Si bien se han identificado varios factores de riesgo asociados a la transmisión del VIH y la hepatitis C, puede que aún haya mecanismos subyacentes dignos de atención. Por ejemplo, un estudio publicado en la revista eLife reveló el importante papel que juegan las interacciones sociales y los centros de inyección de drogas en la transmisión de estas infecciones entre personas que se inyectan.

La inyección de drogas es una importante fuente de propagación de los virus de la hepatitis C y el VIH. Pero no solo el uso compartido de jeringas influye en ello, sino las redes sociales creadas a partir de esta práctica. Identificar las conexiones involucradas y otros factores influyentes puede ayudar a delinear el camino hacia estrategias que interrumpan la cadena de transmisión.

India tiene una de las mayores cargas de VIH y hepatitis C

India es un país gigantesco y con una población abundante, pero también destaca por tener una de las mayores cargas de VIH y hepatitis C cuya transmisión ocurre mediante inyección de drogas. Los investigadores creen que la lucha contra estas infecciones no ha arrojado resultados óptimos debido a la subestimación del papel de las redes sociales en su propagación.

Pero la realidad es bastante evidente. Así como desenvolvernos en un entorno en el que las personas tienen objetivos claros y aspiraciones elevadas puede favorecer el cumplimiento de nuestras metas, quienes han desarrollado adicciones y conocen los sitios idóneos para satisfacerlas pueden también arrastrar o motivar a personas vulnerables, como aquellas sin hogar, a adquirir el hábito.

Esto está claro para muchos expertos en el tema; sin embargo, desarrollar intervenciones dirigidas a abordar este importante factor ha sido todo un desafío. La clandestinidad y el difícil acceso a estas redes limita la comprensión de su estructura, en especial de las conexiones más indirectas.

Conexiones sociales y lugares para inyección de drogas en Nueva Delhi

Jeringa de inyección de drogas desechada en una calle después de su uso.

Por ello, un equipo de investigadores decidió intentar comprenderlas usando como escenario Nueva Delhi, capital de India. Su estudio no solo abordaría las conexiones sociales, los compañeros de inyección de drogas, sino también los lugares a los que asisten para ello.

Primero reclutaron un grupo de 10 personas que se inyectan drogas y les pidieron que proporcionaran los nombres de sus compañeros de adicción; luego, contactaron a estas personas y les pidieron lo mismo, hasta crear una red de conexiones directas e indirectas de 2,512 personas. La mayoría eran hombres con una edad promedio de 26 años, y el alcance espacial era de un radio de 20 kilómetros que abarcaba 181 lugares de inyección de drogas.

Personas que se inyectan drogas suelen contraer VIH y hepatitis C sin saberlo

Los participantes se hicieron la prueba del VIH y la hepatitis C, y luego los investigadores les proporcionaron la atención médica correspondiente. 37 por ciento dio positivo para VIH y 65 por ciento tenía anticuerpos contra la hepatitis C, mientras que 80 por ciento de estos tenían la infección activa.

Como suele ocurrir, la mayoría no sabía que tenía hepatitis C y el 74 por ciento estaba directamente relacionado con al menos otra persona que tenía una infección activa. Entre los que vivían con VIH, 65 por ciento estaba directamente relacionada con otra persona seropositiva.

Transmisión de VIH y hepatitis C asociada a conexiones sociales y sitios comunes de inyección de drogas

Una vez identificados los casos, les pidieron que completaran encuestas sobre su nivel de educación , la falta de vivienda, la frecuencia de las inyecciones, el tipo de droga inyectada, la actividad sexual y el uso compartido de jeringas.

Los investigadores confirmaron que el factor más determinante en el diagnóstico de VIH o hepatitis C fue el lugar común usado para la inyección de drogas; este, por sí solo, aumentó las probabilidades de infección en un 50 por ciento.

Hombre con adicción a drogas sosteniendo un papel que dice "Stop drugs" que podría limitar también la transmisión de VIH y hepatitis C.

De hecho, el simple hecho de tener compañeros de inyección que asisten a dicho sitio aumenta el riesgo de infección de una persona, sin ni siquiera asistir personalmente. En cambio, las probabilidades de contraer VIH o hepatitis C se reduce con la separación del sitio de inyección más popular.

El estudio arrojó evidencia de que tanto factores de riesgo individuales, como la edad, la educación o la frecuencia de las inyecciones, como las conexiones sociales y especiales directas e indirectas aumentan el riesgo de contraer estas infecciones entre individuos que se inyectan drogas.

Por ello, los investigadores recomiendan a los encargados de desarrollar estrategias tomar en consideración estas redes de transmisión de VIH y hepatitis C. Incorporar nuevas conexiones y espacios podría ser una forma de interrumpirlas e incluso abordar adicciones.

Referencia:

Role of direct and indirect social and spatial ties in the diffusion of HIV and HCV among people who inject drugs: A cross-sectional community-based network analysis in New Delhi, India. https://elifesciences.org/articles/69174

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