Actualmente, Alemania se encuentra estudiando el caso de una enfermera antivacunas que pudo estar inyectando placebos en sus pacientes. Como consecuencia, miles de personas podrían estar desprotegidas contra el SARS-CoV-2 sin saberlo.

Entre ellas, una buena parte podrían ser adultos mayores y personas con condiciones alternas que los hacen de alto riesgo. Por lo que, el reemplazo de las dosis de la vacuna con solución salina podría convertirse en una situación delicada o hasta de vida o muerte para miles de pacientes.

Al menos 8 mil personas podrían hacer sido puestas en riesgo

Persona inyectando brazo con vacuna.
Vía stock.adobe.com

Específicamente, las personas afectadas hacen vida en el distrito de Frisia, en el norte de Alemania. La solución salina, por sí sola y en bajas cantidades, no es dañina para el organismo. Por lo que no hay riesgos de efectos negativos por su causa. Sin embargo, el verdadero peligro está en que las personas han quedado totalmente desprotegidas, mientras piensan que sí lo están.

De acuerdo a lo reportado por el portal británico, The Guardian, se sospecha que un mínimo de 8.600 personas que fueron al Centro de Vacunación de Roffhausen, Alemania, podrían estar en riesgo. En respuesta a tal posibilidad, las autoridades han recomendado que todos los que se vacunaron allí deberían buscar nuevamente la vacuna contra la COVID-19.

Aunque el caso se sigue investigando, y no se tienen seguridades aún, existe una fuerte sospecha del proceder de la enfermera. Después de todo, durante el tiempo que estuvo trabajando como parte de la iniciativa de vacunación de la Cruz Roja (entre febrero y abril de este año), también publicó a través de Facebook teorías conspirativas que se alineaban con los pensamientos antivacunas.

La enfermera antivacunas se niega a cooperar con las autoridades de Alemania

En la actualidad, la enfermera antivacunas se encuentra bajo la custodia de las autoridades de Alemania. Sin embargo, tal como reporta el New Zealand Herald, la mujer (cuyo nombre no se ha divulgado) se ha negado a colaborar con la policía. Por lo que, incluso ahora, no se tiene una idea clara del alcance de sus acciones ni de cuántos podrían ser realmente los afectados.

Dado que permanece en silencio con la policía, no sabemos si fue manipulada y en qué medida durante este período”, declaró Claudia Schröder, una funcionaria local de salud pública en Alemania.

Adicionalmente, según lo publicado por el Washington Post, la enfermera solo ha admitido un total de 6 casos en los que cambiara las vacunas por solución salina. De acuerdo a sus declaraciones, solo lo hizo para ocultar el hecho de que había dejado caer un vial con varias dosis de la vacuna de Pzifer-BioNTech.

Sin embargo, otros mensajes enviados por WhatsApp el 21 de abril –justo antes del hecho– nuevamente alinean a la enfermera de Alemania con el pensamiento antivacunas. Eso según lo dicho a Euronews por Peter Beer, oficial de policía de Wilhelmshaven.

Por lo que las sospechas sobre la enfermera se mantienen, aunque aún no se haya podido cerrar definitivamente el caso. Como precaución, las autoridades reiteran el llamado para que las personas que fueron al Centro de Vacunación de Roffhausen, intenten recibir de nuevo la vacuna.

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