La pandemia causada por el COVID-19 no ha parado de avanzar desde finales del 2019. Para la fecha, más de 191 millones de personas se han contagiado, y poco más de 4 millones han fallecido a causa del virus. Como una forma de combatir tal problema, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha propuesto pausar temporalmente la propiedad intelectual sobre las vacunas contra el SARS-CoV-2.

Ahora, aunque su propuesta ha venido como una solución a un claro problema de distribución que ahora vive el mundo, las compañías farmacéuticas no se han mostrado muy contentas con la idea. Ello sobre todo porque consideran que dicha acción les estaría “arrebatando” la propiedad sobre sus fórmulas para las vacunas.

La OMS aclara que la exención de la propiedad intelectual sobre las vacunas contra el COVID-19 no será un robo a las farmacéuticas

Para responder a tales preocupaciones, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, buscó explicar a las farmacéuticas que el cambio en el manejo de la propiedad intelectual sobre las vacunas no sería permanente ni tampoco un “robo” de su trabajo. Con ello en mente, comunicó sus intenciones el pasado miércoles en una reunión con la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Por supuesto, no podemos arrebatarle su propiedad”, comenzó. Pero, poco después de agregó que “con tantas vidas en juego, las ganancias y las patentes deben estar en segundo lugar”.

Vacunas contra el COVID-19.
Vía maxpixel.net

Para encontrar un punto medio ante tal situación el director de la OMS sugirió que las compañías que estuvieran que ceder su derecho de propiedad intelectual sobre una vacuna podría recibir un incentivo monetario como una compensación. Por ahora, no se han dado detalles del monto que tan estímulo económico tendría.

Lo que sí es claro es que la OMS no es la primera o la única en observar la necesidad de un cambio en la forma en la que actualmente se distribuyen las vacunas. Un ejemplo de ello es una editorial publicada recientemente en BMJ por Priti Krishtel y Rohit Malpani. En ella, estipulan que:

La acción voluntaria no ha funcionado, ya sea compartiendo oportunamente las dosis con países de ingresos bajos y medianos o compartiendo conocimientos a través de la Organización Mundial de la Salud. Es hora de establecer normas obligatorias y compromisos legales que puedan ayudar a poner fin a esta pandemia”.

La exención de la propiedad intelectual ayudaría a combatir los problemas de distribución de la vacuna

Con tal perspectiva presente, la propuesta de la OMS de renunciar temporalmente a la propiedad intelectual ayudaría a que las vacunas se distribuyeran más equitativamente. De hecho, podría ser la única forma de conseguir las 11 mil millones de dosis que la organización ha estipulado necesarias para poder vacunar al menos al 70% de la población mundial para el 2022.

Renunciar a los derechos de propiedad intelectual es esencial para abordar la grave desigualdad en la distribución mundial de vacunas covid-19, por lo que los países ricos controlan actualmente la mayor parte de los suministros existentes. A fines de abril, se habían administrado más de 1.300 millones de dosis en todo el mundo, pero solo el 0,2% de las vacunas se habían administrado en países de bajos ingresos”, escribieron Krishtel y Malpani.

Según Ngozi Okonjo-Iwealm , Directora General de la OMC, de las 1.100 millones de dosis que se produjeron hasta junio en el mundo, solo 1,4% fue destinado al pueblo africano. Dicha población representa el 17% del total mundial.

Sólo el 0,24 por ciento se destinó a personas en países de bajos ingresos. Y ambas acciones cayeron aún más en la primera quincena de julio”, continuó.

¿Necesitaremos un cambio de perspectiva?

Dosis de vacunas contra el COVID-19.
Vía Pxfuel.

Tales cifras muestran que, en la actualidad, no estamos llevando a cabo las acciones correctas para ofrecer protección a toda la población del mundo. De allí que la idea de la OMS busque simplemente ofrecer una forma de suspender la propiedad intelectual momentáneamente y favorecer la distribución justa de las dosis de la vacunas.

Ahora, dicha decisión es solo una contingencia ante la situación de crisis en la que nos encontramos. Pero, posiblemente dicho evento termine por hacer que las autoridades se replanteen su visión de las patentes y demás barreras de comercio en lo que respecta a las vacunas.

Al entrar en una nueva era de pandemias mundiales, debemos repensar fundamentalmente el sistema mundial de propiedad intelectual. La capacidad de responder rápidamente a las crisis globales no se puede dejar en manos de un puñado de empresas privadas en unos pocos países ricos. Necesitamos una respuesta mundial más cooperativa a esta y futuras emergencias de salud pública, continuaron Krishtel y Malpani.

Referencia:

Suspend intellectual property rights for covid-19 vaccines: https://doi.org/10.1136/bmj.n1344

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