El envejecimiento es parte de la vida, simplemente es un proceso que no podemos evitar. Durante ese recorrido, no solo nuestra apariencia cambia sino también nuestras funcionales cerebrales. Sin embargo, estudios recientes sugieren que nuestras conexiones nerviosas pueden lograr mantenerse jóvenes en el tiempo.

En parte, gracias a un fenómeno conocido como ruido de fondo, en el cual se liberan pequeños neurotransmisores – liberación en miniatura o minis– durante el proceso de sinapsis, incluso en ausencia de impulsos eléctricos. Si comparamos nuestra interacción cerebral con una red de computadoras, los minis serían los pings que usan las neuronas para decir “estoy conectado”, dice Brian McCabe, director del Laboratorio de Genética y Enfermedad Neural y profesor en el Instituto de Mente Cerebral de EPFL(Escuela Politécnica Federal de Lausanne).

Análisis de la sinapsis en las moscas de la fruta

toma de una mosca

Para analizar cómo los minis se desempeñan en el sistema nervioso maduro. Un grupo de investigadores decidieron estudiar las neuronas que controlan las capacidades motoras de las moscas de la fruta.

Durante ese proceso, detectaron que la sinapsis de las moscas comenzaba a romperse en pequeños fragmentos a medida que envejecían. Consecuentemente, las neurotransmisiones evocadas y en miniatura se debilitaban y los insectos empezaban a presentar problemas motores, impidiendo que pudieran caminar y trepar por las paredes de plástico donde se encontraban.

Hallazgos reveladores

Como parte del experimento, los investigadores bloquearon ambos tipos de neurotransmisión, sorprendentemente las sinapsis envejecieron prematuramente. En vista de que este proceso también ocurre en los mamíferos y, por ende en las personas, el estudio sugiere que “durante el envejecimiento o en enfermedades neurológicas asociadas con la vejez, ocurren cambios en la neurotransmisión antes de que las sinapsis comiencen a desmoronarse”.

Por otro lado, la estimulación de la neurotransmisión evocada por sí sola no causó ningún efecto sobre el envejecimiento de las sinapsis. No obstante, el aumento de la frecuencia de los neurotransmisores en miniaturas mantuvo intactas las sinapsis, preservando la capacidad motora de las moscas de mediana edad a niveles comparables a los de las moscas jóvenes. 

En vista de los resultados, se espera que estos hallazgos contribuyan a cambiar la estructura de las sinapsis en las personas y por ende, comprender ciertos trastornos neurodegenerativos y otras afecciones cerebrales en los seres humanos.

Referencia

Miniature neurotransmission is required to maintain Drosophila synaptic structures during ageing. https://doi.org/10.1038 / s41467-021-24490-1

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