Las complicaciones ambientales causadas por el cambio climático se hacen más intensas y notorias con el paso de los años. A estas alturas, sabemos que es necesario implementar cambios notorios para que sea posible modificar el rumbo que ha tomado el ecosistema del planeta. Con eso en mente, un grupo de científicos ha sugerido una posibilidad que podría ayudarnos al menos a detener el calentamiento de la Tierra.

Su propuesta incluye el uso de un globo aerostático para “cubrir” la Tierra con aerosoles que ayuden a repeler los rayos solares. De ese modo, se esperaría disminuir la cantidad de radiación que entra a la Tierra y que termina atrapada en el planeta.

Una posición complicada

Según recapituló una reciente publicación de la revista All About Space, presentada a través del portal Live Science, el 2021 marcó un punto crítico en nuestra historia.

De acuerdo a los valores de la Met Office del Reino Unido, el mundo alcanzó una concentración atmosférica un 150% mayor a la era preindustrial en sus valores de dióxido de carbono (CO2). Según esa cifra, la humanidad debería llevar su producción neta del gas a cero para el 2050, si quiere evitar las consecuencias más graves de la situación.

Tierra en llamas.
Vía stock.adobe.com

Pero, incluso si ello se hiciera, no se podría detener por completo el calentamiento de la Tierra. Por lo que su temperatura seguiría aumentando y el clima igualmente se vería afectado. Un problema que, por sí solo, tardaría cientos de años en reequilibrarse.

Todo ya que el CO2 seguiría en la atmósfera atrapando cada vez más calor y evitando que la Tierra lo irradie al espacio. Por lo que las olas de calor se mantendrían y tanto nosotros como el resto del ecosistema del mundo seguiríamos viviendo las consecuencias de ello.

Entonces… ¿Realmente existe alguna forma de detener el calentamiento de la Tierra?

La respuesta más honesta a tal pregunta es un: “probablemente”. Justo ahora, la ciencia está planteando una alternativa que a la larga podría ayudarnos a detener el calentamiento de la Tierra. No obstante, aún se encuentra en sus etapas iniciales y falta mucho por desarrollar antes de que siquiera se pueda pensar en dar luz verde al proyecto.

La idea ha sido propuesta por un grupo de investigación de la Universidad de Harvard. Básicamente, tienen la hipótesis de que se podría lograr una reducción temporal de la temperatura de la Tierra al copiar algunas de las cualidades de las erupciones volcánicas.

Sabemos que cuando hay una erupción, toneladas de azufre terminan expulsadas al aire y las que llegan más arriba pueden terminar flotando en la atmósfera por meses. Cuando las cantidades son lo suficientemente grandes, dicha “nube” de azufre ayuda a repeler la radiación solar y, como tal, causa una reducción de las temperaturas en el área que cubre.

Los científicos esperan poder imitar la idea creando sus propias “nubes” que permitan regular de alguna manera la cantidad de radiación que entra a la Tierra. A dicho proyecto lo han llamado Experimento de Perturbación Controlada Estratosférica (SCoPEx).

¿Bloqueador solar para la Tierra?

Para poder llevar a cabo el SCoPEx, los investigadores han propuesto trabajar con un proceso conocido como inyección de aerosol estratosférico (SAI, por sus siglas en inglés). En resumen, ella implicaría utilizar aviones de alto vuelo o globos de helio que esparzan las partículas de aerosol en la estratosfera, a altitudes de 20 kilómetros.

Informes como el del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), del 2018, muestran que tal idea ya sería una posibilidad. Sin embargo, indican que no sería una solución permanente y que habría que reaplicar la “cobertura” al menos cada año. Un poco similar a cómo debemos reaplicar el protector solar en nuestro cuerpo cada dos horas si queremos mantenerlo verdaderamente protegido.

¿Qué nos detiene?

Calentamiento de la Tierra.
Vía maxpixel.net

A pesar de que en papel la idea parece perfecta para detener el calentamiento de la Tierra, también tiene sus contras. Por ejemplo, el azufre además de disminuir la temperatura de la Tierra, también ha mostrado ser dañino para las capas de la atmósfera. Por lo que, no es el candidato ideal que podríamos utilizar para proteger al planeta.

Con eso en mente, los investigadores han planteado optar por un aerosol menos dañino –compuesto por carbonato de calcio–. En teoría, también debería poder reflejar los rayos solares, pero sin dañar las capas atmosféricas. Hasta ahora, dicha probabilidad no se ha puesto a prueba, pero se mantiene como la opción más segura-.

Primeros pasos

Para el año que viene los investigadores esperan dar su primer gran paso al hacer despegar un globo aerostático maniobrable desde Kiruna, Suecia, con el apoyo de la Corporación Espacial Sueca. El primer vuelo solo se encargará de determinar si el globo es capaz de llegar a los 20 kilómetros de altura y se probaría su movilidad.

Si todo sale bien, un segundo vuelo sí llevaría a cabo la liberación de al menos 1 o 2 kilogramos a aerosol al ambiente, todo en línea recta. Dicha segunda incursión aún no tiene fecha y su realización no incluiría aún ver si puede o no alternar el clima de la Tierra. De hecho, solo se haría para estudiar el comportamiento del aerosol una vez liberado en la atmósfera.

Para que realmente la liberación de carbonato de calcio hiciera una diferencia, sería necesario inyectar al menos 1,4 millones de toneladas cúbicas a la estratósfera. Por ahora, tal posibilidad vive solo en el terreno de las ideas. Y, según los investigadores, la realización de una hazaña como esa tendría que esperar al menos una década más, mientras se realizan otras investigaciones para determinar la seguridad de la idea.

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