Científicos han aportado nuevos datos sobre el envejecimiento del hipocampo, esa región de la corteza cerebral encargada del proceso de aprendizaje y memoria. Para abordar este tema, los investigadores utilizaron tejidos cerebrales de primates no humanos (NHP, por sus siglas en inglés), pues su estructura cerebral es similar a la de los seres humanos.  

En concreto, los investigadores han presentado un análisis transcriptómico del núcleo hipocampal de los primates, el cual les ha permitido revelar cómo la edad deteriora el mecanismo cerebral de estos animales. Además, de nuevos biomarcadores de diagnóstico y posibles dianas terapéuticas (fármacos) para intervenciones contra el envejecimiento hipocampal.

El envejecimiento del hipocampo causa inestabilidad genómica

Según se explica en el estudio, el envejecimiento del hipocampo (en los primates no humanos) causa inestabilidad genómica y epigenómica, se tratan de cambios genéticos que aparecen durante la división celular.

De igual modo, puede provocar la pérdida de proteostasis, y, en efecto, limitar la capacidad de eliminar proteínas defectuosas en los NHP. Incluso, el envejecimiento hipocampal puede ocasionar inflamación cerebral, lo cual puede causar hinchazón del nervio óptico y consecuentemente la pérdida de la visión.

Experimento: paisaje transcriptómico

Células

Para dar con esos resultados, los investigadores debieron explorar las características celulares y moleculares que surgen a raíz de los fenotipos que aparecen con la edad. En este caso, lo que hicieron fue crear un paisaje transcriptómico (colección de genes presentes en las células) de núcleo único de alta resolución del envejecimiento del hipocampo en los NHP. 

 “Este paisaje está compuesto por los perfiles de expresión génica de 12 tipos principales de células del hipocampo, incluidas las células madre neurales, células progenitoras amplificadas transitorias (TAPC), neuronas inmaduras, neuronas excitadoras / inhibidoras, oligodendrocitos y microglia”, señalan los científicos.

Tras el análisis, detectaron que las células progenitoras amplificadas transitorias –responsables de generar otras células asociadas a la piel, por ejemplo– y la microglia –propia del sistema nervioso central–  fueron las más afectadas. Estas manifestaron una alteración genética asociada al envejecimiento y altas posibilidades de desarrollar enfermedades neurodegenerativas.

Así que, este estudio les permitió a los investigadores detectar qué factores pueden causar un microambiente hostil para la neurogénesis en el hipocampo envejecido. Se espera que esta investigación ayude a estudiar más a fondo cómo el envejecimiento del hipocampo promueve un mayor deterioro de la función cognitiva y la aparición de enfermedades neurodegenerativas en los seres humanos.

Referencia:

Single-nucleus transcriptomic landscape of primate hippocampal aging. http://doi.org/10.1007/s13238-021-00852-9

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