Si bien la decoración de nuestra casa depende de varios factores, incluidos los económicos y la convivencia con otras personas, en algunos casos esta parece revelar rasgos de nuestra personalidad.

Un equipo conformado por investigadores de la Universidad de Texas y de la Universidad de Michigan ha publicado un artículo en la revista The Gerontologist un artículo que lo confirma. Según sus hallazgos, la decoración no solo está sujeta a la personalidad, sino que también revela el estado de ánimo, y esta relación se hace más fuerte a mayor edad.

Explorando la personalidad a través de la decoración del espacio vital

El estudio incluyó 286 personas mayores de 65 años de edad que fueron fotografiadas en las habitaciones de su casa en las que pasaban la mayor parte del tiempo. Además de las fotos de la decoración, los participantes también completaron entrevistas sobre su situación de vida, limitaciones funcionales, personalidad y síntomas de depresión.

Hombre mayor dentro de su casa decorada.

Luego, los investigadores analizaron las personalidades de los participantes e intentaron correlacionarlas con el contenido de las fotos. Para ello, usaron como referencia características como el brillo, la limpieza y la novedad de los elementos que componen los recintos en cuestión.

“Estimamos modelos de regresión lineal para examinar cómo las limitaciones funcionales o la personalidad se asocian con la decoración de la habitación, y si la distribución de la vivienda modera estos vínculos”, escribieron los autores.

Rasgos de la personalidad reflejados a través de la decoración

En el proceso, descubrieron que ciertos rasgos de la personalidad de las personas estaban reflejados en elementos que conformaban la decoración del espacio de casa que más frecuentaban.

Los investigadores explican que la extraversión se expresó a través de elementos novedosos y una decoración alegre, probablemente para hacer el lugar más llamativo para las visitas de amigos y familiares. Mientras que la escrupulosidad, relacionadas con el orden y la organización, se asoció con la novedad y la comodidad en la habitación.

Pero los investigadores no encontraron vínculos entre rasgos de la personalidad como la amabilidad, la franqueza y el neuroticismo y la decoración de la habitación en todos lados casos.

Particularmente la apertura fue difícil de evaluar. Señalan que fue evidente para los adultos mayores que viven solos, pero sugieren que las personas que viven acompañadas no necesariamente tengan tanta libertad para expresar su personalidad a través de la decoración del lugar que frecuentan.

La decoración refleja también el bienestar

El hallazgo más relevante fue que el espacio que más habitaban los participantes también incide en su sensación de bienestar. Cuando el espacio coincide con la personalidad y las preferencias particulares de la persona que allí viven, parece haber mayor probabilidad de que esta informe un mayor bienestar.

“Las personas que tienen una coincidencia entre la personalidad y el espacio vital reportan un mejor bienestar, se sienten mejor con su vida y tienen un mejor estado de ánimo”, dice Karen Fingerman, profesora de desarrollo humano y ciencias familiares en la Universidad de Texas en Austin y director del Centro de Envejecimiento y Longevidad de Texas. “El hogar es donde podemos expresarnos”.

Limitaciones funcionales pueden modificar la decoración del hogar

Los investigadores también notaron que los encuestados con mayores limitaciones funcionales, como incapacidad para caminar o subir escaleras, tenían hogares más obsoletos, incómodos, oscuros y desordenados.

Puede que esto se deba a que tienen menos energía y más dificultades para darle un toque diferente a su espacio vital; pero, sorprendentemente, entre los adultos con limitaciones funcionales el desorden se asoción con menos síntomas de depresión.

Hombre mayor con limitaciones funcionales desplazándose a través de su casa con una decoración estratégica para evitar choques.

Hay un par de explicaciones para ello. Una es que el desorden en su espacio favorito puede representar su propio esfuerzo por recobrar el control. Aunque también es probable que les sea más cómodo tener artículos a mano, así no estén en su lugar, para compensar sus problemas de movilidad.

Esto en particular es de atención, ya que muchas personas tienden a ofrecer ayuda a los ancianos para mantener su hogar en orden. Puede que, en medio de esos esfuerzos, perturben el equilibrio establecido por ellos mismos en su hogar a través de la decoración. Lo que a una persona le parece desordenado, puede ser un arreglo estratégico que favorece la comodidad y el bienestar de un adulto mayor.

Referencia:

Late Life in the Living Room: Room Décor, Functional Limitations, and Personality. https://academic.oup.com/gerontologist/advance-article-abstract/doi/10.1093/geront/gnab093/6317810

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