A medida que crecemos, nos hacemos independientes y podemos abordar una amplia variedad de tareas que, siendo frágiles bebés, serían imposibles. Pero, en este largo proceso, nuestro cuerpo experimenta cambios drásticos que median la forma en que distribuimos la energía. Dicho de forma más simple, nuestro metabolismo sufre cambios con la edad.

Lo curioso es que, a pesar de que la ciencia ha identificado varias etapas en la vida de un ser humano, como la pubertad, la adolescencia, la menopausia, estas no parecen coincidir con estos cambios sustanciales. Según un nuevo estudio publicado en la revista Science, nuestro metabolismo alcanza su punto máximo muy temprano en la vida, y su declive empieza mucho más tarde de lo que muchos creían.

Un estándar de oro para medir el gasto energético en los humanos

El estudio recogió datos de calorías quemadas por más de 6,600 personas en 29 países desde una semana de vida hasta los 95 años. Para obtener resultados más fiables, los investigadores usaron una técnica conocida como “agua doblemente etiquetada”.

Consiste en una prueba de orina que permite medir la rapidez con la que las personas eliminan moléculas pesadas después de tomar un agua especial. Esta constituye el estándar de oro para medir el gasto energético diario, y sirvió para recolectar datos en un rango amplio de la vida humana.

El punto máximo del metabolismo se alcanza a temprana edad

Como muchas personas que fueron delgadas durante la adolescencia engordan al alcanzar la adultez, se cree que el punto más óptimo del metabolismo está en la adolescencia. Sin embargo, los resultados del nuevo estudio desafían esta creencia y, en su lugar, sugieren que este punto máximo de quema de calorías ocurre mucho antes: cuando somos bebés.

Sorprendentemente, los bebés tenían las tasas metabólicas más altas de todas las etapas de la vida evaluadas. Los investigadores explican que, durante los primeros 12 meses de vida, los requerimientos de energía son tan elevados que podemos quemar calorías un 50 por ciento más rápido que un adulto.

Una de las razones por las que es importante una buena alimentación en la infancia

Una explicación potencial para ello sería que el cuerpo humano está muy ocupado en aumentar de peso debido al crecimiento. Pero incluso cuando se logra triplicar el peso de nacimiento, los gastos de energía se elevan aún más de lo que podríamos esperar para el tamaño y la composición de su cuerpo.

En parte, este hallazgo tan particular podría explicar por qué la buena alimentación es tan importante durante los primeros años de vida. Quizás por ello los niños que no comen lo suficiente en esta etapa tienen menos probabilidades de sobrevivir y convertirse en adultos sanos. El cambio del metabolismo ocurre con la edad.

El metabolismo se hace más lento hasta llegar a los 20

Adolescente con rasgos asiáticos mirando hacia la izquierda durante un atardecer mientras quema calorías en barras.

Suena lógico que, a medida que crezcamos, nuestros requerimientos de energía se incrementen ya que tendremos que hacer muchas más cosas que siendo bebés. Pero la realidad es bastante irónica y nos invita a reflexionar.

Y es que, después del disparo del metabolismo a temprana edad, empiezan a ocurrir otros cambios. Los resultados del estudio muestran que la quema de calorías se hace más lenta en aproximadamente un 3 por ciento cada año hasta llegar a los 20, a pesar de que también experimentamos un crecimiento acelerado. En este punto, encuentra una nueva normalidad.

Sin cambios notables: estabilidad del metabolismo a mediana edad

Mujeres de mediana edad trabajando enérgicamente en alusión a un metabolismo en óptimo funcionamiento.

Otra sorpresa fue que, pese a las reticencias que tenemos de la mediana edad, en esta etapa los cambios no son tan contraproducentes como esperábamos. Los investigadores descubrieron que en las décadas de los 20, 30, 40 y 50 años el metabolismo se mantiene más estable.

Ni siquiera los cambios que ocasiona el embarazo en la mujer en las necesidad calóricas logran romper con esta tendencia.

El declive de la quema de calorías por el envejecimiento

En definitiva, el cambio más sustancial que experimenta el metabolismo ocurre después de los 60 años de edad, cuando por fin empieza a disminuir, aunque de forma gradual (0.7 por ciento anual). El patrón se mantuvo incluso después de tomar en cuenta el nivel de actividad en la tercera edad.

Abuelo sosteniendo a una niña en su hombro con expresión de cansancio como referencia al metabolismo lento.

Probablemente la pérdida de masa muscular que sufrimos al envejecer pueda explicar esto, ya que, como muchos saben, los músculos queman más calorías que la grasa. Pero también podría deberse al hecho de que la dinámica de las células se desacelera con la edad.

Sin lugar a dudas, estos hallazgos son sorprendentes, incluso para la comunidad científica. Y puede que lo más relevante es que nos hace ver que el metabolismo no depende únicamente del estilo de vida, los genes y la composición corporal. En efecto, la edad juega un papel clave que ahora comprendemos mejor, pero aún hay mucho que investigar.

Referencia:

Daily energy expenditure through the human life course. https://science.sciencemag.org/content/373/6556/808

1 comentario

  1. Es muy bueno la información que nos ofrece haci terminamos conociendo a nosotros mismo

Escribir un comentario