El hombre de Tollund, como se conoce al cadáver momificado hallado en una turbera en Dinamarca, ha sido objeto de varias investigaciones desde su descubrimiento en 1950. Una de las más recientes se centró en determinar con precisión lo último que comió antes de convertirse en una víctima icónica de un ritual de sacrificio que sigue siendo misterioso en nuestros tiempos.

Los investigadores del Museo Silkeborg en Dinamarca analizaron un pedazo de su colon y lograron reconstruir su última comida con un nivel de detalle tan alto que hasta pudo ser posible recrearla con ingredientes reales. Con ello, también lograron tener una idea de la dieta que seguían los escandinavos hace 2,400 años.

La historia del descubrimiento del hombre de Tollund

En 1950, una familia que vivía cerca de la aldea de Tollund encontró la momia de un hombre mientras excavaban en busca de combustible en una turbera. Aunque tenía una cuerda atada alrededor del cuello, el cuerpo estaba tan bien conservado que daba la impresión de tratarse de un asesinato reciente.

La sospecha motivó a las personas a llamar a la policía, pero al poco tiempo se descubrió que en realidad se trataba de alguien que había vivido hace mucho tiempo. Los estudios posterores confirmaron que el hombre en cuestión murió entre el 405 a. C. y el 380 a. C., al comienzo de la temprana Edad del Hierro danesa. Su edad rondaba los 30 y 40 años, y la causa de su muerte parece coincidir con un ritual de sacrificio humano.

Una papilla con ingredientes variados

Poco después de su descubrimiento, en 1951, el estudio de su intestino reveló algunos detalles sobre la última comida del hombre de Tollund. Con las técnicas de entonces, los investigadores concluyeron que comió gachas de avena. En esta oportunidad, usando herramientas más avanzadas, la conclusión es la misma, pero con más detalle sobre los ingredientes y las proporciones.

Semillas que formaron la última comida del hombre de Tollund.
Ingredientes de la última comida del hombre de Tollund. Crédito: Revista Antiquity.

La investigación arrojó que la última comida del hombre de Tollund estuvo compuesta por: 85 por ciento de cebada (Hordeum vulgare); un 9 por ciento de una maleza llamada persicaria pálida (Persicaria lapathifolia); un 5 por ciento de lino (Linum usitatissimum), y 1 por ciento de una variedad de semillas, así como polen de cebada, pastos y plantas abiertas de tierras secas.

Las semillas identificadas fueron las de maleza de maíz (Spergula arvensis), la planta de la familia de la mostaza, el oro del placer (Camelina sativa) y tres plantas de humedales: sauce de pantano (Epilobium palustre), junco compacto/suave (Juncus conglomeratus/effusus) y violeta de pantano (Viola palustris).

Pescado y carne cruda

Mientras que un análisis químico reveló que la última comida del hombre de Tollund no solo incluía esta papilla de fibra, sino también proteínas animales, específicamente, de pescado. Lo curioso es que, si bien en la Dinamarca de la Edad del Hierro el pescado era un alimento común, en la época en que vivió este hombre no lo era.

Además del pescado, los investigadores encontraron huevos de parásitos, por lo que creen que también pudo haber comida carne cruda o mal cocinada, y beber agua contaminada. De hecho, constituye el primer caso documentado de tenia.

La última comida del hombre de Tollund pudo ser parte del ritual previo a su muerte

Hasta ahora, la idea de que el hombre de Tollund fue ahorcado y colocado en posición fetal en la turbera en el marco de un ritual de la época es bastante aceptada. Los investigadores se refieren a este como un “trato extraordinario” tomando en cuenta que, en aquella época, la incineración y los entierros en tierra firme eran más comunes.

Un estudio previo concluyó que murió por asfixia, pero llama la atención que su cuello no estaba roto. Por tanto, es probable que fuera objeto de una serie de rituales antes de que lo colgaran, lo cual podía incluir también su última comida.

“Nuestra interpretación de Tollund Man fue que fue sacrificado ritualmente”, dijo Nina Nielsen, arqueóloga y jefa de investigación del Museo Silkeborg en Dinamarca. “En este momento de la Edad del Hierro, era común utilizar los humedales para actividades rituales”.

A pesar de ello, la realidad es bastante difusa aún. Pero, aunque las circunstancias que llevaron a la muerte del hombre de Tollund siguen siendo un misterio, los detalles de su última comida también ofrecen pistas para reconstruir su historia.

Referencias:

The last meal of Tollund Man: new analyses of his gut content. https://www.cambridge.org/core/journals/antiquity/article/last-meal-of-tollund-man-new-analyses-of-his-gut-content/E79FB52BAEF8B59BE2280F182C76DEBF

The discovery of Tollund Man. https://www.museumsilkeborg.dk/the-discovery-of-tollund-man

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