La historia evolutiva de la humanidad es mucho más intrincada de lo que creemos. En un principio, pensábamos que solo el Homo sapiens había logrado evolucionar lo suficiente para ser considerado parte del grupo de los Homo. Tal idea ya se ha desacreditado con la existencia de otros humanos antiguos como los neandertales y los denisovanos, unos ancestros cuyos yacimientos de fósiles y ADN nos han probado que, como humanos modernos, somos una compleja mezcla de linajes.

Una de las más recientes pruebas de tal situación se publicó a inicios del 2021 en la revista científica PNAS y, más recientemente, en Current Biology. El estudio en sí estudió el linaje de los denisovanos, de los que sabemos muy poco en comparación con los neandertales.

Lo que se sabe hasta ahora sobre los denisovanos

En la actualidad, se tienen pocas muestras físicas de la existencia de los denisovanos. De hecho, la totalidad de ellas consiste en un pequeño hueso de un dedo, unos pocos dientes y una mandíbula.

Los primeros dos se ubicaron en una cueva siberiana en el 2010, y parecen tener unos 80 mil años. Por otro lado, la mandíbula se encontró más recientemente y parece ser más antigua, con unos 160 mil años en su haber.

Réplica del hueso del dedo de denisovano, la única fuente de ADN de denisovanos hasta la fecha.
Crédito: Thilo Parg/Wikimedia.

De entre los hallazgos, solo el trozo de hueso de dedo ofreció una pequeña muestra de ADN utilizable. Hasta la fecha, ha sido con él que ha sido posible descubrir las trazas de los denisovanos mezcladas en nuestra propia genética.

Los humanos modernos y los denisovanos comparieron un ancestro común hace 800 mil años. Mientras tanto, la división entre neandertales y denisovanos ocurrió hace al menos 390 o 440 mil años. Según se sabe, estuvieron en la tierra hasta hace unos 50 mil años, mientras que los neandertales se mantuvieron unos 10 mil años más antes de desaparecer.

Una historia más compleja de lo que imaginábamos

El proceso de mestizaje ocurrido entre los humanos modernos, neandertales y denisovanos no es un secreto para nadie. Sin embargo, la forma en la que se dio sigue siendo un misterio en muchos puntos de nuestra historia.

Por ese motivo, el “yacimiento” de ADN de nuestros ancestros denisovanos, ubicado en la población Ayta Magbukun (un grupo étnico filipino) podría cambiar la forma en la que entendemos cómo se dio tal proceso, al menos en las islas del sudeste asiático.

La presencia de grandes cantidades de ADN denisovano sugiere que ellos pudieron ser el grupo de Homo que predominó en aquel territorio. Lo que implicaría que dominaron por un tiempo los procesos de mestizaje antes de que su linaje “puro” desapareciera y solo quedaran los vestigios que ahora encontramos en nuestros propios genes.

Sobre el nuevo yacimiento genético de nuestros ancestros denisovanos

Representación del rostro de nuestros ancestros denisovanos.
Crédito: Maayan Harel. Vía sciencemag.org

La investigación más reciente trabajó con más de 2,3 millones de genotipos. En total, tal muestra incluyó a 118 grupos étnicos de Filipinas, lo que incluyó a 25 poblaciones Negrito autoidentificadas.

Los Ayta Magbukun son parte de un grupo conocido como Negrito y, al igual que los indígenas nativos –los papues– han mostrado tener un gran porcentaje de linaje denisovano. Uno que, además, parece ser el más grande descubierto hasta la fecha, representando el 5% de su ADN.

Para poner tal porcentaje en perspectiva, podemos compararlo con el encontrado entre los papues. Como resultado, vemos que Ayta Magbukun con mayor linaje Negrito tuvieron hasta un 30 y 40% más de genes denisovanos.

Los descubrimientos sugieren la existencia de un grupo denisovano grande en las islas del sudoeste de Asia antes de la llegada tanto de neandertales como de humanos modernos. Por ende, los procesos de mestizaje iniciales pudieron haber dado como resultado individuos predominantemente denisovanos.

En toda Asia continental, las personas suelen tener menos del 0,5% de ADN denisovano. Mientras tanto, los individuos con ascendencia africana o europea no muestran ningún porcentaje de esos genes. En consecuencia, se ha podido determinar que dicha antigua población debió hacer vida solo en Asia –y, por lo que se ve, particularmente en sus islas–.

Referencia:

Multiple migrations to the Philippines during the last 50,000 years (2021) PNAS: https://doi.org/10.1073/pnas.2026132118

Philippine Ayta possess the highest level of Denisovan ancestry in the world (2021) Current Biology: https://doi.org/10.1016/j.cub.2021.07.022

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