La influencia de un grupo, bien por presión o apoyo, puede llevar a muchas personas a cometer delitos, pero un equipo de investigadores descubrió que este mismo factor puede hacer que muchos desistan de su intención inicial.

En su estudio en la revista Criminology explican cómo las personas son capaces de establecer umbrales de exclusión dependiendo de cada situación de delito. Por medio de estas, pueden decidir si seguir o no con su plan, y la cantidad de personas implicada destacó como un factor de peso.

Delinquir en grupo tiene sus beneficios

La decisión de delinquir depende mucho del contexto, compuesto principalmente por las personas y los entornos en propicios para ello. Los investigadores que estudian la delincuencia dicen que trabajar en grupo suele funcionar como un incentivo situacional para los perpetradores

Dos figuras saltando una pared para cometer delitos en grupo.

Los estudios sobre el tema han revelado que contar con compañeros de grupo para cometer delitos tiene varios beneficios; entre ellos, recompensas intrínsecas, cambios de tolerancia al riesgo, además de otros aspectos situaciones. Todos estos funcionan como un incentivo.

Pero el tema es aún más complejo; puede haber casos en los que el efecto del grupo sea totalmente contrario a las intenciones iniciales. Por ello, los investigadores de la Universidad de Maryland, la Universidad de Colorado Boulder, la Universidad Simon Fraser y el Instituto Max Planck para el Estudio del Crimen, la Seguridad y la Ley decidieron explorar más a fondo para identificar el umbral que puede hacer a los delincuentes cambiar de opinión.

Situaciones hipotéticas de delitos de robo y peleas

Hombre a punto de cometer delito en un callejón.

Primero plantearon situaciones hipotéticas para una encuesta en la que participaron casi 2,000 estudiantes de diferentes etnias inscritos en tres grandes universidades públicas. La edad promedio fue de 19,4 años.

Las situaciones planteaban la posibilidad de participar en un delito violento, como una pelea, y en un delito contra la propiedad, como el robo. Luego de leerlas, tenían que imaginarse a sí mismos como los delincuentes que los llevarían a cabo y responder si se atreverían a hacerlo o no.

Para ello, tendrían que considerar también el número de personas que los acompañarían en el proceso. Por ende, su respuesta también debería incluir una explicación de cómo el número de compañeros de delito influiría en su decisión de continuar o no con el plan.

Umbrales de exclusión basados en la cantidad de personas

Dos hombres de piel oscura siendo arrestados por un grupo de policías por cometer delitos.

Los investigadores descubrieron que los individuos tienen un umbral que los limita de delinquir; en este punto, son capaces de cambiar de opinión y de intención, pero todo dependerá de la situación en cuestión. En general, los encuestados eran más propensos a informar umbrales de exclusión cuando se trataba de situaciones de pelea en comparación con los robos.

Pero no solo dependía de la situación, sino también de la cantidad de personas involucradas en el delito. Había casos en los que el plan inicial era cometer delitos solos, pero cuando se unían otros individuos al grupo preferían desistir.

El efecto bandwagon y su inverso: la influencia variada del grupo al cometer delitos

En efecto, el tamaño del grupo puede tener influencia en la decisión de algunos de cometer delitos, bien impulsándolos a hacerlo o motivándolos a abandonar. A esto se le conoce como efecto bandwagon o efecto de arrastre y su inverso respectivamente.

En el efecto bandwagon inverso, la intención de cometer delitos se desvanecía por efecto del grupo, y este fue común en los umbrales de exclusión de los encuestados. Esto demuestra que la mentalidad criminal es aún más compleja y contiene matices que deben ser considerados por los profesionales a cargo de las investigaciones.

Referencia:

Study: Deviant actions of others can spur individuals to opt out of offending. https://www.eurekalert.org/news-releases/924999

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