Cuidar los horarios de las comidas puede ser un primer gran paso en el arduo camino de llevar un estilo de vida saludable. Sin embargo, estos detalles pueden ofrecer beneficios mucho más específicos, en especial para quienes entrenan para mantener en forma. Por ejemplo, comer proteínas a determinada hora del día puede tener efectos diferentes.

Un equipo de investigadores encontró evidencia de ello y publico sus resultados en la revista Cell Reports. Al parecer, no se trata de comer más cantidad de proteína para formar más músculos, sino de comerlos en la proporción correcta y a una hora adecuada.

Explorando la “crononutrición”

Cada vez más personas son conscientes de cuán importante es el desayuno para la nutrición diaria, pero aún hay mucha ignorancia respecto a los nutrientes que debe incluir. Aún más respecto al porqué de su importancia, lo que motivó a los investigadores a hacer un análisis de “crononutrición”, es decir, de la relación entre nuestros ritmos circadianos y los nutrientes que ingerimos.

Porque sí, aunque los ingredientes que incluimos en nuestra dieta son claves para nuestra salud y logro o mantenimiento del peso, la hora a las que los consumimos también lo es. En esta oportunidad, los investigadores se centraron en un tipo de nutriente que nos ha acompañado a lo largo de nuestro proceso evolutivo: la proteína.

Ratones alimentados con más o menos proteínas en el desayuno y la cena

El estudio consistió en alimentar dos grupos de ratones dos veces al día: a un grupo le dieron más proteínas en el desayuno; el otro recibió más de ellas en la cena, aunque en cantidades ligeramente diferentes. Luego, indujeron el recrecimiento muscular en una pierna de cada individuo de cada grupo.

Los investigadores quedaron sorprendidos al notar que los ratones que comieron más proteínas en el desayuno pero en menor cantidad ganaron más músculo que el grupo que recibió una cantidad más abundante de proteínas durante la cena.

Huevos enteros y un huevo frito sobre una tabla de madera.

Con ello, la idea de que la hora de comer, y en especial cuando se trata de proteína, constituye un factor de digno de atención en diferentes ámbitos de la saludos. Pero, para asegurarse de ello, los investigadores repitieron el experimento con ratones modificados genéticamente modificados sin un gen de ritmos circadianos relacionado con los músculos.

La ausencia del efecto observado en el experimento anterior confirmó sus sospechas: la hora de comer influye en el efecto que tienen las proteínas sobre el crecimiento muscular. Para aprovechar sus beneficios, era necesario contar con este reloj biológico.

Comer proteínas en el desayuno implicaría menos esfuerzos para formar músculo

También exploraron el fenómeno en humanos. Para ello, entregaron un cuestionario sobre alimentos a mujeres preguntándoles qué categorías de proteínas solían comer y a qué hora; es decir, si consumían proteínas de origen vegetal o provenientes de la carne.

Mujer preparando un platillo rico en proteínas con huevos a la hora de comer el desayuno.

En el proceso, identificaron dos grupos: mujeres que comían más proteínas en el desayuno que en la cena y mujer que comían más proteínas en la cena que en el desayuno. Las mujeres del primer grupo tenían más masa muscular y mejor fuerza de agarre, pero más allá de ello, no hubo diferenciar sustanciales en lo que respecta a peso, masa grasa, actividad física e ingesta total de proteínas.

Dicho de forma más simple, las mujeres que consumían más proteínas en el desayuno que en la cena no necesitaban hacer esfuerzos adicionales para aprovechar los beneficios. Por tanto, el momento del día en el que se consumen las proteínas sí parece influir más en la formación de músculo.

Así que sí, al parecer los huevos son una excelente opción para el desayuno.

Referencia:

Distribution of dietary protein intake in daily meals influences skeletal muscle hypertrophy via the muscle clock. https://www.cell.com/cell-reports/fulltext/S2211-1247(21)00712-9

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