El mundo actual está lleno de diferentes dietas y planes de comidas que las personas pueden seguir para controlar su peso y estar más sanas en general. De entre ellos, el ayuno intermitente ha ganado cada vez más popularidad. Acá ahondaremos un poco más en qué es dicha práctica del fasting, y de qué formas beneficia a nuestro organismo.

Para empezar, ¿qué es el fasting?

Antes de profundizar en el tema, lo primero que debemos aclarar es de qué se trata eso del ‘fasting’. También traducido como ‘ayuno intermitente’, lo podemos ver como una práctica que se enfoca en alternar periodos de alimentación y de ayuno siguiendo patrones específicos.

En resumen, se trata de un plan de alimentación que restringe la ingesta energética a través de la comida a ciertas horas y momentos del día. En la actualidad, existen diferentes tipos de fasting, que se puede practicar dependiendo de las costumbres previas de las personas y de su disciplina.

Reloj en un plato.
Vía Getty Images.

El más sencillo de todos es el ayuno intermitente 12:12, que implica 12 horas de alimentación seguida de 12 de ayuno. Siempre se recomienda que se coloquen las 12 de sueño dentro del tiempo de ayuno, para que sea más fácil respetar los lapsos.

Seguidamente, está la proporción 14:10, que habla de 14 horas de ayuno y 10 de alimentación. Luego, viene la más popular de todas, con 16 horas de ayuno y 8 de alimentación (16:8). Finalmente, nos encontramos con la categoría de fasting más intensa, conocida como la “dieta del guerrero”, que habla de 20 horas de ayuno y 4 de alimentación (20:4).

¿Por qué hacer fasting?

Como ya mencionamos, otras dietas y programas de alimentación se han hecho populares o por su capacidad de ayudarnos a perder peso o por sus beneficios a nuestra salud. El fasting tiene la cualidad de ser eficiente en ambas categorías.

Para ver con más claridad sus beneficios, acá te contaremos qué es todo lo que el fasting puede hacer por nuestro cuerpo:

Ralentiza el proceso de envejecimiento

Rostro joven frente a rostro viejo.
Vía Getty Images.

Uno de los primeros detalles de la lista tiene que ver directamente con el bienestar de nuestro organismo y el proceso de envejecimiento. Si bien es cierto que previas investigaciones han probado que no es posible evitar envejecer, al menos sí se puede ralentizar el proceso.

En el caso del fasting, nos encontramos con una dieta que es capaz de mantener nuestras redes mitocondriales más “jóvenes”. Como bien sabemos, la mitocondria es la fuente de energía principal de la célula y, si ella está sana, el resto del organismo también lo estará.

Asimismo, el ayuno intermitente también aumenta la resistencia al estrés oxidativo, por lo que menos células se hacen inestables o son destruidas por los radicales libres. Lo que hace que el resto del organismo no  solo esté más sano, sino que envejezca más lento.

Mejora la salud de la piel

Piel sana gracias a la práctica del fasting.
Vía stock.adobe.com

Otro detalle que no podemos evitar mencionar es cómo el fasting puede ser de utilidad para deshacernos del acné en nuestra piel. En resumen, tal beneficio se presenta debido al “descanso” que el cuerpo obtiene del proceso de digestión.

Al poder dejarlo de lado, se activan otros mecanismos de desintoxicación del organismo. En consecuencia, menos impurezas tienen la posibilidad de llegar a nuestra piel y crear imperfecciones.

…y del cerebro

Así como el fasting favorece la desintoxicación del organismo y la buena salud de las células, también es un aliado que podrá mantener a nuestro cerebro en condiciones óptimas.

Falta de estrés al hacer fasting representada por la frase "less stress".
Crédito: Fokussiert. Vía stock.adobe.com

Por un lado, la reducción del estrés oxidativo también afecta a las células cerebrales. Por lo que, hay menos oportunidades de que se manifieste algún tipo de deterioro a nivel neurológico.

