El mundo está lleno de criaturas cuya existencia jamás nos habríamos imaginado. Tal es el caso de los gusanos marinos pertenecientes al grupo Echiura. A pesar de que están ampliamente extendidos por el planeta, la característica que más se conoce y recuerda de ellos es el particular parecido que algunas de sus especies tienen con un pene.

Sin embargo, tal como se recopila en un artículo de The Conversation, esas criaturas son mucho más que su imagen. Lo que implica que, aunque sean un poco difíciles de ver sostenidamente, realmente deberíamos tomarnos un momento para prestar más atención a lo que son y al rol vital que juegan a la hora de mantener los ecosistemas marinos en equilibrio.

‘Echiura’ el grupo de gusanos marinos tan extenso como ignorado

Tal como se recalca en el artículo, en los océanos de Australia existe una gran cantidad de biodiversidad que todos buscan conocer y proteger. Sin embargo, junto a ella también encontramos otras especies que simplemente pasan por debajo de la mesa, a pesar de ser de gran importancia para el ecosistema.

Tipo de Echiura.
Ochetostoma australiense. Vía Shutterstock.

Ese es el caso del grupo de gusanos marinos identificado como Echiura. Las criaturas invertebradas con apariencia alargada, que puede asemejarse a un falo, son altamente adaptables y pueden vivir entre la arena, el fango e incluso entre las piedras.

Asimismo, puede encontrárselos viviendo tanto a más de 6 mil metros bajo en nivel del mar, o en las zonas costeras del mundo. En otras palabras, son criaturas altamente adaptables que hace vida en infinidad de ecosistemas de nuestro planeta. Pero, a pesar de eso, es muy poco lo que realmente se ha estudiado sobre ellas.

Lo que sabemos sobre el grupo de gusanos marinos con forma de pene

Por los momentos, se cree que deben existir al menos 236 especies diferentes de gusanos marinos pertenecientes al grupo Echiura. No obstante, no es posible aún estar totalmente seguros de ese número, puesto que no se han realizado investigaciones extensivas al respecto.

Se había estimado que los miembros de los equiuros solían medir entre 3 y 25 cm de largo. Sin embargo, se han descubierto ejemplares con longitudes máximas de hasta 2 metros. Por lo que es claro que esa área del conocimiento también necesita actualizarse.

Tipo de Echiura.
Crédito: Alison Young/iNaturalist.

Por ahora, lo que se tiene mejor delimitado son las diferencias entre los machos y las hembras de la especie. Básicamente, todas las características que hemos mencionado hasta ahora pertenecen a las hembras de la especie. Por lo general, los machos simplemente la parasitan, por lo que suelen ser de 1 o 3 milímetros de longitud.

Asimismo, se sabe que las hembras se alimentan de animales pequeños y sedimentos orgánicos de la naturaleza. Mientras tanto, los machos actúan como gónadas que simplemente dependen de sus compañeras para suplir sus necesidades vitales.

“Ingenieros del ecosistema”

El detalle que hace a los gusanos marinos del grupo Echiura tan importantes es su capacidad para modificar su ecosistema. Para poder sobrevivir, dichas criaturas crean madrigueras en la tierra al remover capa tras capa de arena o fango con su propia boca.

Al final, crean túneles que al menos otros 8 grupos de especies marinas utilizan para sobrevivir. Asimismo, contribuyen al aireamiento de los suelos y renovación del fondo marino y los sedimentos, lo que los hace más sanos y fértiles.

Tipo de Echiura.
Crédito: Wayne Martin/iNaturalist.

Gracias al trabajo de los llamados “ingenieros del ecosistema” otras criaturas pueden conseguir refugio o alimento con más facilidad. Asimismo, los propios gusanos marinos también son parte de la dieta de otros carnívoros marinos alrededor del globo, con depredadores que van desde el intimidante tiburón martillo hasta las pintorescas nutrias marinas del sur.

Como si fuera poco, los Echiuria también pueden encontrarse como parte del repertorio culinario de algunos países del este y sudeste de Asia. Por lo que, sin duda, los gusanos marinos tienen roles integrales en el equilibrio ambiental que no podemos ignorar.

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