La evolución humana ha sido todo menos lineal. A medida que la estudiamos, nos damos cuenta de que nuestra especie debió pasar por infinidad de pruebas y mezclarse con más de una población competidora –como los neandertales y no denisovanos– para salir victoriosos al final. Pero, como resultado, el genoma del ‘humano moderno’ es más un collage de otras especies que una elemento meramente propio.

La investigación que señaló tal realidad se publicó en la revista científica Science Advances. Para su realización, los investigadores Nathan K. Schaefer, Beth Shapiro y Richard E. Green decidieron trabajar en equipo.

Así, baso la dirección de Schaefer –de la Universidad de California en San Francisco– se procedió a analizar el genoma de 279 humanos modernos, dos neandertales y un denisovano. Todo con la finalidad de determinar los puntos comunes entre cada uno y, aún más importantes, qué elementos eran únicos en nuestro grupo.

Solo entre un 1,5% y 7% de nuestro genoma es único del ‘humano moderno’

Cuerpo humano femenino sobre una representación del genoma.
Vía PxFuel.

Para poder realizar su labor, el equipo de investigación desarrolló una herramienta conocida como Estimador de gráficos de recombinación ancestral rápida (SARGE, por sus siglas en inglés). Gracias a ella, tuvieron la oportunidad de estimar la ascendencia de los individuos cuyos genomas se analizaron.

Al final, se pudo estimar que tan solo un 1,5% o máximo un 7%, del genoma humano nos “pertenece exclusivamente”. En otras palabras, el otro 98,5%-93% pertenece a una mezcla entre ADN neandertal, denisovano o proveniente de otros antepasados comunes.

Más que un asunto de proporciones

Desde un primer vistazo, puede parecer inexplicable que más del 90% de nuestro ADN pueda estar relacionado con otras especies de homínidos. Ello sobre todo cuando tenemos en cuenta que la mayoría de la población no suele tener más de un 2% de genes de neandertal dentro de su código genético particular.

El detalle está en que, el 2% del genoma neandertal que tiene una persona no necesariamente es el mismo que tiene otra. En otras palabras, es como si cada individuo pudiera tener una pieza individual de un rompecabezas dejado por los neandertales cientos de miles de años atrás.

Esqueleto y cuerpo humano frente a una representación del genoma.
Vía PxFuel.

Según los científicos, al conglomerar los datos de ADN en el genoma humano, tal vez sería posible reconstruir hasta un 40% del neandertal. Con una visión así, no se nos hace imposible pensar que, en general, más del 90% de nuestros genes no sean exclusivos de los humanos modernos.

El genoma del ‘humano moderno’ está relacionado con el desarrollo del cerebro

Además de determinar la proporción de “genes únicos” que tiene el humano moderno, los investigadores también observaron a qué estaban directamente relacionados. Por lo que parece, la mayoría de ellos están ligados de cierto modo con el desarrollo del cerebro.

Un detalle que tiene cerebro ya que, hace más de 350 mil años, fue la evolución de nuestro cerebro la que nos dio las ventajas para diferenciarnos de los neandertales y ganar la carrera por el mantenimiento de la especie.

Saber cómo esas variantes afectan las capacidades mentales humanas nos ayudaría a comprender las diferencias cognitivas entre los humanos y los neandertales”, opinó Montgomery Slatkin de la Universidad de California, quien no participó en el estudio.

Referencia:

An ancestral recombination graph of human, Neanderthal, and Denisovan genomes: DOI: 10.1126/sciadv.abc0776

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