Cuando hablamos de metabolismo rápido o lento, nos referimos a la capacidad que tiene nuestro de organismo de quemar calorías. Sin embargo, a medida que envejecemos se vuelve más lento y tendemos a engordar. Ahora, una nueva investigación ha encontrado que ese comportamiento no es propio de los seres humanos, también se presenta en los delfines.

Para llegar a esos resultados, investigadores de la Universidad de Duke midieron el gasto calórico de 10 delfines mulares o nariz de botella que viven en las instalaciones de mamíferos marinos: Dolphin Research Center en Florida y Dolphin Quest en Hawaii.

Método del agua doblemente marcada

Para analizar el metabolismo de estos animales marinos, los investigadores utilizaron el método del agua doblemente marcada. Se trata de una técnica que implica que los animales o seres humanos ingieran pequeñas onzas de agua marcadas previamente con átomos de hidrógeno y oxígeno, y luego rastrear cuánto tiempo tardan en gastarlos.

Tras analizar los niveles de átomos pesados ​​de hidrógeno y oxígeno en muestras de sangre u orina, los investigadores pudieron calcular la cantidad de dióxido de carbono producida diariamente por los delfines. Y, en efecto, calcular cuántas calorías quemaban a lo largo de su vida.  

Los delfines mayores tienden a acumular más grasas que los delfines jóvenes

Delfines sobre el agua
Pese a que realizan muchos movimientos en el agua, que involucran gasto de energía, los delfines tienden a engordar con la edad

Tras el análisis, los científicos detectaron que los delfines queman menos calorías por día (17 por ciento) de lo que se estimaba podía quemar un mamífero con esas características. De igual modo, detectaron que los delfines mayores (de 40 años) gastaban entre 22% y 49% menos calorías por día para su peso corporal. Incluso, mostraron porcentajes de grasa corporal 2.5 más altos que los delfines más jóvenes (de 20 años).

Dado que los delfines habitan en el agua, se esperaba que registraran mayor gasto calórico. Por el contrario, mostraron un metabolismo desacelerado. “No es por falta de ejercicio, ni porque estén comiendo demasiado”, dijo la primera autora del estudio, Rebecca Rimbach. De hecho, los investigadores evaluaron el patrón de alimentación de estos mamíferos y encontraron que los delfines mayores y gordos, consumían menos calorías en comparación con los jóvenes.

El gasto calórico se asocia con la masa corporal

Elefantes
Los elefantes queman menos calorías que otros animales

Según explican los expertos, en los seres humanos la ralentización del metabolismo está predeterminada por nuestra genética, la necesidad de supervivencia obliga a nuestro cuerpo a aferrarse a la grasa para tener reservas de energía. Aunado a ello, el estilo de vida que llevemos también influye en el gasto calórico.

Por otro lado, en un estudio publicado en la revista Nature se explica que una persona en reposo (a una temperatura de 20°) gasta una caloría por kilogramo. Mientras que un elefante media caloría y un ratón 70 calorías.  En vista de la gran diferencia, los científicos agregan que no toda la energía que se consume se transforma en calor y, que además varía en torno a la masa corporal. Por ello es que Rimbach y sus colegas no esperaban que los delfines mayores mostraran menor gasto calórico, pues no correspondía con su peso.

Una vez más, se demuestra que los seres humanos y los delfines tenemos muchas más cosas en común de lo que pensábamos. Además de grandes señales de inteligencia, rasgos de socialización y cooperación, ahora este estudio demuestra que su metabolismo es similar al nuestro. Con base en ello, los autores esperan que este tipo de investigación nos ayude a comprender mejor por qué nuestro metabolismo se ralentiza con la edad.

Referencia:

Total energy expenditure of bottlenose dolphins (Tursiops truncatus) of different ages. https://doi.org/10.1242/jeb.242218

¿Por qué engordamos cuando nos hacemos mayores (y no solo es culpa de nuestro metabolismo)? https://www.bbc.com/mundo/noticias-42137718

On the thermodynamic origin of metabolic scaling. https://www.nature.com/articles/s41598-018-19853-6

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