A medida que envejecemos nuestras células cerebrales se deterioran, afectando nuestra memoria y capacidades cognitivas. Si bien parece un proceso inevitable, una nueva investigación señala que las personas con trabajos mentalmente estimulantes tienen menor riesgo de sufrir demencia.

En concreto, sugieren que la estimulación mental retrasa la aparición de los síntomas de la demencia en años posteriores en comparación con aquellas personas que no tienen trabajos mentalmente estimulantes.

Los trabajos estimulantes implican gran libertad de decisión laboral

Ejecutivo sentado en un escritorio
Puestos de trabajo que impliquen actividades de control estimulan mejor nuestro cerebro

Como parte de un estudio en el que participaron más de 100 mil personas del Reino Unido, Europa y Estados Unidos, los investigadores analizaron (durante aproximadamente 17 años) una variedad de ocupaciones que iban desde puestos empleados del sector público hasta trabajadores forestales. En efecto, detectaron que los trabajos con mayor estimulación mental posponen la aparición de los síntomas de la demencia.

Los trabajos estimulantes incluyen tareas exigentes y una gran libertad de decisión laboral. Por el contrario, las ocupaciones consideradas como no estimulantes son aquellas caracterizadas por una falta de control laboral o pocos exigentes. En ese sentido, en The Guardian explican que:

La estimulación cognitiva en el trabajo puede tener lugar durante décadas y sumar decenas de miles de horas, dura ‘considerablemente más’ que las intervenciones cognitivas o los pasatiempos estimulantes cognitivos”.

En correspondencia con ello, Mayo Clinic señala que adquirir una buena educación, tener pasatiempos, participar en actividades sociales “mentalmente atrayentes”, pero sobre todo empleos estimulantes reducen el riesgo de desarrollar demencia.  

La estimulación mental se asocia con proteínas que inhiben ciertos procesos mentales

Como parte del análisis, los autores detectaron que la incidencia de demencia era 4.8 por cada 10 mil personas en el grupo de alta estimulación mental, mientras que de 7.3 en el grupo de baja estimulación. Al respecto, los autores agregan:

Los niveles de demencia observados en personas a los 80 años que experimentaron altos niveles de estimulación mental se observaron a los 78.3 años en aquellos que habían experimentado una baja estimulación mental. Esto sugiere que el retraso promedio en la aparición de la enfermedad es de aproximadamente un año y medio, pero probablemente haya una variación considerable en el efecto entre las personas”.

De igual modo, identificaron ciertas proteínas en el plasma sanguíneo de los participantes con mayor estimulación que podrían inhibir ciertos procesos cerebrales relacionados con la demencia. Aunque, no dieron mayor detalle al respecto, pues el estudio fue del tipo observacional, los resultados parecen ser los mismos en distintas poblaciones.

No obstante, estudios previos han demostrado que las personas que realizan tareas que estimulen su cerebro tienden a desarrollar redes neuronales más fuertes. En efecto,  se preparan mejor para enfrentar el daño celular que podría ocasionar la demencia. Estas investigaciones destacan la importancia de mantener nuestras mentes ocupadas, sobre todo con actividades que promuevan una alta estimulación mental.

Referencia:

Dementia risk lower for people in stimulating jobs, research suggests. https://www.theguardian.com/society/2021/aug/19/dementia-risk-lower-for-people-in-stimulating-jobs-research-suggests

Preguntas y respuestas: Estrategias para prevenir la demencia que deben aplicarse toda la vida. https://newsnetwork.mayoclinic.org/discussion/estrategias-para-prevenir-la-demencia-que-deben-aplicarse-toda-la-vida/

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