Por lo general, nuestras esperanzas de vida están predeterminada por el sexo y la tasa de mortalidad dada a una población determinada (para un año específico). Sin embargo, en condiciones de salud adversas, el deseo de vivir en adultos mayores se reduce.

En un artículo publicado en la revista Age and Ageing, los autores explican cómo algunas condiciones hipotéticas de salud reducen el deseo de vivir en los adultos mayores de 60 años.

Deseo de vivir bajo situaciones adversas

El estudio, aplicado a la población de Noruega, evaluó cómo ciertas condiciones hipotéticas de salud y de vida (edad, sexo, educación, estado civil, función cognitiva, soledad autoinformada y dolor crónico) afectan el deseo de vivir de las personas mayores.

“Si pudieras elegir libremente, ¿hasta qué edad desearías vivir?”, fue la pregunta que el equipo de investigación hizo a las 825 personas que participaron en la entrevista. Como resultado obtuvieron que el deseo de vivir en personas de edades avanzadas se redujo significativamente por hipotéticos escenarios de vida adversos, como los efectos de la demencia y el dolor crónico.

De igual modo, determinaron que las personas de mayor edad tenían mayores expectativas de vida que las más jóvenes. Al respecto, Vegard Skirbekk, autor principal del estudio y profesor de Población y Salud Familiar, agrega:

A pesar del hecho de que el aumento de la esperanza de vida ocurre en gran medida en edades posteriores, donde la experiencia de pérdida y discapacidad es generalizada, ha habido muy poca evidencia científica sobre cuánto tiempo les gustaría vivir a las personas dado el impacto de tales condiciones de vida adversas”.

El dolor crónico y la demencia son las afecciones que más preocupan a las personas de edad avanzada

Curiosamente, la mayoría de los entrevistados manifestó mayor preocupación por los inconvenientes que la demencia y el dolor crónico puedan traer a sus vidas. Por el contrario, los escenarios donde se pronosticaba un estado de soltería o situación de pobreza obtuvieron puntuaciones más bajas.

“La demencia encabeza la lista de afecciones en las que la gente preferiría vivir una vida más corta, lo cual es un desafío particular dado el rápido aumento de la demencia en los años venideros”, dijo Skirbekk.

¿Existe alguna forma de aumentar el deseo de vivir de estas personas?

Persona mayor usando unos audifonos

Según un artículo publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, con una buena dosis de optimismo, resiliencia, alegría y autoestima lograremos aumentar nuestra esperanza de vida. De hecho, en la investigación se determinó que las mujeres optimistas tienen 15% más posibilidades de vida, mientras que los hombres tienen un 11% más.

“Existe mucha evidencia que sugiere que la longevidad va acompañada de una buena salud y nuestros hallazgos plantean la posibilidad de promover un envejecimiento saludable cultivando factores psicológicos como el optimismo”, comenta Lewina Lee, autora del estudio y profesora asistente de psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad Boston. 

Estas investigaciones dejan algo bastante claro: nuestro deseo de vivir está determinado por las decisiones que tomemos. Por ende, no podemos perder la esperanza de vida por temor a enfermedades que no han llegado. Lo que sí podemos hacer es cuidar nuestra salud y tener mayor optimismo ante la vida.

Referencia:

Optimism is associated with exceptional longevity in 2 epidemiologic cohorts of men and women. https://doi.org/10.1073/pnas.1900712116

Preferred life expectancy and the association with hypothetical adverse life scenarios among Norwegians aged 60+. https://doi.org/10.1093/ageing/afab113

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