Nuestro planeta es único en su tipo en nuestro sistema solar y, hasta ahora, también parece ser un ejemplar irrepetible en el universo. Ya sea que en el futuro encontremos o no más cuerpos celestes así, lo que sí es claro es que, para que prosperen como lo ha hecho nuestro mundo, es necesario que coexistan múltiples variables. Una de las representativas es el aire, algo sin lo cual la Tierra que conocemos simplemente no existiría.

Tenemos claro entonces que sin los gases que conforman el aire, nuestro planeta, tal como es, nunca hubiera nacido. Pero, ahora que ya existe, está formado y tiene vida… ¿qué podría pasarle si se quedara sin aire o sin oxígeno, aunque sea por unos segundos?

Aire vs. oxígeno, una diferencia crucial

Diente de león lanzando sus semillas al aire.
Vía stock.adobe.com

Lo primero que debemos aclarar antes de responder tal pregunta es la diferencia que existe entre aire y oxígeno. El último es un elemento básico que utilizamos casi todas las formas de vida –a excepción de algunas bacterias– para poder sobrevivir.

Por su parte, el aire contiene oxígeno, pero no está formado solo con él. De hecho, también contiene proporciones de nitrógeno, dióxido de carbono, helio, neón y otros gases. En conjunto, crean esa capa intangible, incolora e inodora que nos rodea siempre y que permite que llevemos a cabo la vida como la conocemos.

Como no tiene un volumen definido, el aire se adapta a todo lo que lo rodea, es sensible a las temperaturas y puede expandirse o contraerse dependiendo de si hay frío o calor. Pero nunca deja de estar. Aunque a veces lo olvidemos, el aire siempre nos rodea.

Sin oxígeno, no hay aire

Cielo azul.
Vía Pixabay.

A través de sus diversos componentes, el oxígeno cumple con varias funciones vitales, tal como lo explica la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas del gobierno de México. Por ejemplo, ya dijimos que el oxígeno es crucial para los seres vivos, pero también lo es para el planeta en general, ya que es gracias a él que tenemos la atmósfera que mantiene el aire en la tierra y que nos protege de la radiación del Sol.

Por su parte, el dióxido de carbono se vuelve un componente vital para la fotosíntesis, uno de los procesos cruciales para el desarrollo de las plantas –que a su vez producen el oxígeno que nosotros consumimos–. En conjunto, el aire está presente en fenómenos que van desde la percepción del sonido y el viento hasta la existencia y movimiento de las nubes, de las lluvias y del fuego, entre otros.

Ahora, como vemos, el aire, más que un elemento, es una composición. Por lo que, si falta uno de sus ingredientes, ya no puede ser visto como tal. De allí que, si nos imaginamos una Tierra sin oxígeno, automáticamente también nos encontremos ante un planeta desprovisto de aire.

¿Qué pasaría si la Tierra un día se quedara sin aire?

Tierra sin aire.
Crédito: Arjo Nagelhout. Vía behance.net

Si la Tierra se quedara sin aire de forma permanente, es fácil imaginar que la vida ya simplemente no sería sostenible. Sin embargo, no harían falta más que unos simples segundos para que nuestro planeta quedara irreconocible, según la perspectiva propuesta por el portal Whatifshow.com.

Sumando sus aportes, al análisis también encontrado en thoughtco.com te traemos un listado de todo lo que podría pasar en la Tierra si ella se quedara sin oxígeno por unos pocos segundos.

No más cielo azul

Cielo negro en una Tierra sin aire.
Vía Wikimedia Commons.

Una de las consecuencias más visibles de la desaparición del aire sería que nuestro mundo se haría de repente mucho más oscuro. Sin las partículas de oxigeno que reflejen la luz de los rayos solares, el icónico tono azul al que estamos acostumbrados desaparecería y veríamos básicamente el tono casi negro absoluto del espacio.

Pero ese sería el menor de nuestros problemas, la desaparición del oxígeno implica también que nuestra atmósfera se desvanecería. La radiación llegaría directamente a nuestra tierra y aguas, los océanos se evaporarían más rápido y se generaría un efecto invernadero de temperaturas tan altas que la Tierra empezaría a parecerse mucho más a sus vecinos: Marte y Venus.

