En un mundo tan agitado, tomarse un tiempo para vacacionar es más que justo y necesario, pues durante ese período podemos descansar y realizar actividades fuera de la rutina diaria. Sin embargo, muchas veces ese deseo de disfrute se ve boicoteado por nosotros mismos, por una voz interna que nos llama a seguir con la monotonía, a priorizar el trabajo por encima de nuestro bienestar emocional. En ese sentido nos preguntamos: ¿Cómo podemos aprovechar nuestras vacaciones para obtener un adecuado descanso mental?

Sentir la necesidad de un descanso

Antes de tomarnos unas vacaciones, debemos sentir la necesidad de hacerlo. De esa forma, podremos disfrutarlas mejor y darle a nuestro cuerpo el descanso que se merece. Es por ello que debemos considerar los siguientes factores:

  • Fatiga física
  • Falta de concentración
  • Dificultad para tomas decisiones
  • Irritabilidad
  • Sueño constante
  • Falta de motivación  
  • Problemas para dormir

Si ya no estas rindiendo en tu trabajo, se te dificulta resolver conflictos cotidianos o si te identificas con más de dos de los indicadores señalados anteriormente es posible que tu mente esté pidiendo a gritos tiempo libre para descansar.

Evidentemente, las vacaciones son más que maletas, viajes y fotos para las redes sociales. Los expertos afirman que todos necesitamos tomar unas vacaciones en el momento oportuno. Al respecto, el psiquiatra y secretario de la Asociación Española de Psiquiatría Privada, Josep Ramón Domenech, comenta:

Si encadenamos períodos muy largos de trabajo vamos acumulando ansiedad. Los primeros síntomas son preocupación constante, irritabilidad y dificultad para dormir. Tarde o temprano el cuerpo dice basta y pasa factura”.

Conocer cómo nos benefician las vacaciones

Ilustración de un corazón
Las vacaciones le hacen bien a nuestro corazón

Además de sentir la necesidad de tener un tiempo de ocio y disfrute, es importante conocer cómo nos benefician física y mentalmente las vacaciones. De modo que formen parte de nuestra lista de actividades a realizar durante el año.

Menos probabilidades de sufrir depresión

Al tomarnos unas vacaciones dejamos de lado situaciones negativas, nos desconectamos de los problemas del día a día, bien sea laborales o personales. Básicamente porque al estar en un ambiente distinto al habitual no solo nos alejamos físicamente, sino también mentalmente. En efecto, mejora nuestra salud mental y se reducen las probabilidades de sufrir depresión, estrés y cansancio.

De hecho, algunos estudios demuestran que las personas que pasan más de 11 horas al día trabajando tienen el doble de posibilidades de sufrir depresión. Incluso, que trabajar más de 55 horas a la semana afecta nuestras capacidades cognitivas, eficiencia y desempeño laboral.

Las vacaciones promueven la inspiración

Generalmente, cuando cumplimos nuestras funciones laborales, el cerebro se mantiene activo, pues se centra en hacer las cosas bien y rendir al máximo. Sin embargo, responde a una estimulación determinada en pro de conseguir nuestros objetivos laborales.

Ahora bien, durante el periodo vacacional, el cerebro continúa activo pero responde a otro tipo de estimulación. En efecto, se producen nuevas ideas, se fomenta la creatividad y hasta se produce un aumento de la concentración.

Mayor bienestar emocional

Si durante las vacaciones dedicamos tiempo a actividades que nos agraden y, por tanto, disfrutemos haciéndolas, nuestro estado de ánimo mejorará. Incluso, nuestras relaciones familiares, de pareja y hasta laborales se verán fortalecidas. Todo ello, porque durante ese tiempo libre se alivian las tensiones acumuladas por las obligaciones o problemas de oficina.

