El reconocido artista renacentista, Miguel Ángel, pudo haber dejado su huella dactilar en nada más que el trasero de un pequeño prototipo de figura humana que hizo para una escultura más grande.

Después de haberla movido a un lugar más fresco por el aumento de las temperaturas, los cuidadores del Victoria and Albert Museum, en Londres, notaron un cambio en su superficie: una especie de huella dactilar que, según la opinión de algunos expertos, podría corresponder con la de su autor.

“Un esclavo”, una pequeña escultura reconstruida

Miguel Ángel hizo la escultura mientras estaba en Florencia, Italia, entre 1516 y 1519. Con apenas 17,6 centímetros de alto, serviría más adelante como un modelo para crear una estatua de mármol más grande para la tumba del Papa Julio II. Sin embargo, el diseño de la tumba cambió posteriormente, y la estatua quedó inconclusa.

A pesar de ello, fue titulada como “Un esclavo” y adquirida en 1854 por el Museo de Arte Ornamental en Marlborough House. Luego, en 1924, durante una exhibición, un miembro del público cayó y la derribó, rompiéndola.

Debido a ello, el museo, convertido más adelante en V&A, tomó la responsabilidad de reconstruir la obra y según dijo la conservadora adjunta, Victoria Oakley, hicieron un trabajo “bastante sorprendente”. Sin embargo, reconoció que, con el accidente, los aditivos con los que el artista mezcló la cera empezaron a filtrarse, dando lugar a una mancha oscura en su superficie. Hasta el momento, se encuentra en la galería de la Accademia en Florencia.

Una misteriosa huella dactilar

La escultura había continuado en exhibición, pero durante el confinamiento en 2020 debido a la pandemia de COVID-19, el museo cerró sus puertas y los curadores la movieron a una galería de nivel superior durante la primavera, debido a las altas temperaturas.

Vista de cerca de la huella presuntamente dejada por Miguel Ángel sobre su escultura.
Huella presuntamente dejada por Miguel Ángel en su escultura en miniatura “Un esclavo”. Crédito: Victoria and Albert Museum / BBC Two.

A los cinco meses, los funcionarios del museo la revisaron nuevamente, pero notaron algo peculiar y nunca antes visto en el trasero de la figurilla: una huella dactilar sobre la que se presume podría ser de Miguel Ángel. Pero, ¿qué tan acertada podría ser esta sospecha?

Los académicos creen que las altas temperaturas y los niveles cambiantes de humedad modificaron la composición de la cera con la que se elaboró la figurilla. De ser así, puede que estos factores hicieran que la impresión dactilar se hiciera más visible al ojo humano.

Una huella dactilar de Miguel Ángel sería un gran regalo para la historia

Hasta ahora, es bien aceptada la idea de que fue Miguel Ángel quien creó la escultura, por lo que es lógico pensar que la huella dactilar sea suya. Esto, en particular, podría constituir un gran regalo tanto para la historia del arte como para la ciencia, considerando el cruel destino que tuvieron varios de sus modelos.

Antes de morir, el artista destruyó muchos de sus prototipos de cera e hizo quemar muchos de sus dibujos y papeles en una hoguera. Las razones no se comprenden del todo, pero existe la posibilidad de que lo hiciera a fin de evitar plagios después de su muerte.

El biógrafo renacentista Giorgio Vasari ofrece otra posibilidad: tal vez Miguel Ángel no quería que el público supiera la cantidad de esfuerzo que ponía en sus obras. Quizás quería parecer un genio del arte, alguien a quien no tomaría demasiado trabajo hacer obras maravillosas como las que dejó.

“Es una perspectiva emocionante que una de las impresiones de Miguel Ángel haya sobrevivido en la cera”, dijo Peta Motture, curadora principal del V&A, en un comunicado de BBC Two. “Tales marcas sugerirían la presencia física del proceso creativo de un artista. Es donde la mente y la mano de alguna manera se unen”.

Pero antes de darlo por hecho, no estaría demás dejar que la ciencia hiciera su parte. Para ello, el personal de V&A la comparará con una huella digital en una estatua de terracota conocida como “Dos luchadores”, que también parece tener un rastro de Miguel Ángel. Mientras tanto, los interesados podrían echar un vistazo al documental de la BBC Two “Secrets Of The Museum” donde exponen el caso.

Referencias:

‘Young Slave’, wax sketch model by Michelangelo Buonarroti (1475–1564). http://www.vam.ac.uk/content/articles/y/michelangelo-wax-model/

Secrets Of The Museum. https://www.bbc.co.uk/mediacentre/proginfo/2021/29/secrets-of-museum-s2

A Slave. https://collections.vam.ac.uk/item/O70293/a-slave-model-buonarroti-michelangelo/

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