Si bien muchas personas no han dudado en vacunarse contra COVID-19, pese a la amplia disponibilidad de inyecciones confiables en varios países, convencer a otras de recibirlas puede requerir más trabajo.

Los funcionarios de salud público y los entes gubernamentales correspondientes han aplicado varias estrategias para promover la vacunación de las personas. Entre ellas, comunicados de prensa que apoyan su efectividad y seguridad, anuncios, loterías e incluso incentivos un poco incongruentes como cerveza, porros y donas gratis en algunos lugares.

Sin embargo, nada de esto resulta tan efectivo como una conversación sobre el tema como amigos y familiares. Una encuesta reciente de la Kaiser Family Foundation (KFF) reveló que hablar con ellos, e incluso con un médico, puede convencer a muchas personas renuentes a vacunarse contra COVID-19 de hacerlo.

En seis meses, la decisión de vacunarse y no vacunarse contra COVID-19 se mantuvo

Cuando apenas iniciaba la vacunación contra COVID-19 a principios de 2021, los investigadores de la KFF entrevistaron a una muestra representativa de adultos en los Estados Unidos para conocer las preocupaciones del público respecto a las vacunas.

Seis meses después, el equipo contactó nuevamente a los encuestados; en esta oportunidad, querían saber si las habían recibido o no, así como las razones detrás de su decisión y su percepción actual. El seguimiento en junio mostró que muchas personas habían mantenido firme su decisión respecto al principio, cuando aún no había mucha información sobre los efectos de las vacunas.

Concepto de evaluación de la disposición de las personas a vacunarse contra COVID-19.

La encuesta reveló que 92 por ciento de los que estaban decididos a vacunarse “lo antes posible” en enero cumplieron su cometido; hasta ahora, han recibido al menos una dosis de la vacuna COVID-19, al igual que el 54 por ciento de los que dijeron que esperarían primero y luego decidirían.

La tendencia se mantuvo también entre el 76 por ciento de los que dijeron anteriormente que “solo se vacunarían si fuera obligatorio” o que “definitivamente no lo harían”. Hasta el momento de la encuesta, estas permanecían sin vacunarse contra COVID-19, lo que sugiere que, de cierta forma, no ha habido cambios sustanciales en su percepción.

El importante papel de los amigos y los familiares en las decisiones de salud

Y aunque hasta ahora el proceso es de carácter voluntario, las autoridades han hecho énfasis en la importancia de avanzar para dar fin a la pandemia y limitar la evolución del coronavirus. Pero, ¿cómo convencer a las personas renuentes a vacunarse contra COVID-19?

La respuesta surgió entre las respuestas arrojadas por los encuestados por la KFF. Curiosamente, hablar con amigos y familiares parece tener más efecto que las campañas a nivel nacional.

“Fui a visitar a los miembros de mi familia en otro estado y todos allí se habían vacunado sin problemas, por lo que me animó a seguir adelante y vacunarme”, dijo un hombre de 63 años de Texas que, en enero, había decidido “esperar y ver”.

Trabajadora de salud con mascarilla y expresión amigable sosteniendo una ampolla con vacuna contra COVID-19.

“Mi esposo me molestó para que me lo diera y cedí”, dijo una mujer republicana de Indiana de 42 años que había dicho inicialmente que “definitivamente no” recibiría la vacuna. “Los amigos y la familia me convencieron, al igual que mi lugar de trabajo”, dijo un hombre de Virginia de 28 años del mismo grupo.

“Realmente parece que las conversaciones con amigos y familiares, ver a amigos y familiares vacunarse sin efectos secundarios importantes y querer poder visitarlos, fue un gran motivador, así como las conversaciones con sus médicos”, dijo Ashley Kirzinger, director asociado del equipo de investigación de encuestas y opinión pública de la Fundación de la Familia Henry J. Kaiser.

¿Cómo convencer a las personas de vacunarse contra COVID-19?

El Dr. Amesh Adalja, investigador principal del Centro Johns Hopkins para la Seguridad de la Salud, en Baltimore, destacó algo importante. “Nunca ha habido datos sólidos que respalden los incentivos financieros o de otro tipo para la vacunación”, dijo; por ello, no sorprende que otras estrategias funcionaran más para convencer a la gente de vacunarse contra COVID-19.

Es importante destacar que un tercio del grupo de adultos de la encuesta inicial sigue sin vacunarse. Una de las razones es el miedo a los posibles efectos secundarios, seguida por el escepticismo respecto a la gravedad de la pandemia.

Sin embargo, los casos han empezado a aumentar en ciertas regiones que aliviaron una vez más sus bloqueos antes de tiempo. Y tal como indica Adalja, en este punto, será muy importante involucrar a quienes ya recibieron la vacuna. Su testimonio podría proporcionar confianza y motivar a los demás a vacunarse.

Referencia:

KFF COVID-19 Vaccine Monitor: In Their Own Words, Six Months Later. https://www.kff.org/coronavirus-covid-19/poll-finding/kff-covid-19-vaccine-monitor-in-their-own-words-six-months-later/

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