Conocer los océanos y las criaturas que los habitan no es una tarea sencilla y con el paso de los años la hemos ido completando. Pero, incluso ahora, nos queda mucho camino por recorrer y detalles por descubrir. Como un ejemplo de ello, tenemos el proceso de adaptación del esperma por el que, según parece, los delfines tuvieron que pasar para poder reproducirse en el océano una vez dejaron la tierra para vivir en el mar.

La explicación de tal cambio se presentó recientemente en la revista científica Current Biology. Para su realización, se contó con el trabajo de científicos de organizaciones como el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (INIA-CSIC)

El esperma de los delfines cambió para adaptarse al medio acuático

Hace más de 50 millones de años, varias criaturas herbívoras se vieron en la necesidad de regresar al mar como último recurso de supervivencia. En consecuencia, tuvieron que adaptarse nuevamente a los entornos acuáticos, no solo para poder sobrevivir, sino para asegurar que su especie se mantuviera.

Debido a ello, su biología debió realizar una gran variedad de cambios que los hiciera más aptos para rondar las aguas. Según parece, en el caso de los delfines, uno de ellos estuvo directamente ligado a su esperma y a la forma en la que se lo desarrolla y nutre.

Delfines apareandose.
Crédito: David Stone. Vía Vimeo.

Según Alfonso Gutiérrez-Adán, quien participó en el estudio, las observaciones permitieron notar cómo el organismo de los delfines pasó de usar la glucosa como sustrato energético principal a basarse en las grasas y proteínas como fuente de energía. Ellos producto de su abandono de la dieta vegetal por una basada en la ingesta de pescado.

Asimismo, parte de su cambio también pudo venir de la mano con sus nuevos procesos respiratorios. Después de todo, los delfines están adaptados para sobrevivir por largos periodos de tiempo sin tomar una bocanada de aire.

Por lo que, su organismo debe encontrar otras formas de mantenerse activo y funcional. De ese modo, se reserva las bajas cantidades de glucosa solo para tejidos muy específicos: como el cerebro.

Una diferencia crucial

El estudio también reveló que el grupo de los cetáceos (al que pertenecen las ballenas, los delfines y demás) tiene divisiones claras en cuanto a tales adaptaciones. Mientras que los odontocetos como los delfines o las ballenas dentadas sí mostraron modificaciones en su esperma y métodos reproductivos, los misticetos (como la ballena dentada) no lo hicieron.

Delfines saltando fuera del agua.
Vía snappygoat.io

Acá se observó que gran parte de la diferencia era debido al tipo de dieta de ambas subcategorías. Los cetáceos dentados (odontocetos) se alimentan con más proteínas y grasas mientras que aquellos que tienen “fibras” en sus bocas van por presas más pequeñas como el krill, que resulta ser rico en otros compuestos como la quinina.

¿Qué nos dice el nuevo descubrimiento?

En resumidas cuentas, la investigación ha revelado que los delfines utilizan la fosforilación oxidativa para proveer de un sustrato energético a su esperma. Por ello, se observa que sus procesos adaptativos van altamente ligados a sus fuentes de alimentación y el ambiente en el que se encuentran.

En consecuencia, conocer cómo son los procesos reproductivos de los delfines ahora podría ayudarnos a entender qué va cambiando a medida que las condiciones marinas se modifican –como consecuencia del cambio climático y la acidificación de los océanos–.

(…) entender todo el proceso de adaptación espermática podría servir para aplicar estos conocimientos a biotecnologías reproductivas de las especies ganaderas y a los humanos”, concluyó Gutiérrez-Adán.

Referencia:

A drastic shift in the energetic landscape of toothed whale sperm cells: https://doi.org/10.1016/j.cub.2021.05.062

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