Nuestro organismo es una máquina perfectamente calibrada por la naturaleza. Y, para mantener su energía, es necesario que llevemos a cabo procesos como la alimentación y el adecuado descanso. Ahora, si lo entrenamos sistemáticamente, podemos llevarlo mucho más allá de sus niveles “convencionales”. Tales son los truchos de los atletas y, según parece, también de los llamados “comedores competitivos”.

Aunque no lo parezca, tal como lo ha retratado Inverse, el comer rápido y en grandes cantidades es realmente una competencia que no solo se realiza con frecuencia en algunos países, sino que también atrae multitudes.

Trucos para convertirte en un “comedor competitivo”

Ahora, no cualquiera puede entrar en ese tipo de consecuencias y salir victorioso. Por ello, si tienes curiosidad y quisieras saber qué hacen las personas para convertirse en un “comedor competitivo” en toda la norma, acá te dejamos algunos trucos. Unos que, cabe destacar, es mejor consultar con un doctor antes de ponerlos en práctica, ya que implican grandes cambios para el metabolismo que no todos soportan de la misma manera.

1.- Entrena tu mente

Montones de mini hamburguesas que podrían ser ingeridas por un comedor competitivo.
Vía Pixabay.

El primer detalle que un comedor competitivo debe aprender a tener bajo control es su propia mente. Sin lugar a dudas, las neuronas de nuestro cerebro nos avisarán cuando comúnmente podríamos empezar a sentirnos llenos.

En general, ello hace que perdamos el impulso de comer y que incluso la posibilidad de ingerir más comida nos produzca repulsión. Para ir más allá de esa limitante, será necesario entrenar la voluntad para ir más allá de lo que nuestro cerebro nos dice que es posible.

2.- Prepara a tu estómago para soportar más comida

Según Inverse, nuestro estómago suele ser capaz de consumir como máximo un litro de comida. Sin embargo, otros estudios han demostrado que dicho tope se puede subir. Parra la investigación, se planteó el escenario con los concursos de comer hot dogs. Según parece, el límite está en las 84 unidades, lo que requiere de mucho más espacio que el litro antes mencionado.

Para poder tenerlo disponible, los comedores competitivos entrenan sus estómagos. Con esa finalidad, suelen beber galones de agua o de leche que obliguen a su estómago a expandirse. Asimismo, se los puede ver comiendo grandes torres de comidas que sean bajas en calorías, de esa forma aumentan el espacio en su estómago sin subir tanto de peso.

3.- Fortalece tus mandíbulas

Chicle con el que los comedores competitivos pueden entrenar sus mandíbulas.
Crédito: Nicole Fara Silver . Vía Flickr.

Otro de los trucos de un comedor competitivo es la fortaleza de su mandíbula. Una mordida fuerte puede ayudarnos a triturar los alimentos más rápido y más eficientemente. Un ejemplo de ello es Joey ‘Jaws’ Chestnut, cuyas mandíbulas pueden pulverizar docenas de hot dogs en tan solo 10 minutos. De allí que actualmente tenga el récord más alto, con 75 perros calientes consumidos en ese tiempo.

Para lograr tal fortaleza, es común que se utilicen elementos como la goma de mascar para practicar. Los comedores competitivos podrían ponerse hasta veinte unidades en la boca, e intentar masticar lo más rápido y fuerte que puedan.

4.- Prepara tu esófago para comer más rápido

Así como el estómago necesita entrenar para comer más, el esófago también necesita adaptarse a consumir cantidades más grandes de comida. Ese es uno de los trucos más importantes para que un comedor competitivo pueda ser más veloz que su competencia a la hora de ingerir sus alimentos.

Una forma de entrenar tal capacidad es practicando consumir grandes o pequeños bocados de comida en rápida sucesión. Igualmente, otros trucos como inclinar la cabeza hacia atrás pueden darle a la comida un paso directo a la garganta, donde la gravedad ayudará al organismo a hacer su trabajo.

5.- Entra en consciencia de que no hay atajos

Finalmente, más que un truco, un detalle importante que debemos tener en cuenta es que no hay una forma rápida o fácil para llegar a ser como los comedores competitivos. Nuestro organismo no está naturalmente diseñado para tales hazañas y, como tal, llevarlo a un punto en el que es capaz de realizarlas toma tanto tiempo como dedicación.

Además de ello, es importante que cualquier entrenamiento se realice con cuidado y bajo la adecuada vigilancia de un experto. Ya que, al igual que con los atletas, entrenar de más o de forma errónea solo traerá perjuicios y podría alejarnos de nuestra meta final.

¡Ojo! No intente esto en casa

Al menos no sin antes consultar a un médico.

Trozo de pizza caliente.
Vía Pxfuel.

Tal como mencionamos más arriba, los trucos enlistados son meramente una recopilación del entrenamiento que podría realizar un comedor competitivo. Sin embargo, cada persona es diferente y su metabolismo puede reaccionar de formas muy distintas a los mismos estímulos.

Asimismo, naturalmente todos somos sensibles a cambios muy bruscos en nuestra alimentación –ya sea de contenido o de cantidad–. Por ese motivo, antes de seguir cualquiera de los pasos anteriores, lo mejor que podemos hacer es consultar con un nutricionista que nos pueda dar una guía experta y segura con la que realizar el proceso.

Referencia:

Modelling the maximal active consumption rate and its plasticity in humans—perspectives from hot dog eating competitions: https://doi.org/10.1098/rsbl.2020.0096

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