Un objeto cósmico que se nueve a altas velocidades en la galaxia ha captado recientemente la atención de los científicos. Después de las primeras observaciones, se sospechó que se trataba de una estrella. Sin embargo, nuevos estudios han comprobado que en realizad es un trozo de metralla estelar en rumbo a “escapar” de nuestra Vía Láctea.

Las observaciones que llevaron a tal descubrimiento fueron hechas por J. J. Hermes, Odelia Putterman, Mark A. Hollands, David J. Wilson, Andrew Swan, Roberto Raddi, Ken J. Shen y Boris T. Gänsicke. La totalidad de ellas se publicó recientemente en la revista científica Astrophysical Journal Letters.

Allí se presenta la idea de que el objeto cósmico denominado LP 40-365 es en realidad un fragmento de una antigua estrella que experimento una supernova de alta potencia. Como consecuencia, la metralla estelar que sobrevivió terminó siendo disparada a altas velocidades en el espacio.

El trozo de metralla estelar podría abandonar “pronto” la Vía Láctea

Por ahora, la metralla estelar sigue estando dentro de los límites de la Vía Láctea, pero eso no será para siempre. La potencia de la supernova que creó LP 40-365 le dio suficiente velocidad al trozo de estrella como para romper la fuerza gravitacional que mantiene a nuestra galaxia unida.

De acuerdo a las mediciones recién hechas, la metralla de estrella se encuentra viajando a más de 852 kilómetros por segundo. Eso la ha convertido en un raro tipo de cuerpo celeste que se denomina como “estrella de hipervelocidad”.

Con su trayectoria y velocidad, los científicos han calculado que LP 40-365 podría estar fuera de nuestra galaxia en los próximos 5,3 millones de años. Mientras tanto, podremos observarla con un poco más de detalle, de forma que podamos entender mejor sus orígenes y qué procesos la llevaron al “escape” en el que la vemos hoy.

Un evento raro en la Vía Láctea

De acuerdo a Putterman, astrónoma de la Universidad de Boston, el hecho de que LP 40-365 exista es ya un evento único. Por lo general, tras una supernova los únicos componentes de las estrellas que quedan como evidencia suelen estar “muertos”.

En otras palabras, nos encontramos con cuerpos celestes como enanas blancas y las estrellas de neutrones. Ahora, el hecho de que la metralla estelar no solo exista, sino que esté en movimiento para salir de la Vía Láctea ofrece datos inéditos sobre un fenómeno poco común y raramente documentado entre los astros.

¿Qué sabemos sobre la metralla estelar que se va de nuestra galaxia?

Vía Láctea.
Vía Pxfuel.

Uno de los principales datos que ha llamado la atención de los científicos es que LP 40-365 sigue girando. Específicamente, de acuerdo a las mediciones del telescopio espacial Hubble y el telescopio de caza de exoplanetas (TESS) de la NASA, la estrella tiene una rotación de 8,9 horas sobre su eje.

En general, todas las estrellas rotan, pero la metralla estelar parece girar a una velocidad muy baja, en comparación con cuán rápido se desplaza. Eso fue lo que llevó a los investigadores que querer saber incluso más sobre el extraño fenómeno.

Por ahora, no está muy claro por qué existe una diferencia tan notoria entre su velocidad de desplazamiento y la de rotación. Pero, sí se pudieron encontrar más detalles que nos hablan del “nacimiento” de la metralla estelar y lo que la ha llevado intentar alejarse cada vez más de la Vía Láctea.

Orígenes

En la actualidad, se sospecha que LP 40-365 tiene aproximadamente 0,14 veces la masa del Sol, lo que se considera como un peso ligero. Pero, de acuerdo a los datos recopilados y a las simulaciones realizadas, la estrella original de donde provino la metralla estelar pudo haber tenido 1,3 veces la masa del Sol.

De acuerdo a lo estipulado por el ‘límite de Chandrasekhar’, las estrellas alcanzan un nivel de masa crítico cuando tienen más de 1,4 veces la masa del Sol. En ese momento, son altamente propensas a volverse inestables y a desencadenar una supernova.

Los científicos sospechan que LP 40-365 no estaba sola, y que era parte de un sistema estelar binario que le permitía ganar cada vez más masa absorbiéndola de su estrella compañera. Eso podría explicar cómo se generó la supernova que dio vida a la metralla estelar que actualmente huye de nuestra Vía Láctea.

Se sospecha que durante la explosión, la estrella compañera también pudo haber sido disparada a grandes velocidades. No obstante, no hay forma de formarse una idea clara de hacia dónde podría haber sido expulsada. Por lo que, al menos hasta ahora, su paradero sigue siendo desconocido.

Referencia:

8.9 hr Rotation in the Partly Burnt Runaway Stellar Remnant LP 40-365 (GD 492): https://iopscience.iop.org/article/10.3847/2041-8213/ac00a8

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