Mucho hablamos sobre los gases de efecto invernadero y sus principales fuentes, muchas de las cuales son manipuladas por los humanos, pero ¿cuánto sabemos sobre los lugares que más aportan al problema? Un equipo de investigadores chinos trabajó para aclarar un poco el panorama e identificó las ciudades que generan más de estas emisiones.

Su estudio, publicado en la revista Frontiers in Sustainable Cities, incluye 167 ciudades en diferentes partes del mundo y que se encuentran en diferentes etapas de desarrollo. Y aunque estas representan apenas una mínima porción del planeta, contribuyen significativamente al problema del cambio climático acelerado.

Aún lejos de cumplir el objetivo del Acuerdo de París

Industria emitiendo gases a la atmósfera y generando contaminación al atardecer.

Haciendo un breve viaje al pasado, recordaremos que, a fines de 2015, 170 países se comprometieron con el objetivo de limitar el aumento medio de la temperatura global a 1,5 °C.

Lamentablemente, un informe del año pasado reveló que aún estamos lejos de cumplir dicho objetivo; por si fuera poco, sin acciones más drásticas, aún podemos esperar un aumento de temperatura de más de 3 °C para fines del siglo XXI. Con ello, no solo ponemos en riesgo el equilibrio ecológico que ha apoyado nuestro avance como especie, sino también nuestro propia tolerancia a los cambios.

Ahora bien, identificado el problema, el siguiente paso es ubicar sus causas. Aunque solo cubran el 2 por ciento de la superficie de la TIerra, las ciudades alojan más del 50 por ciento de la población mundial y figuran como grandes contribuyentes a la crisis climática.

Las principales ciudades del mundo son grandes contribuyentes al efecto invernadero

Aunque esto está claro desde hace tiempo, los expertos reconocieron algunos vacíos en la información actual sobre el alcance del problema. Los investigadores dicen que una de las limitantes para comprenderlo figuran las diferencias de los métodos de inventario entre las ciudades, por lo que plantearon un enfoque más global para este trabajo.

Su objetivo era investigar y monitorear la efectividad de las políticas de reducción de gases de efecto invernadero implementadas en 167 ciudades distribuidas en 53 países en América del Norte y del Sur, Europa, Asia, África y Oceanía.

Para ello, realizaron inventarios de emisiones a nivel sectorial, y luego compararon los avances de reducción de carbono entre 2012 y 2016. Finalmente, evaluaron la efectividad de las medidas de reducción de carbono a corto, medio y largo plazo en cada una de ellas. Las seleccionaron en función de sus tamaños, distribución regional y nivel de desarrollo, usando como referencia la clasificaciòn de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Tanto en países desarrollados como en vías de desarrollo

Oslo, ciudad de Noruega que contribuye con el efecto invernadero.

El estudio reveló que tanto los países desarrollados como los que están en vías de desarrollo tienen ciudades que emiten grandes cantidades de emisiones de gases de efecto invernadero.

Las mayores contribuyentes fueron las megaciudades de Asia, como Shanghai en China y Tokio en Japón, seguidas por las de Europa, los EE.UU. y Australia; estas últimas generaban emisiones significativamente más altas que la mayoría de las ciudades de los países no desarrollados. Aunque China, clasificada como un país en desarrollo, tenía varias ciudades con emisiones per cápite coincidentes con las de ciudades en países desarrollados.

Las principales fuentes de gases de efecto invernadero dentro de las ciudades

En un esfuerzo por hacer su trabajo más detallado, los investigadores también identificaron algunas de las fuentes más importantes de emisiones de gases de efecto invernadero dentro de las ciudades.

Así llegaron a la energía estacionaria, que incluye la quema de combustible y el uso de electricidad en edificios residenciales institucionales, comerciales e industriales. Esta en particular fue responsable de entre 60 y 80 por ciento de las emisiones totales en ciudades de América del Norte y Europa.

Después de la energía estacionaria, figuraron las emisiones del transporte por carretera, responsables del 30 por ciento de las emisiones, seguidas del 25 por ciento proveniente de ferrocarriles, vías navegables y aviación.

El estudio también reveló que los niveles de emisiones aumentaron y disminuyeron dependiendo del período. En 30 ciudades, hubo una disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero entre 2012 y 2016; entre ellas, Oslo, Houston, Seattle y Bogotá. Pero también hubo incrementos, como los mostrados por Río de Janeiro, Curitiba, Johannesburgo y Venecia.

Aunque 113 de las 167 ciudades evaluadas han planteado diferentes tipos de objetivos de reducción de emisiones, la realidad dista bastante de ellos. Este estudio se suma a muchos otros informes que muestran que aún nos queda un largo camino por delante en lo que respecto a la lucha contra el cambio climático.

Referencia:

Keeping Track of Greenhouse Gas Emission Reduction Progress and Targets in 167 Cities Worldwide. https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/frsc.2021.696381/full

Escribir un comentario