Los avances de la ciencia y el estudio de la genética dan saltos cada vez más grandes. Para el caso actual, podemos ver un claro ejemplo de eso al presenciar el nacimiento de la especie mutante de arácnidos ahora conocida como ‘daddy shortlegs’.

Básicamente, los científicos han podido producir mutaciones en un laboratorio para transformar a la plaga común conocida como ‘daddy longlegs’ y eliminar su rasgo más distintivo: sus sets de patas exponencialmente más grandes que su cuerpo. La investigación que hizo tal hazaña posible se publicó recientemente en Proceedings of the Royal Society B

Sobre los ‘daddy longlegs’

Los daddy longlegs, también conocidos como ‘recolectores’ o ‘moscas grulla’ forman parte del grupo de los arácnidos. Eso implica que comparten su clasificación con otras criaturas como las arañas, los escorpiones, las garrapatas, los cangrejos herradura y los ácaros.

En total, tan solo contando a los ‘longlegs’ se pueden observar más de 6.500 especies distintas en el mundo –todas del orden de los Opiliones–. Cada una de ellas, a pesar de variar en tamaño y ubicaciones, tienen un elemento en común, cuenta con tres sets de patas alargadas destinadas a transportarlos, y un cuarto par utilizado para “percibir” el camino frente a ellas.

Ahora, gracias a trabajos de estudio y edición genética, se ha creado una variante de los icónicos recolectores. Los científicos los han clasificado como ‘daddy shortlegs’ debido a que ya no presentan los apéndices alargados que caracterizan a los de su especie.

¿Cómo pudo la ciencia crear a los ‘daddy shortlegs’?

Imagen de un daddy shortlegs.
Crédito: Gainett et al./Proceedings of the Royal Society B.

Primero, los investigadores se dieron a la tarea de mapear los 580 millones de pares de bases del genoma del Phalangium opilio. Ella es, básicamente, la especie más común entre los daddy longlegs.

Una vez se completara la tarea –luego de 2 años de estudios continuos–, se analizó el genoma completo y se lo comparó con el de otros insectos de patas más cortas. Al final, se lograron aislar dos genes Hox –Deformed (Dfd) y Sex combs reducidos (Scr)– que estaban relacionados con el desarrollo y crecimiento de las patas de dicho grupo de arácnidos.

Luego de variadas combinaciones, los investigadores notando que solo anulando ambos genes era posible mitigar el crecimiento de las patas de las moscas grulla. Como consecuencia, surgían los mutantes de patas cortas, ahora bautizados como daddy shortlegs. Todo gracias a un proceso conocido como interferencia de ARN.

Una transformación total

Al final del experimento, los investigadores se encontraron con daddy shortlegs cuyas patas cortas no solo cambiaron de tamaño sino de estructura y funciones en general. Los sets de extremedidades que usualmente se utilizarían para caminar se convirtieron en los llamados “pedipalpos”.

En resumidas cuentas, se los puede definir como apéndices destinados a la manipulación de alimentos. Identificarlos se hace sencillo ya que, a diferencia de los 7 segmentos usuales de las patas, los pedipalpos cuentan únicamente con 6 u no tienen las articulaciones especiales (tarsómeros) destinadas a mejorar la movilidad de cada pata.

Solo el cuarto par de piernas se mantuvo igual en los daddy shortlegs. De acuerdo a los investigadores, eso podría deberse a que aún faltaría la anulación de un tercer gen Hox. Sin embargo, hasta la fecha no ha sido identificado y la ciencia actualmente se encuentra tratando de ubicarlo.

Referencia:

The genome of a daddy-long-legs (Opiliones) illuminates the evolution of arachnid appendages: https://doi.org/10.1098/rspb.2021.1168

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