Los modelos animales, como los ratones y los monos, han sido de gran utilidad para los científicos que estudian enfermedades neurodegenerativas. Muchas veces, estas investigaciones ameritan modificaciones genéticas, pero una nueva investigación revela que estas también pueden presentarse de forma natural en primates no humanos.

Los científicos de la Universidad de Salud y Ciencia de Oregón identificaron en macacos rhesus una mutación genética que se asemeja mucho a la enfermedad de Pelizaeus-Merzbacher que afecta a aproximadamente una de cada 100.000 personas. Sus hallazgos se publican en la revista Neurobiology of Disease.

Los síntomas que motivaron un análisis genético

Los veterinarios del Centro Nacional de Investigación de Primates de Oregon de OHSU notaron síntomas peculiares e indicadores de enfermedades neurodegenerativas en tres macacos rhesus jóvenes. Estos incluían temblores y disfunción motora, ambos consistentes con la pérdida de mielina, la vaina protectora que cubre las fibras nerviosas en el sistema nervioso central.

Mono sobre una reja de alambre con un paisaje natural de fondo.

Los síntomas motivaron un análisis genético que reveló que los tres animales portaban una mutación rara en el gen de la proteína proteolípida-1 (PLP1) que causa la enfermedad de Pelizaeus-Merzbacher.

Los tres macacos con la enfermedades neurodegenerativa estaban relacionados. Sus padres también portaban la mutación, con lo que concluyeron que también es de carácter hereditario.

“Por lo tanto, estos animales representan el primer modelo de primate no humano del que se ha informado de enfermedad de Pelizaeus-Merzbacher”, escriben los autores en su artículo.

Los monos como modelo animal para estudiar enfermedades neurodegenerativas en humanos

En los humanos, la enfermedad de Pelizaeus-Merzbacher también afecta el sistema nervioso, y tiene una dinámica degenerativa y progresiva que puede variar entre pacientes.

Las formas más graves conducen a deficiencias motoras, sensoriales y cognitivas a temprana edad. Los síntomas empeoran con el aumento de edad y conllevan una alta mortalidad en la infancia.

Aunque hay varios modelos animales para estudiar la enfermedad, pocos la imitan por completo. Por lo tanto, el hallazgo “brinda una oportunidad nueva y valiosa para estudios preclínicos que tienen como objetivo promover la mielinización en enfermedades pediátricas hipomielinizantes”.

La importancia de la secuenciación genética en primates no humanos

Cabe destacar que buena parte del descubrimiento se debe a la existencia de una enorme base de datos genómica dentro del centro de primates. Iniciada en 2016, la base ya cuenta con secuenciaciones de genomas de 2,000 macacos rhesus alojados dentro del centro, y gracias a ello, se han identificado miles de variantes genéticas idénticas a las que se sabe que causan enfermedades en nuestra especie, incluidas las neurodegenerativas.

Con ello, los científicos no solo pueden establecer linajes y descubrir trastornos genéticos; también pueden estudiar más de cerca las mutaciones para buscar tratamientos o medidas preventivas para los humanos afectados.

“Esto realmente nos prepara para la posibilidad de realizar terapias genéticas o terapias basadas en células madre neurales en el cerebro en desarrollo”, dijo Larry Sherman, profesor de la División de Neurociencia en el centro de primates y autor principal del estudio.

Referencia:

A novel non-human primate model of Pelizaeus-Merzbacher disease. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S096999612100214X

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