Se reducen las probabilidades de sufrir afecciones cardíacas

Los expertos afirman que la falta de tiempo de descanso aumenta las probabilidades de sufrir infartos o enfermedades coronarias. Por tanto, si nos tomamos un tiempo para vacacionar y dejar las tensiones de lado, ese riesgo se reducirá. En ese ese sentido, un artículo publicado en la revista American Journal of Epidemiology señala que:

Las personas con horas de trabajo más largas tienen más probabilidades de estar expuestas a altas demandas laborales y de tener menos tiempo para actividades recreativas de tiempo libre que sus contrapartes que trabajan menos horas, existe evidencia de que las largas horas de trabajo pueden estar asociadas con eventos de enfermedad coronaria (CHD)”.

Además de ello, las vacaciones también nos ayudan a prevenir otras enfermedades, básicamente porque tendemos a dormir más horas y a lograr un sueño más reparador. Ese cambio se refleja positivamente a nivel físico, pues no solo nos llenamos de energía, sino que también se fortalece nuestro sistema inmunológico.

Realizar proyecciones a futuro

Tener tiempo libre es sinónimo de reencontrarnos con nosotros mismos, de permitirnos soñar y realizar proyecciones a futuro. Aunque suene exagerado, el cansancio y el día a día muchas veces no nos permiten ver más allá, evitando que nos fijemos o cumplamos nuestros objetivos.

Fijar el tiempo de disfrute de las vacaciones

Para que las vacaciones no se vuelvan tediosas, lo primordial es determinar la cantidad de días que dedicaremos al tiempo de disfrute. Lo recomendable es tomarse como mínimo ocho días y como máximo veintiún días de tiempo libre.

Sin embargo, hay quienes aseguran que ocho días son más que suficientes para alcanzar el máximo bienestar antes de empezar a declinar. Por otro lado, se recomienda desconectarse del trabajo de dos a tres semanas, pues eso es lo que demora el cuerpo en olvidar los horarios rutinarios. Al respecto, la psiquiatra de Clínica Las Condes, Lina Ortiz, comenta:

Menos de tres semanas no sirve para que nuestro cuerpo y nuestro cerebro logren recargarse antes de volver al trabajo”. 

Evitar la programación excesiva

Herramientas necesarias en vacaciones
En vacaciones debemos procurar llevar lo justo y necesario

Ahora bien, una vez establecido el tiempo de desconexión, debemos saber qué queremos hacer durante nuestras vacaciones. Eso sin caer en la programación excesiva ni mucho menos ser estrictos con el tiempo dedicado a cada actividad, ya que se trata de disfrutar no de apegarse a una rutina.

Así qué, no es necesario madrugar ni acostarse temprano, debemos procurar adaptarnos lo más cómodo posible a los planes que vayan surgiendo. Incluso, darle cabida a la improvisación, dejar volar nuestra imaginación y permitirnos realizar lo que nos provoque. De esa forma, conseguiremos disfrutar realmente de nuestras vacaciones y lograr ese descanso mental que nos merecemos. Con base en ello, la psicóloga Emma Navarro de Palencia, indica:

Las vacaciones no necesariamente deben ser largas y costosas, tomar unos días de descanso para apreciar la naturaleza y olvidarse de las tareas diarias son suficientes para permitir al cerebro recargar energía y mejorar la función intelectual, propiciando un mejor desempeño laboral al terminar el asueto”.

Si bien es cierto que debemos dejar que las actividades fluyan de manera natural, también debemos considerar lo siguiente:

  • Revisar el calendario: Para administrar las vacaciones, debemos seleccionar los días con menos carga de trabajo, donde nos sintamos más liberados y cómodos.
  • Listar nuestros lugares favoritos: Una vez seleccionado los días que nos tomaremos para descansar, debemos escoger el lugar o lugares que queremos visitar.
  • Elegir adecuadamente las fechas de viaje: Además de escoger las fechas en las que nos sintamos más liberados, debemos considerar nuestro destino, el clima y las estaciones del año para esa temporada.
  • Adquirir los pasajes con anticipación: Tras haber decidido a dónde y por cuánto tiempo viajaremos, lo recomendable es comprar los pasajes con anticipación. De esa forma, evitamos quedarnos sin boleto y retrasar nuestros días de disfrute.
  • Realizar un itinerario: Después de los pasos anteriores, ya lo que queda es realizar un itinerario de nuestro viaje, es decir, las actividades que realizaremos durante las vacaciones

Aprender a dejar de lado de nuestras responsabilidades

Persona lanzándose a un lago

Más allá de la duración del viaje o tiempo de disfrute, lo primordial es desconectarnos emocionalmente de la rutina. Debemos aprender a dejar de lado nuestros dispositivos móviles, dejar de revisar mensajes o correos relacionados con el trabajo.

