Los problemas para controlar la vejiga son altamente comunes, pero no suelen ser tan ampliamente discutidos como deberían. Consciente de tal situación, la proveedora de atención médica, Janis M. Miller, ha dedicado su carrera a estudiar la salud de la vejiga de las mujeres. Gracias a sus esfuerzos, ahora podemos ver que los problemas de incontinencia podrían tener parte de su inicio (y solución) en un factor mental: el conocimiento.

¿La incontinencia urinaria sí tiene un factor mental?

De acuerdo a una entrevista que realizó para la Universidad de Michigan, donde trabaja como profesora en la Facultad de Medicina y Enfermería, el estar bien informadas sobre la salud y funcionamiento de su vejiga podría ser una herramienta para que las mujeres puedan hacer frente a al menos algunas situaciones relacionadas con la incontinencia.

El control de la vejiga comienza en tu cabeza. Hay sistemas de control conscientes e inconscientes, y ambos afectan al otro. Pero la intención (control consciente) es realmente poderosa cuando una mujer tiene la información correcta sobre su propio cuerpo. Puede usar esa información para poner el control de la vejiga en sus propias manos, de una manera específica e individualizada, dijo Miller.

Con la finalidad de ayudar a las mujeres a tomar control del factor mental que influye en la incontinencia urinaria, la profesora desarrolló su propio sitio web llamado My Confident Bladder. A través de él, Miller puede difundir información de utilidad para las mujeres en cápsulas informativas rápidas y sencillas de entender que les permitan aplicar el conocimiento de inmediato a su día a día.

Los cuatro pilares de My Confident Bladder

Mujer sentada en el suelo.
Vía stock.adobe.com

En su página web, la experta ha desarrollado cuatro líneas de acción principales con las cuales ayudar a las mujeres a retomar el control de sus vejigas. Después de todo, tal como mencionó antes, una parte de la aparición de la incontinencia urinaria podría tener que ver con el factor mental.

Por eso, es vital contar con fuentes de información fidedigna con la cual entrenar nuestro cerebro para luego controlar mejor nuestro cuerpo. El primero de sus pilares tiene que ver con un ejercicio de autoconsciencia para que las mujeres identifiquen sus “desencadenantes” y puedan reaccionar a ellos antes de que desaten el impulso de orinar –determinando si se trata de una necesidad real o de un impulso condicionado, conocido como incontinencia del pestillo–.

El segundo punto se relaciona con la reacción que podemos tener ante los desencadenantes. Si los aprendemos a identificar, el siguiente paso será desarrollar una señal corporal diseñada para “calmar la vejiga”. Según la experta, una buena opción sería realizar entre 3 y 6 breves contracciones del piso pélvico para enviar la señal de que aún no es momento de orinar.

Por su parte, un tercer nivel implicaría unir esas contracciones de piso pélvico con momentos asociados a pequeñas fugas de orina, como cuando las mujeres estornudan o levantan objetos demasiado pesados. De esa forma, las se cierra por un momento la uretra para evitar las fugas y se brinda un soporte extra para el organismo.

Incontinencia urinaria.
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Finalmente, el cuarto pilar requiere de otro ejercicio de autoconsciencia. En este caso, lo que se espera es que las mujeres puedan descubrir su “patrón de vejiga”, cuyos diferentes tipos de explican en la página. De esa forma, podrán saber no solo cómo hidratarse sino también qué precauciones tomar a la hora de salir para evitar fugas inesperadas.

Un truco a probar: ‘The Knack’

Así como existen los ejercicios Kegel para fortalecer los músculos pélvicos, existen otros trucos como ‘The Knack’ que podrían ser de ayuda. A diferencia de los Kegel, que necesitan gran cantidad de repeticiones y práctica, ‘The Knack’ es una herramienta para usar al momento. Básicamente, implica realizar contracciones del piso pélvico en el justo instante en el que se sienta el riesgo de una posible fuga.

Claramente, no en todos los casos podría funcionar. Pero para las mujeres cuyo factor mental incluye notoriamente en su incontinencia, podría ser la solución perfecta. Eso sobre todo si se lo mezcla con el desarrollo los cuatro pilares mencionados más arriba, según comentó Miller.

Igualmente, los tratamientos contra la incontinencia siguen siendo una opción, y nunca está de más contar con la opinión de un profesional de confianza. Pero, si el caso no es muy grave, tal vez no sea mala idea buscar más información sobre el tema para descubrir si tal vez un poco más de conocimiento sobre nuestro cuerpo podría ser todo lo que necesitamos para empezar a controlarlo mejor.

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