultivos alimenticios más resistentes al calor, así como modificarlos genéticamente para fomentar su crecimiento y abundancia.

Pero los fertilizantes usados durante la siembra son también importantes. En este sentido, se está evaluando la posibilidad de usar los desechos humanos para aprovechar sus nutrientes en la agricultura e incluso estimular la economía, como hemos explicado en otras oportunidades.

Sin embargo, la calidad de la calidad de la infraestructura de saneamiento varía enormemente entre países, al igual que la dieta de las personas y las tierras aptas para la agricultura. Contar con un mapa en el que sea fácil visualizar la disponibilidad de recursos en función de la demanda sería de gran utilidad para poder aprovechar los desechos humanos sin lastimar la economía.

Relación oferta-demanda de nutrientes a nivel mundial

Máquina distribuyendo fertilizante que pudo haber sido producido con desechos humanos como parte de una estrategia de economía circular.

Estudios previos han evaluado el potencial para recuperar los nutrientes de los desechos humanos en todo el mundo. También han identificado algunos de los lugares en los que abundan y, al mismo tiempo, hay una alta demanda local de fertilizantes agrícolas.

En esta oportunidad, los investigadores decidieron hacer una caracterización cuantitativa a escala mundial abarcando 107 países. Por medio de esta, identificaron tres tipologías distintas de oferta-demanda: países con una oferta-demanda coubicada; países con una oferta-demanda dislocada; y países con diversas proximidades entre la oferta y la demanda.

Agricultura sostenible y economía circular en función de la disponibilidad de desechos humanos

Estados Unidos y Australia se encuentran en la tipología dislocada de oferta y demanda, lo que quiere decir que sus áreas agrícolas están muy alejadas de las grandes ciudades, principales fuentes de nutrientes derivados de desechos humanos. De implementarse una estrategia de aprovechamiento como fertilizante, estos tendrían que transportarse a grandes distancias, probablemente como productos cristalinos concentrados.

Campos de cultivo con fertilizante.

Mientras que países como India, Nigeria y Uganda se ubicaron en la oferta-demanda coubicada, donde las poblaciones proveedoras de nutrientes  se encuentran en la proximidad de áreas agrícolas. En estos casos, sería más fácil usar los desechos humanos en pro de la economía asociada a la agricultura, aunque esto ameritaría mejorar la infraestructura de saneamiento.

Por su parte, Brasil, México, China y Rusia tienen una relación oferta-demanda dislocada, por lo que los formuladores de políticas deberían diseñar estrategias más variadas y “personalizadas” de acuerdo a cada región.

Curiosamente, las tipologías también correspondieron con el Índice de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas. Ahora los investigadores esperan iniciativas similares para aclarar el panorama en cuanto a las  características económicas, sanitarias y agrícolas más destacadas de los países de todo el mundo.

Referencia:

Defining Nutrient Colocation Typologies for Human-Derived Supply and Crop Demand To Advance Resource Recovery. https://pubs.acs.org/doi/10.1021/acs.est.1c01389

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