Se sabe que nuestros oídos son los responsables de percibir los sonidos del entorno. Sin embargo, la contaminación acústica, la edad e incluso la pérdida auditiva congénita pueden provocar la pérdida definitiva de la audición. En ese sentido nos preguntamos: ¿Qué podemos hacer para prevenir la pérdida auditiva? ¿Hay alguna fórmula secreta que nos ayude a preservar nuestra capacidad de escucha?

Tras un experimento llevado a cabo en ratones, un grupo de científicos de la Universidad de Rochester ha arrojado luces sobre lo que podría ser una alternativa para ayudar a frenar el avance de la pérdida de la audición. Ellos sugieren que el sonido de banda ancha intermitente preserva las células sensoriales del oído y reconecta parte del sistema auditivo central del cerebro. Lo que contribuye a preservar la sincronización del cerebro con los sonidos y facilitar la comprensión del habla.

Terapia de sonido dirigida

Para llegar a esos resultados, los investigadores sometieron a un ratón con SNHL (Pérdida de audición neurosensorial) congénita a un AAE (Entorno acústico aumentado) simple y complejo por un periodo de 30 días continuos. Tras la exposición, detectaron que:

La función periférica y la sensibilidad al sonido en las neuronas auditivas del mesencéfalo –área del sistema nervioso–mejoraron después de la exposición a ambos tipos de AAE”.

Dado que el modelo de ratón empleado padecía de SNHL congénita, una afección que impacta a miles de bebés (humanos) a nivel mundial y, que provoca retrasos en el desarrollo del habla y el lenguaje. Los autores sugieren que esta técnica podría ayudar a mejorar su audición. Sin embargo, no preservará la audición a largo plazo, pues el proceso biológico subyacente seguirá existiendo, por lo que habrá una disminución en la audición con el tiempo. En ese sentido, el autor principal del artículo y profesor asistente de pediatría e ingeniería biomédica en el Centro Médico de la Universidad de Rochester, Adam Dziorny, agrega:

Al mostrar que la detección del sonido se conserva en el cerebro, estamos diciendo que no son solo las células ciliadas –captan, amplifican y afinan información acústica– del oído, hay algo de conectividad en el sistema auditivo central del cerebro que también es vital para la audición. Esto no es una cura, pero podría ser un paso que podría conducir a un tratamiento en el futuro”.

Otros consejos para cuidar nuestra capacidad auditiva

chica tapándose los oidos

Como has podido notar, el sonido de banda ancha intermitente podría emplearse en bebés con pérdida auditiva congénita. Ahora bien, bajo condiciones de salud normales podemos poner en práctica los siguientes consejos:

  • Usar protectores auditivos en entornos laborales altamente ruidosos.
  • Reducir el tiempo de exposición a sonidos de alta intensidad.
  • Limitar el tiempo de exposición a dispositivos electrónicos como teléfonos, televisores,  otros.
  • Moderar el uso de los auriculares, lo recomendable es no sobrepasar los 60 minutos diarios y no superar el 60% del volumen.
  • Cuida los objetos que introduces en tus oídos, ya que pueden dañar el tímpano.
  • En caso de molestias o sintomatología asociada a la pérdida auditiva, lo recomendable es visitar a un especialista.

Ciertamente, no hay una fórmula secreta para prevenir la pérdida auditiva. Como mencionamos, los hallazgos de Dziorny y sus colegas sugieren que la terapia de sonido se puede emplear en los más pequeños para retrasar su pérdida de audición.  Mientras que en situaciones normales lo que podemos hacer es seguir las recomendaciones señaladas anteriormente.

Y tú, ¿conoces algún otro método que ayude a preservar nuestra capacidad auditiva? Déjanos saber tu opinión en los comentarios.

Referencia:

Rescuing Auditory Temporal Processing with a Novel Augmented Acoustic Environment in an Animal Model of Congenital Hearing Loss. https://www.eneuro.org/content/8/4/ENEURO.0231-21.2021

10 consejos para cuidar el oído. https://seorl.net/consejos-cuidados-oido/

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