Históricamente, los canes han sido de los mejores amigos y ayudantes animales que el hombre haya podido tener. Por siglos, se han adaptado a nosotros y a nuestra forma de vida para ser tanto nuestros compañeros como nuestro apoyo. Pero… hay un punto donde los perros colocan la línea, aparentemente, no están para nada dispuestos a compartir su comida.

Los investigadores Jim McGetrick, Lisa Poncet, Marietta Amann, Johannes Schullern-Schrattenhofen, Leona Fux, Mayte Martínez y Friederike Range trajeron tal realidad a la mesa después de su más reciente experimento. Sus resultados se publicaron en la revista científica PLOS ONE, y muestran cómo los canes no parecen tener el gen de la colaboración con los humanos activo cuando hablamos de comida.

Los perros no están dispuestos a compartir comida con los humanos

Plato de comida de perros y patas de perro.
Vía maxpixel.net

La investigación que dio pie a tal idea contó con la participación de 37 perros domésticos. A cada uno de ellos se lo entrenó para entender cómo conseguir comida al apretar un determinado botón en un dispensador. Luego, se procedió con el experimento diseñado por el veterinario McGetrick.

En dos habitaciones, separados por una malla que permitiría ver entre ellas, estarían un perro y un humano. Del lado del perro estaría el dispensador de comida y del humano un par de botones. Uno dispensaría alimento y el otro no. Cada can vería al final a tres humanos distintos en la otra habitación.

Uno presionaría el botón de la comida, otro tocaría el interruptor incorrecto y el último no haría nada. Al día siguiente, se invertirían las posiciones, con los perros en la habitación del interruptor y las personas en la del dispensador.

Perro con un hueso en la boca.
Vía PxHere.

Al final del día, los perros no estuvieron particularmente dispuestos a compartir la comida con sus contrapartes humanas –y dicho comportamiento no varió con ninguno de los tres humanos que cada perro vio–. Como si fuera poco, en una sesión de juego libre, los canes tampoco mostraron preferencia por un humano u otro en relación con la forma en la que hayan distribuido la comida.

Sí, el problema es específicamente con los humanos

Como bien sabemos, los perros son animales sociales y, como tal, son más propensos a la colaboración. Por ello, se los puede ver frecuentemente ayudando a otros de su especie y, también cómo luego dichos favores son recibidos con apoyo recíproco.

Ello incluso en el caso de la alimentación. Según los investigadores, los estudios anteriores mostraron que los perros sí estaban dispuestos a compartir su comida con otros canes. Por lo que, si falta de interés en hacer lo mismo con los humanos plantea una diferencia conductual interesante –y enfocada únicamente en nosotros–.

¿Diferencia conductual o un problema de entendimiento?

Perros frente a un plato de comida.
Vía PxFuel.

Durante la investigación, se entrenó a los canes para que asociaran un botón en específico con la distribución de comida. Luego, se les presentaron tres situaciones con tres personas distintas, una tocaba el botón de comida y el perro era alimentado, otra tocaba un botón falso y no pasaba nada. Finalmente, la última simplemente no tocaba ningún botón.

Al invertir los papeles, se esperaba que el perro fuera más propenso a tocar el botón de la comida (el único al que se le dio acceso) en el caso de los humanos que lo habían alimentado. Sin embargo, los canes no mostraron preferencia en ninguno de los tres casos –ni siquiera estuvieron particularmente dispuestos a tocar el botón–.

Por un lado, ello podría decirnos que los perros simplemente no están acostumbrados o dispuestos a compartir la comida con los humanos. Ello ya que, en general, la relación entre ellos es inversa –con la persona siendo el proveedor de alimento–.

No obstante, los investigadores también consideran la posibilidad de que los canes del estudio no hayan asociado bien al humano en la otra habitación con las recompensas alimenticias que recibían. Para un futuro, será necesario explorar a fondo ambas posibilidades, de forma que se pueda dar un veredicto definitivo.

Referencia:

Dogs fail to reciprocate the receipt of food from a human in a food-giving task: https://doi.org/10.1371/journal.pone.0253277

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