En la actualidad, todos sabemos que consumir huevos con cierta regularidad puede ser bueno para nuestra salud. Asimismo, se ha visto que ellos también pueden ser los aliados perfectos si buscamos controlar nuestro apetito. Sin embargo, no todo es necesariamente positivo con ellos, sobre todo si observamos los riesgos que también suelen venir de la mano con ellos.

¿Por qué deberíamos tener cuidado a la hora de consumir huevos?

Los huevos son fuentes de gran cantidad de proteínas de alto valor biológico. Junto a ellas, también nos topamos con ácidos grasos tanto mono como poliinsaturados. Todo ello de la mano con otros nutrientes como las vitaminas A, D, E y K, el omega 3, el fósforo, el selenio, el hierro y el zinc.

Vía maxpixel.net

Todos ellos son componentes que favorecen a la salud y hacen atractiva la idea de consumir huevos. Pero, así como tal posibilidad tiene sus pros, también presenta sus contras.

Para el caso actual, el contra más grande es una bacteria conocida como Salmonella. Ella se encuentra presente en al menos el 1,6% de las gallinas ponedoras en España y puede ser transmitida a través de los huevos que ellas producen. En consecuencia, si no se siguen las medidas de cuidado adecuadas, las personas pueden terminar sufriendo salmonelosis, una enfermedad que los dejará por días con malestares como fiebre, vómitos, escalofríos, calambres abdominales y dolor de cabeza.

¿Cómo consumir huevos sin poner en riesgo nuestra salud?

Vía Wikimedia Commons.

Con la finalidad de contrarrestar los posibles riesgos a la salud que trae consumir huevos, todo lo que tenemos que hacer es ser más meticulosos con su almacenamiento y preparación. Por ello, para saber exactamente qué podemos hacer, contamos con lo dicho al portal MuyInteresante por la tecnóloga de los alimentos y dietista-nutricionista, Beatriz Robles, de acuerdo a su libro ‘Come seguro comiendo de todo’.

Guarda los huevos en la nevera apenas llegues a casa

El primer consejo de la lista es que los huevos deben guardarse en la nevera. Sí, en el mercado están a temperatura ambiente, pero una vez llegamos a casa, lo mejor que podemos hacer es refrigerarlos si queremos mantener su integridad.

Asimismo, si queremos consumir los huevos sin riesgos para la salud, lo mejor será que evitemos colocarlos en la puerta del refrigerador. Ello ya que los constantes cambios térmicos que se dan al abrir y cerrar la puerta terminan siendo dañinos para la comida.

Vía piqsels.

Sumado a lo anterior, también para asegurar la confiabilidad de los alimentos, es preferible que siempre los comas antes de su fecha de consumo preferente. Ya que después de ella existe la posibilidad de que hayan empezado a dañarse lentamente.

Cuídate de la contaminación cruzada

Otro de los puntos importantes a tomar en cuenta es la “contaminación cruzada”. Ella se da cuando la cáscara del huevo, que suele ser la portadora de la Salmonella, entra en contacto con las superficies o elementos que luego contendrán el huevo cocido.

Vía Pixabay.

Para evitar eso simplemente es necesario lavar con agua y jabón toda la cáscara antes de colocarla en alguna superficie. Pero, según Robles, el lavado solo debe ser justo antes de que se lo vaya a utilizar, para asegurar que los huevos están verdaderamente limpios y que el consumir alguno no será un riesgo de salud.

No te confíes con las preparaciones crudas

De la mano con el punto anterior, si vas a crear preparaciones crudas como la mayonesa, una crema pastelera, un bizcocho o afines, lo mejor es que te abstengas de probar la mezcla. Ello ya que la bacteria puede estar presente en ella.

Huevos en la oscuridad.
Vía PixaHive.

Actualmente, se han desarrollado algunas alternativas que plantean formas seguras de consumir huevos crudos sin arriesgar la salud. Pero, si queremos estar seguros, lo mejor que podemos hacer es evitar esos preparados caseros, ellos de acuerdo a lo dicho por Robles.

A la hora de cocinar…

Ahora, si la preparación que harás sí requiere cocción, es importante que recuerdes preparar los huevos a más de 70-75 grados. Ello de forma que el calor sea suficiente como para eliminar los microorganismos que se encuentren en su yema y clara.

Vía piqsels.

Ello implica que los huevos con yemas suaves, o los revoltillos “aguados”, no son los más seguros para nuestro consumo. Pero, en caso de que los disfrutemos, Robles recomienda entonces extremar las medidas de higiene durante la preparación, consumirlo inmediatamente y eliminar los sobrantes –todo para evitar que las bacterias tengan tiempo de propagarse–.

Pero, si la persona es parte de alguna población vulnerable, como los adultos mayores, niños o mujeres embarazadas, no es recomendable que se arriesguen con ese tipo de preparaciones. Finalmente, también aclara que la cocción de los huevos se debería hacer en ollas separadas, que no se mezclen con el resto de la comida.

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