Si bien lo primero que salta acerca del blockchain es su capacidad para crear registros digitales inalterables, accesibles a través de una red descentralizada, este pilar de las criptomonedas ha incentivado a instituciones públicas y privadas a priorizar la adopción de nuevas tecnologías, para una mayor efectividad en sus operaciones y prestaciones para sus beneficiarios.

El bloque angular de la nueva economía digital     

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A pesar de haberse creado en 1991, no fue hasta 2009 que esta tecnología tendría el impacto esperado gracias a la aparición del bitcoin (btc) reconociéndose finalmente el potencial del concepto. Desde entonces, encontramos a plataformas como AvaTrade ofreciendo información detallada sobre esta y otras criptomonedas basadas en esta tecnología, así como las herramientas de inversión que les utilizan.

Gracias al reconocimiento obtenido por figuras relevantes en el sector tecnología y negocios como Mark Zuckerberg (Facebook), Jack Dorsey (Twitter y Square) y el excéntrico Elon Musk (Tesla), a las criptomonedas, se incrementó su aceptación y uso, provocando su proliferación dando su valor y peso en la economía. Esto ha incentivado a los bancos centrales de países y comunidades internacionales como Bahamas y Europa a tomar lo mejor de la tecnología detrás de la criptos para desarrollar su propia divisa digital, siendo China con el Yuan digital  quien ha tenido mayores avances.

Desde 2014 el gigante asiático ha intentado digitalizar su moneda, para garantizar su uso global tras ser el primer país en lograrlo. Fruto de ello hoy en día en la ciudad de Beijing ya se está implementado su uso gracias a más de 3000 cajeros automáticos que permiten convertir yuanes digitales en dinero efectivo.

Se incrementan los límites de velocidad

Autopista con luces capturadas en exposición prolongada.
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Fuera del contexto financiero, la tecnología blockchain ha impulsado la digitalización de varios procesos en diferentes ramas de producción, como es el caso de la industria de los alimentos, donde la implementación de la esta puede dar grandes beneficios a productores y compradores, al simplificar los procesos, reduciendo el tiempo y costo de producción.

Con la finalidad de optimizar sus procesos las pequeñas y medianas empresas también han decidido implementar la tecnología en ellos. Logrando así detectar aquellos que no aportan a la operación y garantizando mejoras en ellos, renovando la forma en que se hacen negocios y consolidando el cambio a mejores formas de trabajo, de esta forma las Pymes que se digitalicen, garantizarán su éxito.

Este cambio ha derivado en un inmenso caudal de información que debe manejarse en tiempo real para no entorpecer los procesos que lo requieran, exigiendo así mayores velocidades en la transferencia de datos, Es por ello que aun cuando no se haya terminado de implantar la tecnología de 5G, ya se está empezando a experimentar con el 6G.

Tal es el caso de las pruebas realizadas por Samsung en hardware operando en 140 GHz permitiéndole transferir datos a 775 MB por segundo, resultados muy prometedores. Por ello marcas como Apple también han mostrado interés en esta tecnología, que, a duras penas, estará disponible para el público en 2030, demostrando cuán importante es ser el primero en lograrlo.

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