No habrá bloqueador solar que nos salve

Radiación del sol impactando a la Tierra.
Vía Shutterstock.

Asimismo, sin atmósfera, en una Tierra sin aire, no será solo el mar el que quedará sujeto a los embates de la radiación solar. Si estamos del lado que da de cara al Sol, terminaríamos con quemaduras graves en solo segundos. Si estuviéramos en el lado oscuro… tal vez no… pero igual tendríamos otras cosas con la que preocuparnos.

Todo se volvería polvo

Al menos todo lo que estuviera hecho de concreto. Para que el cemento exista, él debe generar una reacción con el oxígeno, lo que termina permitiendo que sus moléculas y átomos se unan entre sí. Si el aire desapareciera, dicha reacción simplemente se anularía.

Edificio derrumbado.
Vía Getty Images.

¿La consecuencia? El concreto volvería a ser polvo y cada edificación hecha con él se desmoronaría de inmediato. Por su parte, el metal también utiliza el oxígeno, pero en su caso es para mantener su forma. Si desapareciera, todos los metales simplemente se fundirían unos con otros, perdiendo también su forma inicial.

¿Motores de combustión? No, aquí no tenemos eso

Y no, no es como que podamos escapar de tal situación en carro… o en barco… o en avión. Cualquier vehículo o maquinaria con un motor de combustión interna simplemente no podría funcionar en una Tierra sin aire.

Como ya dijimos, el aire (y específicamente el oxígeno) es necesario para que se forme el fuego. Sin dicha fuente de calor y energía, los motores antes mencionados no pueden funcionar.

Avión cayendo del cielo.
Vía Shutterstock.

Eso implica que los carros, trenes y barcos que funcionen con ellos se pararían en seco al mismo tiempo. Mientras tanto, los aviones caerían del cielo. Algo que no podrían evitar incluso si tuvieran un motor eléctrico, ya que sin aire que los soporte, tanto ellos como las aves, insectos y otras criaturas voladoras se desplomarían sin más.

Adiós al agua… (y a todo lo vivo)

Como si lo anterior no fuera suficiente, una Tierra sin aire también indica una amenaza directa para la vida. Como ya dijimos, el agua se evaporaría, y si no fuera por los rayos del sol, sería por la separación de los átomos de oxígeno y de hidrógeno –que quedarían en estado gaseoso–.

Planeta sin agua

Ahora, por el efecto invernadero antes mencionado, podría llegar a crearse una “segunda atmósfera” mucho más delgada que la original que mantendría algo de la condensación en la Tierra. Ello también evitaría que toda el agua se evaporara. Pero ella tampoco sería accesible, ya que se congelaría.

Mientras tanto, nosotros no tendríamos mucho tiempo de presenciar tal situación. Si aguantáramos la respiración, la presión haría que nuestros pulmones explotaran. Asimismo, si exhalamos, nos desmayaríamos. Con una máscara de oxígeno, no podríamos ni mover los pulmones –que no habría un intercambio de aire que los presione para expandirse o contraerse–.

Todos quedaríamos sordos

Mujer con sordera.
Vía stock.adobe.com

Además de lo anterior, el 21% de la presión del aire se perdería en un segundo, en una Tierra sin oxígeno. Eso causaría que nuestro oído interno explotara, ya que el impacto sería similar sumergirnos 2 mil metros bajo el mar en un instante.

Igualmente, con o sin oído interno, no habría mucho que escuchar, ya que la falta de aire no le daría un medio a las ondas sonoras para viajar. En consecuencia, podríamos sentir su vibración, pero nos rodearía un silencio absoluto.

Cayendo al vacío…

Corteza de la Tierra desintegrándose.

Para poner la cereza al pastel, además de tener la piel quemada, no poder respirar y estar sordos, ni siquiera tendríamos un suelo sobre el que sostenernos. De forma similar al concreto, la corteza terrestre está formada por un 45% de oxígeno. Por lo que una Tierra sin aire simplemente no podría existir, se desmoronaría sobre sí misma y nosotros quedaríamos cayendo al vacío, todo en cuestión de segundos.

