Los investigadores del Imperial College London y UCL llevaron a cabo una serie de ensayos que prometen ayudar a prevenir la ceguera en ciertos pacientes. Tras probar una tecnología de imágenes en personas con síntomas de enfermedad ocular, descubrieron que esta supera al método estándar en el diagnóstico de la atrofia geográfica, una afección que conduce a la pérdida de visión.

Atrofia geográfica, una enfermedad ocular que conduce a la ceguera

La degeneración macular relacionada con la edad (DMAE) es la causa más común de ceguera en personas mayores de 55 años. Otra condición conocida como atrofia geográfica es una forma avanzada de la degeneración macular, y se desarrolla de forma silenciosa y lenta durante varios años.

Actualmente, no existe cura para la enfermedad, pero detectarla de forma temprana es un paso clave para limitar su impacto en la calidad de vida de las personas. Existen tratamientos que pueden retrasar su avance, e incluso prevenir la pérdida total de la visión, y se presentan tanto como inyecciones oculares como en tabletas.

Ojo humano de color marrón.

La atrofia geográfica es una de las principales causas de ceguera en el mundo desarrollado, y puede afectar significativamente la calidad de vida de los pacientes. Actividades diarias como leer, conducir y reconocer rostros de personas cercanasse vuelven cada vez más difíciles a medidad que avanza, lo que limita a su vez su independencia.

Lamentablemente, el diagnóstico llega muy tarde para la mayoría de los pacientes, cuando la enfermedad ocular ha progresado a una etapa más avanzada; en estos casos, la pérdida de la visión es casi segura. Por lo tanto, existe una necesidad imperante de encontrar formas de mejorar el diagnóstico temprano de los pacientes.

Una tecnología capaz de diagnosticar la enfermedad ocular con precisión

Con miras al cumplimiento de este objetivo, los investigadores han estado probado una tecnología que podría usarse como una prueba de detección temprana de atrofia geográfica. La técnica se conoce como detección de apoptosis en células retinianas (DARC) y por medio de ella esperan poder avanzar en el desarrollo de nuevos tratamientos para frenar el progreso hacia la ceguera.

La tecnología permite la visualización de células enfermas y moribundas en la retina, la capa delgada que recubre la parte posterior del ojo por dentro y que envía señales al cerebro. De este modo, los médicos pueden tener una idea más clara del progreso de la enfermedad.

Para ponerla en práctica, es necesario inyectar un tinte fluorescente en el torrente sanguíneo a través del brazo. El tinte se adhiere a las células de la retina iluminando con un color blanco específicamente aquellas que tienen estrés o que presentan muerte celular. Entonces arroja un recuento en función de las células dañadas detectadas que sirve como referencia para diagnosticar la atrofia geográfica.

Un diagnóstico con tres años de anticipación

El ensayo clínico incluyó a 113 pacientes desde 2017, de los cuales 19 tenían signos tempranos de DMAE y 13 tenían signos tempranos de atrofia geográfica. A todos se les evaluó mediante la tecnología de detección de apoptosis en células retinianas y se les hizo seguimiento con tomografía de coherencia óptica cada seis meses durante tres años.

Después de este período, los investigadores compararon los resultados obtenidos con ambos métodos para evaluar la capacidad de diagnóstico temprano. DARC resultó más eficaz para diagnosticar la atrofia geográfica, identificando áreas de crecimiento con tres años de anticipación.

“Nuestro estudio es el primero en mostrar que la tecnología DARC puede usarse para predecir si un paciente está en riesgo de desarrollar atrofia geográfica”, dijo la profesora Francesca Cordeiro, autora principal del estudio y presidenta y profesora de Oftalmología en el Imperial College de Londres.

Ahora los investigadores intentarán obtener más evidencia en ensayos más grandes que iniciará a finales de este año. De continuar avanzando, es probable que los médicos puedan desarrollar mejores estrategias para ralentizar la pérdida de la visión en sus pacientes.

Referencia:

Detecting retinal cell stress and apoptosis with DARC: Progression from lab to clinic. https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1350946221000379

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