Una investigación reciente señala que, los personajes masculinos tienden a aparecer con mayor frecuencia que los personajes femeninos en las historias escritas por niños. Pero, ¿a qué se debe este sesgo de género?

Según explican en un artículo publicado en la revista Society for Research in Child Development, los personajes masculinos tienden a desempeñar papeles más importantes y a aparecer con mayor frecuencia en las ilustraciones de los libros infantiles en comparación con los personajes femeninos.

Representación insuficiente de la mujer  

Niño ojeando un libro infantil
En los cuentos infantiles son más comunes los personajes masculinos

Tal parece que el protagonismo de los hombres en cuentos infantiles ha sido impulsado por autores, cuyos textos incluyen personajes masculinos con papeles protagónicos, aventureros, extrovertidos e inteligentes. Mientras que las mujeres asumen roles de cuidados, hogareños y, en fin, menos divertidos.

“Los estereotipos de género se extienden a los personajes de animales no humanos, y es mucho más probable que los animales reciban nombres masculinos al igual que los objetos inanimados antropomorfizados, como automóviles y máquinas”, se indica en el artículo.

Los niños tienden a repetir patrones

niño leyendo un libo en compañía de su madre
Si los niños crecen leyendo textos donde los personajes masculinos son más frecuentes, repetirán el mismo patrón.

En edad escolar, los niños son como unas esponjas, por decirlo de alguna manera. Ellos aprenden de su entorno, repiten lo que escuchan y simulan lo que ven. Precisamente por eso es que se inclinan por escribir relatos donde resalten más los personajes masculinos, pues al escuchar o leer historias donde magnifican al hombre se inclinan por ellos, por lo que representan. Digamos que algo similar sucede con los superhéroes.

No obstante, este comportamiento varía con el paso de los años. Tras escanear más de 10 mil historias de niños usando un software que identificara y contara los nombres de los personajes, los investigadores detectaron que a medida que los niños crecen sus inclinaciones cambian.

Las niñas son más equitativas

Por un lado, los niños siguieron incluyendo hombres en sus historias aproximadamente un 75% del tiempo, mientras que las niñas que hacían lo mismo un 70% de las veces, cambiaron. Los personajes femeninos comenzaron a resaltar y a aparecer con más frecuencia. Al alcanzar los 13 años, el porcentaje de personajes masculinos y femeninos se había reducido al 50%, siendo más igualitarios.

Según se explica en el artículo, ese comportamiento también se evidencia en las historias escritas por mujeres, las cuales tienden a usar un número más equitativo de nombres masculinos y femeninos.

En conclusión, el lenguaje escrito expone una diferencia entre hombres y mujeres. Y, lo más resaltante es que esos prejuicios de género se evidencian en libros de preescolar y primaria. Evidentemente, eso tiene un impacto en al aprendizaje de los niños, sobre todo en los de género masculino.

Referencia:

 Boys Write About Boys: Androcentrism in Children’s Reading Experience and Its Emergence in Children’s Own Writing.https://doi.org/10.1111/cdev.13623

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