Sumado a lo anterior, también sabemos que la inflamación cerebral puede ser un problema. Pero el ayuno intermitente también se encarga de él al reducir casi por completo las reacciones exageradas de inflamación una vez se lo ha practicado con suficiente tiempo.

Disminuye el riesgo de diabetes y enfermedades cardíacas

Mujer con pantalones de tallas más grandes que la suya frente a fondo amarillo mostaza.
Vía stock.adobe.com

Los procesos de desintoxicación del organismo también incluyen la posibilidad de hacerlo más sano al combatir el desarrollo de otras enfermedades crónicas. Por ejemplo, se ha estudiado cómo el fasting puede ser de utilidad para prevenir la diabetes tipo 2.

Igualmente, se han visto resultados similares a la hora de atender profilácticamente otras condiciones cardiovasculares dañinas. Todo gracias a que ayuda a equilibrar tanto los niveles de azúcar como de insulina en la sangre.

Explicado en general, un nivel de azúcar en sangre más alto de lo normal lo pone en riesgo de desarrollar diabetes y enfermedades cardíacas. El ayuno intermitente (IF) ayuda a equilibrar el azúcar en sangre y la insulina.

Ayuda a perder peso

Persona frente a una balanza viendo que perdió peso gracias al fasting.
Crédito: Siam Pukkato. Vía: Getty Images/iStockphoto.

Finalmente, uno de los beneficios que más se relacionan con el fasting es su capacidad d ayudarnos a adelgazar. Ello básicamente por dos motivos.

En primer lugar, el ayuno intermitente facilita y promueve el proceso de quema de grasa en el organismo (también conocido como lipólisis). En consecuencia, nuestro cuerpo tiene menos oportunidad de generar reservas de grasa extra.

Por otro lado, el fasting también ayuda a equilibrar los niveles hormonales, tal como lo hace con el azúcar en la sangre. En consecuencia, contamos con un organismo equilibrado que no es propenso a aumentar de peso desmedidamente y que raciona eficientemente su energía para funcionar según las ingestas energéticas de la persona.

¿Puedo incorporar el fasting a mi vida?

Reloj y utensilios que representan al fasting.
Vía stock.adobe.com

Antes que nada, es importante aclara que decisiones nutricionales como esta son determinantes para nuestra salud. Por lo que, antes de hacer cambios en tu dieta, sería bueno consultar con un nutricionista o con tu médico de cabecera, para determinar si no hay limitantes de salud o por condiciones subyacentes.

Una vez tengas el visto bueno, no habrá nada que te detenga. Pero… ¿por dónde comenzar? Ese puede ser uno de los pasos más complicados, y también el motivo por el que nos sintamos abrumados o un poco confundidos a la hora de organizarnos por primera vez.

Para cambiar dicha situación, podemos sugerirte probar apps como DoFasting. Básicamente, se trata de una aplicación “3 en 1” que puede ayudarte a decidir qué método de fasting es el que se adapta mejor a tu día a día, cuáles planes de alimentación son mejores para ti y cómo podrías complementarlos con entrenamientos simples unidos a tu rutina diaria.

¿Por qué DoFasting?

Logo de la app dofasing.

Aunque en el mercado existen infinidad de apps de seguimiento, DoFasting busca dar un enfoque holístico a la práctica del ayuno intermitente. Por ello, además de ofrecer planes de ejercicios y de comidas, también se conecta con sus usuarios ofreciendo pequeñas motivaciones diarias.

Asimismo, también tiene siempre a la mano consejos y tips extras que los usuarios pueden aprovechar para incorporar a su día a día. Igualmente, para aquellos que quieran medir su progreso, están disponibles las funciones de calendario y seguimiento.

otras resentaciones de la app dofasting.

Finalmente, aquellos que disfruten de un poco más de impulso también podrían animarse a probar su “modo desafío” que presentará la práctica del fasting como un divertido reto de 7, 14 o 28 días. Todo con diferentes modos de dificultad y de la mano con los distintos tipos de ayuno intermitente que se conocen.

Si quieres darte una oportunidad con DoFasting, acá podrás descargarlo.

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