La creatividad es una cualidad que ha diferenciado a la mente humana desde la prehistoria. Gracias a ella, hemos sido capaces no solo de adaptarnos a nuestro entorno, sino de modificarlo. Sin embargo, hasta la fecha, aunque sabemos que la creatividad es parte innata de nosotros, no hemos encontrado formas de “medir” realmente su presencia.

Tal hecho podría cambiar pronto gracias al esfuerzo de los investigadores Jay A. Olson, Johnny Nahas, Denis Chmoulevitch, Simon J. Cropper y Margaret E. Webb. En conjunto, desarrollaron un ejercicio que podría convertirse en la primera herramienta para medir objetivamente los niveles de creatividad de las personas.

El ejercicio semántico

La propuesta publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) nació de la observación de un juego infantil que consiste en nombrar palabras no relacionadas y decirlas en línea. Para los investigadores, tal idea se transformó en una posibilidad única para medir de forma objetiva al menos un aspecto de la creatividad.

Niña con una paleta de colores representando la creatividad.
Vía sanjeevdatta.com

La prueba fue denominada Tarea de Asociación Divergente (DAT, por sus siglas en inglés). Según la propuesta de Olson, quien tuvo originalmente la idea, las personas solo tendrían que nombrar 10 palabras no relacionadas en un espacio de 4 minutos. De ese modo, se podría medir el nivel de creatividad expresado a través de las selecciones dentro del conjunto.

Ello da por primera vez un método con el que no solo es posible medir la creatividad, sino hacerlo de forma objetiva. Algo que los otros modelos de medición del pensamiento creativo aún no pueden hacer, ya que en muchos casos dependen de evaluaciones subjetivas que demoran más que el sistema de algoritmos recién propuesto.

¿Cómo puede tal ejercicio medir nuestra creatividad?

Básicamente, el sistema funciona a través el análisis de las relaciones semánticas entre las palabras. Es decir, el algoritmo mide la creatividad al identificar qué tan relacionadas están las palabras de acuerdo a sus significados.

Colores.
Vía PxHere.

Por ejemplo, “perro” y “gato” estarán altamente ligados, lo que implica una distancia semántica corta, ya que ambos hacen alusión a animales. Por otro lado, “tenedor” y “gato” están mucho más distanciados, ya que uno hace referencia a un objeto inanimado y otro a un ser vivo.

Al final, el algoritmo realizará esa comparación con las 10 palabras referidas por cada persona. Así, podrá generar un promedio objetivo que determine la distancia semántica general entre los términos que cada individuo propuso. Algo que permitiría medir la creatividad de los participantes dependiendo de qué tan grande sea la brecha semántica entre las palabras.

Nuestra tarea mide solo una parte de un tipo de creatividad. (…) Pero estos hallazgos permiten evaluaciones de la creatividad en muestras más grandes y diversas con menos sesgos, lo que en última instancia nos ayudará a comprender mejor esta capacidad humana fundamental”, dijo Olson.

Claramente, la reciente creación de la ciencia no es una herramienta única o definitiva. De hecho, ella apenas puede medir un aspecto de la creatividad, pero aún no es capaz de englobarla toda. Por lo que, incluso con sus resultados, no sería posible hablar especular sobre la capacidad creativa general de las personas.

Referencia:

Naming unrelated words predicts creativity: https://doi.org/10.1073/pnas.2022340118

Escribir un comentario