Pese a que muchas personas ya se han vacunado por completo contra COVID-19, los científicos siguen evaluando la efectividad de los plazos establecidos entre una dosis y otra. Recientemente, un estudio reveló que la vacuna de Johnson & Johnson podría necesitar un refuerzo para ser efectiva contra la variante delta del coronavirus. Ahora, un equipo de expertos informa el momento más idóneo para administrar la segunda dosis de la vacuna de Pfizer-BioNTech.

En lugar del intervalo de cuatro semanas que se ha estado implementando entre ambos pinchazos, esperar entre ocho y diez semanas antes de aplicar la segunda dosis de la vacuna de Pfizer-BioNTech podría generar una respuesta inmune más sólida. Con estos hallazgos, los científicos creen que han encontrado el “punto óptimo” para ofrecer protección también contra la variante Delta que se propaga a ritmo acelerado en Reino Unido y Europa.

Comparando dos esquemas de dosificación

El estudio contó con la participación de 503 trabajadores sanitarios, 44% de los cuales tuvieron COVID-19 previamente. Su objetio era examinar los indicadores inmunitarios generados por las dos dosis de la vacuna de Pfizer-BioNTech y comparar la eficacia en dos intervalos de dosificación diferentes: de tres a cuatro semanas y de 10 semanas.

En ambos casos, la vacuna generó fuertes respuestas inmunitarias de anticuerpos y células T. Sin embargo, el intervalo más largo para administrar la segunda dosis de la vacuna generó niveles más altos de anticuerpos y una mayor proporción de células T auxiliares, dos componentes importantes de la memoria inmunológica.

Una segunda dosis “tardía” de la vacuna de Pfizer genera anticuerpos eficaces contra la variante delta

Pero lo más relevante fue que los anticuerpos generados en el intervalo de dosificación de 10 semanas ofrecían mayor protección contra todas las variantes de preocupación identificadas hasta ahora, incluida la Delta. Sin embargo, antes de administrar esta segunda dosis tardía, los niveles de anticuerpos cayeron, lo que recuerda la importancia de colocar la inyección a tiempo.

Jeringa inyectando dosis de vacuna a una figura con agujas que simula ser el coronavirus.

En compensación, los niveles de células T se mantuvieron constantes. Esto “indica que pueden contribuir a una protección importante contra Sars-CoV-2 durante este tiempo”, destaca la Dra. Rebecca Payne, de la Universidad de Newcastle, una de las autoras del estudio.

“Aunque los niveles de células T eran comparativamente más bajos, el perfil de las células T presentes sugirió un mayor apoyo de la memoria inmunológica y la generación de anticuerpos”.

Excepciones de un intervalo largo entre la primera y segunda dosis de la vacuna

A pesar de ello, los autores del estudio reconocen que habrá situaciones en las que retrasar tanto tiempo la segunda dosis de la vacuna de Pfizer-BioNTech no es viable. Por ejemplo, en personas que están a esperas de tratamientos que pueden afectar el sistema inmunológico, como los del cáncer o el trasplante de órganos. En estos casos, el intervalo de dosificación debería acortarse de ocho a cuatro semanas.

Retrasar la segunda dosis de la vacuna de Pfizer-BioNTech mejora la respuesta inmunitaria

Cabe destacar que, hace algunos meses, el Comité Conjunto de Vacunación e Inmunización (JCVI, según siglas en inglés) recomendó un intervalo de 12 semanas entre las dos dosis de las vacunas aprobadas para entonces: Pfizer-BioNTech y Oxford-AstraZeneca.

Anticuerpos monoclonales que podrían funcionar contra el COVID-19.
Crédito: MattLphotography. Vía Shutterstock.

En aquel momento, la producción de vacunas había sufrido varios contratiempos, y había preocupaciones de que el retraso de la segunda dosis afectara su efectividad. Sin embargo, una investigación preliminar reveló que ampliar la brecha de las cuatro semanas recomendadas a 12 mejoraba sustancialmente la respuesta inmunitaria. En mayo, decidieron cambiar la recomendación a ocho semanas, debido a la rápida propagación de la variante delta del coronavirus.

“La decisión de ponerlo en ocho semanas realmente equilibra todos los problemas más amplios, los pros y los contras: dos dosis es mejor que una en general”, dijo la investigadora adjunta, Susanna Duanchie, de la Universidad de Oxford.

“Creo que ocho semanas es el punto óptimo para mí, porque la gente quiere recibir las dos dosis de la vacuna y hay mucho Delta disponible en este momento”, añadió. Por lo que el intervalo óptimo entre dosis parece estar entre ocho y 10 semanas en el contexto actual.

Referencia:

Pfizer vaccine second dose has ‘sweet spot’ after eight weeks, UK scientists say. https://www.theguardian.com/world/2021/jul/23/pfizer-vaccine-second-dose-has-sweet-spot-after-eight-weeks-uk-scientists-say

Escribir un comentario