La ciencia acaba de descubrir otro curioso detalle del equilibrio en el que se encuentran siempre los elementos de nuestro planeta. Ahora, ha venido representado a través de la relación existente entre el nivel del mar y la incidencia de las erupciones volcánicas.

El equipo de científicos conformado por Agust Gudmundsson, Ralf Gertisser, Christopher Bronk Ramsey, Mohsen Bazargan, David M. Pyle, Sabine Wulf, Andrew J. Miles y Mark Hardiman –y dirigido por Christopher Satow– nos ha permitido ver cómo los cambios en un elemento podrían llegar a influenciar la ocurrencia del otro.

Las evidencias a sus clamores se publicaron recientemente en Nature Geoscience. Todo como un esfuerzo de investigación impulsado por la Universidad de Oxford Brookes.

La historia escrita en los acantilados

Según el Dr. Satow, la particular forma de la isla Santorini, en Grecia, hizo posible obtener los nuevos frutos de su investigación. Eso debido a que antiguos eventos tectónicos sumergieron su centro bajo el agua, lo que permitió que sus acantilados capturaran la historia no solo de las erupciones volcánicas de la isla, sino también de los cambios en el nivel del mar que ocurrieron en paralelo.

Una gran erupción hace 3.600 años provocó que el centro de lo que entonces era una isla cónica se hundiera en el mar, revelando una historia extraordinariamente detallada de más de 200 erupciones volcánicas conservadas dentro del círculo restante de acantilados”, acotó.

Isla Santorini.
Isla Santorini, Grecia. Crédito: Florian Trojer. Vía Science.

Gracias a tal registro, fue posible demostrar cómo los cambios en el nivel del mar pueden ser utilizados como indicadores de futura actividad volcánica. Un detalle que, hasta la fecha, se había ignorado.

El nivel del mar puede cambiar la probabilidad de erupciones volcánicas

De acuerdo a los datos obtenidos en la isla Santorini, las variaciones con caídas de más de 40 metros en el nivel del mar a lo largo de cientos de miles de años se asociaron con un mayor riesgo de erupciones volcánicas.

El mecanismo es bastante simple: la caída del nivel del mar elimina la masa de la corteza terrestre y, como resultado, la corteza se fractura. Estas fracturas permiten que el magma se eleve y alimente las erupciones en la superficie”, explicó el Dr. Satow.

En otras palabras, cuando el nivel del mar baja, la presión que se ejercía sobre ciertos tramos de tierra disminuye. Tal situación contribuye a que la superficie terrestre pueda fracturarse con más facilidad y permita el paso de magma.

Se podrían crear nuevos métodos de detección temprana de erupciones volcánicas

Según los investigadores, la nueva información sobre el nivel del mar y las erupciones volcánicas en la isla Santorini no solo se aplican a ese caso. De hecho, una relación igual o al menos similar podría darse en otras islas volcánicas alrededor de todo el globo.

Rocas de la ladera de una isla volcánica.
Vía Wikimedia Commons.

Al igual que cuando se saca un tapón del baño, el nivel del agua desciende en todas partes del baño al mismo tiempo; de manera similar, los cambios en el nivel del mar ocurren al mismo tiempo en todas partes del mundo”, continuó el Dr. Satow.

Como una continuación de su análisis, también han relacionado dichos cambios con la forma en la que el cambio climático podría afectar las erupciones en el futuro. Todo debido a que el derretimiento de los polos podría hacer que las capas de hielo que cubren la Tierra pierdan presión, mientras que el nivel del mar en el mundo cambia, afectando así el equilibrio que hasta ahora se ha mantenido en el planeta.

El 57% de los volcanes del mundo son islas o costeros, y a menudo albergan grandes poblaciones. Se necesitan más investigaciones vitales para comprender completamente los efectos del cambio del nivel del mar en estos volcanes y los riesgos que representan para sus poblaciones”, concluyó el Dr. Satow.

Referencia:

Eruptive activity of the Santorini Volcano controlled by sea-level rise and fall: https://doi.org/10.1038/s41561-021-00783-4

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