El cuidado médico es vital durante el momento de reposo de los pacientes que se han sometido a un proceso quirúrgico o que se recuperan de un cuadro grave de alguna enfermedad o herida. Sin embargo, reposar de más en el hospital puede traer otras consecuencias negativas para la salud general de las personas.

Para reflejar tal realidad, un equipo de científicos realizó un estudio recientemente publicado en Journal of Clinical Nursing. Dentro de él, encuestaron a 138 profesionales de la enfermería y realizaron entrevistas en profundidad a 11 de ellos para conocer sus perspectivas con más detalle.

Al final, sus perspectivas hicieron más que solo identificar los riesgos que corren los pacientes sedentarios. De hecho, también podrían usarse como guía para la fabricación de nuevos planes de cuidado médico que fomenten el desplazamiento y movilidad de sus pacientes.

El sedentarismo en el hospital atrae consecuencias negativas para los pacientes

Enfermero atendiendo a una paciente que debe reposar en la cama del hospital.
Vía arjo.com

De acuerdo a las encuestas realizadas, los pacientes que se recuperan de afecciones como accidentes cerebrovasculares, amputaciones o artritis suelen pasar menos de 5% de su día sentados, de pie o movilizándose. Eso sobre todo en el caso de los adultos mayores.

Una situación similar, pero incluso más preocupante, se da entre quienes deben reposar para recuperarse de cirugías mayores como las realizadas para reparar una fractura, extirpar un tumor o aliviar el dolor de los nervios. Para ellos, la cantidad de tiempo de cada día invertido en actividad física puede ser solo del 3%.

En poco tiempo, ese sedentarismo excesivo en el hospital remueve los beneficios de reposar y termina generando otras consecuencias negativas. Entre algunas de las más mencionadas por el personal de enfermería estuvo la pérdida de condición física, tanto de fuerza, como de función articular y de movilidad. Sumado a eso, también aumenta la posibilidad de que se presenten lesiones por presión, coágulos de sangre e infecciones.

Enfermera ayudando al paciente del hospital a moverse para evitar las consecuencias negativas del reposo excesivo.
Vía census.gov

Como si fuera poco, las condiciones anteriores pueden terminar generando la necesidad de una estancia hospitalaria más prolongada. O, en todo caso, ocasionando después un regreso inesperado a las instalaciones del hospital.

¿Se pueden evitar esas consecuencias negativas en un hospital?

Totalmente. Los investigadores no solo observaron las consecuencias negativas comunes que el reposo excesivo en el hospital trae a las personas. De hecho, también lograron identificar cómo la promoción de la actividad física podía hacer cambios grandes en la salud general de los pacientes internados.

(…) pero la buena noticia es que incluso pequeños aumentos en la actividad y el movimiento pueden ayudar a prevenir la rápida pérdida de masa muscular y fuerza que se produce al estar acostado o sentado demasiado tiempo en el hospital”, escribieron los autores para The Conversation.

¿Cómo?

Tanto los datos obtenidos de las encuestas como los testimonios recogidos durante las encuestas en profundidad señalaron un mismo punto: para cuidar mejor de la salud de los pacientes, es necesario desarrollar un enfoque multimodal. El problema del sedentarismo en los hospitales no viene de una sola fuente.

Enfermera atendiendo a una paciente que debe reposar en la cama del hospital.
Vía arjo.com

Por ejemplo, algunos testimonios indican que el poco tiempo del personal de cuidado médico a veces no les permite dar el acompañamiento que los pacientes necesitarían para sus actividades físicas. En otros casos, ni el paciente ni la familia cooperan ya que consideran que el reposo absoluto debe ser prioritario –sobre todo entre los adultos mayores–.

Adicionalmente, también se ha observado que el aburrimiento entre los pacientes y el tiempo que pasan solos puede disminuir su disposición para realizar actividades físicas. De allí que, si se desea hacer cambios, sea necesario atacar todas las aristas anteriormente mencionadas.

El fomento de la actividad física debería hacerse parte de la rutina de cuidados, y se debería dar a los enfermeros suficiente tiempo para dedicarle a cada paciente sin sobrecargarse. Igualmente, es necesario hacer que las familias y pacientes entiendan que el reposo excesivo en el hospital puede tener sus propias consecuencias negativas, por lo que siempre es beneficioso que se tenga algo de movimiento cada día.

Finalmente, el desarrollar actividades grupales con la familia y otros pacientes podría ayudar a las personas a que se movilicen más. De forma que se batalle contra el aburrimiento y además, se mantenga en mejor estado la condición física de quienes buscan recuperarse.

Referencia:

Nursing perspectives on reducing sedentary behaviour in sub-acute hospital settings: A mixed methods study: https://doi.org/10.1111/jocn.15994

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