Una infección compleja y mortal causada por un hongo resistente a los medicamentos ha encendido las alarmas en dos ciudades de los Estados Unidos. Candida auris, como se conoce al patógeno, se ha estado propagando en hogares de ancianos y hospitales en Texas y un centro de atención a largo plazo en Washington, DC.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) advierten que se trata de un avance alarmante de la infección, detectada inicialmente en Japón en 2009. El hallazgo más reciente sugiere que este hongo es totalmente permeable y resistente a los medicamentos disponibles, lo que perjudica aún más el pronóstico de los pacientes.

Lo que se sabe sobre Candida auris

Candida auris es una levadura altamente transmisible relacionada con brotes en centros de atención médica, en especial aquellos que la ofrecen a largo plazo. El hongo empieza a colonizarse en la piel, lo que le permite diseminarse a otras zonas, causando infecciones muy invasivas y difíciles de tratar debido a la resistencia a diferentes medicamentos.

Cultivo de hongo resistente a medicamentos sobre placas de petri sostenidas por persona con guantes.
Cultivo de hongo resistente. Crédito: CDC.

Otra de las razones que lo convierte en una especie problemática es su capacidad de adherirse a las herramientas usadas dentro de estos recintos; esto incluye los carros de limpieza, vías intravenosas y otros insumos médicos.

Hasta ahora, se consideraba una infección inofensiva para quienes tienen una buena salud general; en cambio, en los pacientes gravemente enfermos, las personas con sistemas inmunitarios frágiles y los residentes en centros de atención a largo plazo puede ser mortal.

Panresistencia: un hongo resistente a tres medicamentos antimicóticos

Los CDC establecen tres clases de antimicóticos para el tratamiento de infecciones invasivas: azoles, como el Fluconazol; polienos, como la Anfotericina B; y las equinocandinas. Sin embargo, los estudios muestran que aproximadamente 85 por ciento de los casos en EE.UU. son resistentes a los azoles y 33 por ciento son resistentes a la Anfotericina B. Con apenas un 1 por ciento de resistencia a equinocandinas reportada, estas últimas constituyen el tratamiento de primera línea.

Durante los últimos ocho años, se han confirmado en EE.UU. más de 2,000 infecciones con C. auris, mayoritariamente en Nueva York, Nueva Jersey, Illinois y California. En alrededor del 5 y 10 por ciento de los colonizados (con infección en la piel) también se traslada al torrente sanguíneo, ocasionando un cuadro clínico más grave.

Sin embargo, los brotes de 2021 han empezado a resonar por romper, de cierta forma, con la dinámica documentada hasta ahora. Los CDC reportaron por primera vez a cinco pacientes en Texas y Washington, DC, con el hongo resistente a los tres principales antimicóticos, incluidas las equinocandinas. Los investigadores han catalogado este como un contexto de panresistencia.

Un recordatorio de la amenaza que representa la resistencia a los antimicrobianos

Como indicamos, los médicos estaban al tanto de que la infección micótica es difícil de tratar. De hecho, se había observado algo similar en tres pacientes en Nueva York; según el nuevo informe, cinco entre más de 120 casos que componen los brotes eran resistentes al tratamiento.

Sin embargo, los funcionarios indicaron que en los casos recientes ninguno de los pacientes había recibido medicamentos antimicóticos que pudieran explicar la panresistencia. Y aunque no identificaron las instalaciones donde ocurrieron las nuevas infecciones, los funcionarios sanitarios dejaron claro que no han detectado ningún vínculo entre los afectados.

En 30 días, casi un tercio de los pacientes infectados han muerto, pero el informe destaca que ellos ya estaban gravemente enfermos. Hasta el momento, no hay claridad sobre si fue concretamente el hongo resistente a los antimicóticos el causante de los decesos.

Mientras tanto, los expertos en salud aprovechan esta oportunidad para recordar las amenazas latentes a nuestro alrededor relacionadas con la resistencia a los antimicrobianos. No se trata solo de súper bacterias peligrosas, como la MRSA y la salmonella, sino también hongos que han evolucionado para superar los obstáculos que les hemos presentado.

Referencias:

Notes from the Field: Transmission of Pan-Resistant and Echinocandin-Resistant Candida auris in Health Care Facilities ― Texas and the District of Columbia, January–April 2021. https://www.cdc.gov/mmwr/volumes/70/wr/mm7029a2.htm?s_cid=mm7029a2_w

Escribir un comentario