Una Tierra sin aire simplemente no podría funcionar

Además de todo lo anterior, cabe destacar que una Tierra sin aire tampoco podría ser capaz de mantener procesos vitales como el movimiento de los vientos, los cambios del clima y la regulación térmica. Así como tampoco nos permitiría interactuar con nuestro entorno de la misma manera.

Un ejemplo de ello podría ser el dado por el usuario de TikTok, @hankgreen1, quien suele compartir contenidos relacionados con la ciencia y la biología. Él básicamente nos explica que el aire es una especie de “sopa” que nos rodea todo el tiempo y, aunque no la sintamos, ofrece resistencia para ciertas cosas (como el vuelo de las aves o los aviones).

Copo de nieve
Crédito: Cavan Images.

Asimismo, el aire también puede influir en qué tan rápido caen algunas cosas en la Tierra. Por eso, sin él, algo tan inocente como un copo de nieve que cae lentamente en nuestro rostro se convertiría en una fina aguja que perforaría nuestra piel apenas la tocara.

Pero, al menos eso es algo de lo que no tendríamos que preocuparnos, ya que igualmente no podría nevar en una Tierra sin aire. De hecho, todo se quedaría estático y ni siquiera se darían grandes desastres naturales, ya que todos los elementos de nuestro mundo se habrían quedado sin ese puente que, sin que lo notemos, nos permite interactuar con todo lo que nos rodea y lo ajusta para que podamos convivir con él.

¿Habría alguna forma de sobrevivir?

Tomando en cuenta todo lo anterior, es prácticamente imposible, ya que la Tierra se desmoronaría por completo. Pero, imaginando que la corteza del planeta quedara medianamente intacta, el portal thoughtco.com planteó dos escenarios posibles.

Domo en la superficie de la Tierra.

El primero sería crear un domo que nos proteja de la radiación solar en la superficie de la Tierra. Básicamente, funcionaría como podríamos esperar que funcionen en el futuro los asentamientos espaciales en lugares como la Luna o Marte.

Por otro lado, el segundo sería la creación de otro domo, pero bajo el agua. Ello para usarla como un escudo antiradiación que igual deje pasar solo la cantidad que necesitamos para vivir.

Y… ¿la Tierra realmente podría quedarse sin aire?

Tierra impactada por asteroides.
Vía stock.adobe.com

En teoría, sí. Grandes eventos como una tormenta solar de proporciones masivas podrían enviar suficiente radiación como para “quemar” la atmósfera de la Tierra, y con ella, se iría el aire.

Del mismo modo, el impacto de asteroides gigantes también podría generar daños a la atmósfera lo suficientemente notorios como para que el aire se filtrara al espacio. Ahora, ambos son eventos extremadamente poco probables y que, a menos que ocurran a gran escala, no podrían tener un efecto masivo sobre todo el planeta.

Bonus: ¡Lo que no nos podemos quedar sin decirte!

Para finalizar, queremos compartir contigo otros datos interesantes sobre lo que podría pasar en una Tierra sin aire. Aunque ello fuera así en un principio –y otra vez, asumiendo que la corteza terrestre sobrevivió– la radiación solar podría evaporar poco a poco el agua congelada, y de allí podría salir oxígeno.

Ese a su vez ayudaría a conformar una atmósfera más delgada y además reaccionaría con el carbón de la Tierra para crear dióxido de carbono. Sus cantidades serían mínimas, e igual no se podría respirar, pero el planeta no estaría totalmente desprovisto de oxígeno.

Volcán en erupción
Crédito: Ferdi Awed/AFP. Vía Getty Images.

Además, aunque los fenómenos atmosféricos se detendrían, los geotérmicos –como los volcanes y terremotos– seguirían activos. Por lo que ellos también podrían llevar dióxido de carbono al ambiente. El elemento que no se podría reemplazar sería el nitrógeno, que solo se podría reponer con impactos de asteroides, pero nunca sería lo mismo que antes.

Ahora, incluso con todo lo anterior, la vida en la Tierra seguiría existiendo. Ello al menos en el caso de las bacterias quimiosintéticas –que no requieren oxígeno para funcionar–. Ya que, mientras el mundo literalmente se desmoronaría a su alrededor, esas pequeñas seguirían con su vida como si no hubiera pasado nada.

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