El estudio de nuestros patrones como sociedad a lo largo de la historia nos ayuda a entender de mejor forma de dónde venidos y a imaginar hacia dónde podríamos ir. Asimismo, en otros casos nos ayuda a notar posibles cambios negativos y a tomar acción antes de que cobren fuerza. Como un ejemplo, podemos mencionar la cantidad de suicidios globales, que ha venido en aumento durante las últimas décadas.

De acuerdo a un estudio recientemente publicado en Injury Prevention, la cantidad general de suicidios en el mundo ha estado en aumento desde hace al menos tres décadas. Sin embargo, a la par, las tasas particulares de suicidio han tenido una tendencia a la baja. Lo que podría hacer que nos preguntemos… ¿Cómo es posible que ambos valores convivan?

Para responder a tales preguntas podemos remitirnos al escrito realizado por los investigadores Paul Siu Fai Yip, Yan Zheng y Clifford Wong. Desde su perspectiva, sus hallazgos podrían tener lo que se necesita para impulsar al mundo a poner más empeño en los movimientos de prevención del suicidio.

Una mirada al contexto internacional

La finalidad de los investigadores era que sus resultados pudieran ser un reflejo de la situación global a lo largo de las décadas. En consecuencia, tuvieron que trabajar con una enorme masa de datos proveniente de países de ingresos bajos, medianos bajos, medios altos y altos, de acuerdo a las cuatro clasificaciones establecidas por el Banco Mundial.

Flores con pintura roja sobre sus pétalos representando el aumento de la tasa de suicidios.
Vía Pixabay.

Para conseguir tal cantidad de información, trabajaron con el Estudio de la carga mundial de enfermedades (GBD, por sus siglas en inglés) del 2019. Gracias a eso, consiguieron datos poblacionales de 204 países y territorios entre 1950 y 2019, todos separados por ubicación, edad y sexo.

Sumado a eso, también se hicieron con datos de casi 370 enfermedades y lesiones distintas sufridas por la población de las naciones y territorios. Para su caso, los datos comenzaron desde 1990 y se mantuvieron constantes hasta el 2019, siempre separados pro edad y sexo.

Con ese par de pilares, los investigadores comenzaron a comparar las tasas de suicidios anuales, con la cantidad neta de muertes por suicidio y cómo fueron evolucionando a lo largo de los años.

Las tasas de suicidios por edad disminuyeron, pero la cantidad global total aumentó

Comparando el primer año tomado en cuenta por el estudio (1990) y el último (2019) podemos observar la evolución de las tasas de suicidio en el mundo. Por un lado, la más generalizada paso de 13,8 muertes por cada 100 mil habitantes a 9,8 suicidios entre 100 mil habitantes.

Flores con pintura roja sobre sus pétalos representando el aumento de la tasa de suicidios.
Vía Pixabay.

Las mujeres presentaron las disminuciones más drásticas, con su tasa de 1990 siendo de 11 suicidios entre cada 100 mil personas, y con la de 2019 marcando 6,1 muertes por suicidio entre cada 100 mil habitantes. Por su parte, los hombres mostraron una disminución menos prominente, pasando de 16,6 a 13,5 suicidios por cada 100 mil personas.

Sin embargo, a pesar de que las tasas y promedios tuvieron una tendencia a la baja, la cantidad general de suicidios en el mundo igualmente aumentó. Para 1990 se contaron 738.799 muertes por suicidio anuales. En el 2019, la cifra subió hasta 758.696 fallecimientos. En otras palabras, hubo un aumento de casi 20 mil más vidas perdidas anualmente.

¿Qué causó entonces el aumento en la cantidad de suicidios mundiales?

Principalmente, de acuerdo a los investigadores, lo que contrarrestó la tendencia a la baja de las tasas de suicidio fue el aumento poblacional. En esos treinta años, el conteo de habitantes mundiales tuvo un aumento del 1.512,5%.

Dicho incremento, en contraste con la disminución de las tasas globales, por sexo y por edad, terminó causando un aumento total de los suicidios, incluso cuando en promedio se verían como menos. Todo debido a que hay una mayor cantidad de habitantes que además cada vez llega a edades más avanzadas.

Persona sola en medio de una hbitación.
Crédito: Raul Lieberwirth

La investigación terminó revelando entonces que los hombres adultos, sobre todo aquellos entre 45 y 64 años o mayores de 65-70 años eran más propensos al suicidio. Un detalle que se extendió por todas las naciones independientemente de sus ingresos, pero que fue particularmente notorio en aquellas clasificadas como de ingresos altos o medio altos.

Para tomar en cuenta en el futuro

En la actualidad, el suicidio es la segunda causa de muerte más alta del mundo. Anualmente, un promedio de 800 mil vidas se pierden ante el suicidio y, por lo que vemos, dicha cantidad tiene una tendencia a aumentar. Eso sobre todo tomando en cuenta el incremento de individuos con más alto riesgo de suicidio según el estudio: hombres adultos, mayores de 45 años.

A medida que la esperanza de vida del mundo aumenta –sobre todo en los países con más recursos– más personas podrían llegar a edades donde el riesgo de suicidio aumenta. De allí que los investigadores vean como una meta primordial para el futuro el incremento de los programas de prevención del suicidio y de apoyo en particular a la población mayor.

Referencia:

Demographic and epidemiological decomposition analysis of global changes in suicide rates and numbers over the period 1990–2019: http://dx.doi.org/10.1136/injuryprev-2021-044263

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