Muchos presumirán con orgullo su fotografía con una serpiente en el zoológico, pero, siendo realistas, la mayoría siente temor hacia ellas. Sin embargo, la ciencia parece haber encontrado una forma de revertir la aversión hacia estos reptiles. Y es que, según los hallazgos de un nuevo estudio, el veneno de las serpientes se puede transformar en un pegamento capaz de frenar sangrados graves en humanos.

Los científicos informan en la revista Science Advances que el medicamento podría ser útil tanto en entornos clínicos como en un campo de batalla. De rápida acción, fácil aplicación y alta efectividad, este “pegamento” de tejidos humanos tiene potencial de superar los existentes.

Una enzima contra el sangrado en el veneno de la serpiente

Kibret Mequanint, un bioingeniero de la Western University, ha dedicado los últimos 20 años al desarrollo de dispositivos médicos y tecnologías terapéuticas a partir de materiales biológicos. Algunos de ellos han obtenido licencia para empresas médicas, mientras que otros ya se encuentran en pruebas preclínicas avanzadas.

Su más reciente descubrimiento fue una enzima de coagulación sanguínea llamada reptilasa o batroxobina en el veneno de las serpientes cabeza de lanza. Bothrops atrox, como se conoce a nivel científico, figura entre las especies más venenosas de América del Sur.

A pesar de su aversión hacia las serpientes, Mequanint, junto a un equipo internacional de colegas, trabajó arduamente para aprovechar esta propiedad y encontrar un uso médico. En el proceso, surgió una especie de adhesivo corporal contra el sangrado con la enzima extraída del veneno de serpiente incorporada.

10 veces más fuerza adhesiva que otros pegamentos clínicos

Los investigadores destacan el potencial de superpegamento producido a partir de la enzima en el veneno de serpientes para detener el sangrado en los tejidos humanos. Para ello, lo comparan con la fibrina, un pegamento clínico que constituye el estándar de oro en el campo de la cirugía.

Sus estimaciones sugieren que tiene 10 veces más fuerza adhesiva para resistir el desprendimiento o el lavado debido a la hemorragia. Aplicarlo reduce el tiempo de coagulación de la sangre; con la fibrina se esperan 90 segundos, mientras que con la enzima extraída del veneno de serpiente, bastarán apenas 45 segundos para que surta efecto sobre el sangrado.

Aplicación sencilla y rápida

Los científicos introdujeron la enzima del veneno de la serpiente en una gelatina modificada empaquetada en un tubo pequeño. De este modo, crearon una presentación de aplicación rápida y fácil que cabe en un botiquín de primeros auxilios.

“Durante un trauma, una lesión y una hemorragia de emergencia, este ‘superpegamento’ se puede aplicar simplemente apretando el tubo y haciendo brillar una luz visible, como un puntero láser, sobre él durante unos segundos”, dijo Mequanint. “Incluso la linterna de un teléfono inteligente funcionará”.

De continuar arrojando buenos resultados, este nuevo medicamento podría usarse para cerrar heridas quirúrgicas sin suturas, lo que minimizaría las cicatrices. Además, sería útil para sanar heridas en el campo de batalla, o en situaciones de emergencia, como accidentes automovilísticos.

Hasta el momento, el “super pegamento” anti sangrado a base de veneno de serpiente se ha probado en modelos para cortes profundos de la piel, rotura de aortas e hígados gravemente lesionados; cabe destacar que todos estos se consideran casos de hemorragia grave. Ahora los investigadores se enfocarán en evaluar su desempeño en un entorno clínico.

Referencia:

Snake extract–laden hemostatic bioadhesive gel cross-linked by visible light. https://advances.sciencemag.org/content/7/29/eabf9635

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