Alejarse del entorno digital incluye separarse de las redes sociales. En su lugar, debemos procurar dedicar más tiempo a realizar actividades al aire libre: escuchar música, meditar, relajarse y hasta tomar la siesta. Si no logramos desconectarnos de nuestra rutina, los días de disfrute no nos servirán de nada, puesto que al regresar estaremos igual o hasta peor de cansados. Bueno, al menos emocionalmente. Entonces, en vacaciones podemos dedicar tiempo a:

  • Meditar: Si logramos que nuestro cuerpo descanse, también lo hará nuestra mente. La meditación nos ayudará a relajarnos y pensar en el aquí y ahora.
  • Estar en contacto con la naturaleza: En concordancia con la meditación, debemos optar por pasar más tiempo con la naturaleza. La cercanía y el verdor de los árboles provocan que liberemos tensiones. Incluso, nos ayuda a elevar nuestra autoestima y hasta encontrar solución a nuestros problemas.
  • Leer: Tomarse un tiempo para la lectura, nos permitirán dar de qué hablar, conocer otras perspectivas y entender el mundo de una forma distinta.
  • Escuchar música: Al igual que la lectura, la música estimula positivamente nuestro cerebro. Tomarnos unos minutos para escuchar nuestra música favorita nos ayudará a calmar nuestra mente.
  • Hacer una pausa mental: Podemos probar a realizar pausas mentales por lo menos un minuto al día durante las vacaciones. Abrir los ojos, concentrar nuestra respiración en el abdomen en lugar del pecho y exhalar por la boca nos ayudará aquietar y relajar nuestra mente.

Además de esas actividades, podemos tomarnos un tiempo para dormir la siesta, lo cual es recomendable para disminuir la fatiga mental y elevar nuestras capacidades cognitivas. Así como tomar el sol por unos minutos o simplemente sentir el placer de no hacer nada.

Entonces, cuando sientas que no estas rindiendo en tu trabajo ni en tus relaciones personales, que el desgate emocional es más fuerte que tus ganas de avanzar, es momento de hacer una pausa. De tomar unas vacaciones para combatir el estrés, migraña, insomnio y otros trastornos físicos y mentales, pues las vacaciones son más que días de disfrute representan una necesidad.

Referencia:

9 Efectos positivos de las vacaciones en la salud mental. https://helpsi.mx/efectos-positivos-de-las-vacaciones/

Lo que le pasa a tu cuerpo y tu mente cuando no tienes las vacaciones que necesitas y te mereces. https://www.revistagq.com/la-buena-vida/articulo/lo-que-le-pasa-a-tu-cuerpo-cuando-no-tienes-vacaciones

Desconectarse para un descanso efectivo en vacaciones. https://www.clinicalascondes.cl/CENTROS-Y-ESPECIALIDADES/Especialidades/Psiquiatria/Noticias/Te-puede-interesar/Desconectarse-para-descanso-efectivo-vacaciones.aspx

Long Working Hours and Coronary Heart Disease: A Systematic Review and Meta-Analysis. https://doi.org/10.1093/aje/kws139

La importancia de las vacaciones. https://www.psicologaemmanavarrodepalencia.com/la-importancia-de-las-vacaciones/

No tomar vacaciones perjudica seriamente tu salud. https://www.elindependiente.com/vida-sana/2017/07/22/no-vacaciones-malo-para-la-salud/

Cómo conseguir que las vacaciones sean un descanso real para nuestra mente. https://blog.planseguro.com.mx/5-actividades-para-relajarte-en-tus-vacaciones

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