Las profundidades de una cueva ubicada en África central occidental escondían una gran cantidad de cráneos humanos con rasgos peculiares y, en nuestros tiempos, espeluznante: la ausencia de los dientes frontales en sus mandíbulas. Los arqueólogos que los hallaron creen que, lejos de afecciones dentales o deterioro por impacto, se debe a prácticas de modificación facial muy arraigadas en la antigüedad.

En su estudio en la revista Antiquity, explican que la modificación dental es una práctica común en todo el mundo y que probablemente estos individuos, en vida, se sometieron a ella en cumplimiento de los rituales culturales de la época.

Iroungou, una cueva de difícil acceso

La cueva Iroungou, en la provincia de Ngounié de Gabón, fue descubierta en 1992 por Richard Oslisly, arqueólogo del Centro Nacional Francés de Investigación Científica (CNRS) en París. A pesar de ello, su investigación en torno a ella inició en 2018, aún con muchas limitaciones para explorarla.

Con una caída vertical de 25 metros, acceder a sus profundidades no es para nada sencillo; de hecho, desde entonces, solo se han realizado cuatro expediciones. Sin embargo, había mucho interés debido a la escasez de restos arqueológicos humanos en esta región.

Mapa con ubicación de la cueva Iroungou donde hay restos humanos con signos de modificación facial en vida.
a) La cueva de Iroungou en la provincia de Ngounié, Gabón. (b) Modelo 3D que muestra las entradas de la cueva. Crédito de la imagen: C. Gerin y P. Mora/Antiquity Publications Ltd.

Este sitio en particular rompe con el misterio y se convierte en una reserva arqueológica impresionante al contener restos de niños, adolescentes, hombres y mujeres adultos con una amplia variedad de artefactos que datan de hace más de 500 años. Podríamos decir que constituye un paraíso para los investigadores.

Un paraíso de evidencia arqueológica de más de 500 años de antigüedad

Iroungou aloja una gran cantidad de huesos de al menos 24 adultos y cuatro niños que fueron depositados allí en al menos dos ocasiones. Junto a ellos, hay cientos de artefactos de metal, incluidas joyas, armas y azadas, hechos de hierro local y cobre importado, lo que hace pensar que gozaban de un alto estatus dentro de la antigua sociedad local.

Los arqueólogos recolectaron muestras de huesos para aplicar pruebas de radiocarbono para determinar la edad de los restos, aunque dejaron todo como estaba. Además, tomaron fotografías y escanearon el interior de la cueva y los sitios entierro para construir un modelo 3D de ella que facilitara su estudio.

A pesar de que los huesos estaban mezclados, se encontraban completos. Por tanto, es probable que los cadáveres se arrojaran desde arriba o se bajaran de alguna forma hacia la cueva en lugar de ser lanzados ya como huesos.

Signos de modificación facial en la África de la antigüedad

Pero lo que más llamó la atención fueron los cráneos, que mostraban indicios de modificación facial intencional, una práctica muy común en África tanto en la antiguedad como ahora. Las mandíbulas superiores de los cráneos estaban intactas, pero carecían de los cuatro dientes frontales, incluidos los incisivos permanentes central y lateral.

Las extracciones fueron simétricas e involucraron los mismos dientes en todas las mandíbulas examinadas. Al examinar con detalle esta peculiaridad, notaron que las cavidades tenían signos de haber sanado en vida.

Por ello, los arqueólogos creen que los dientes se extrajeron intencionalmente mientras sus dueños aún estaban vivos y los agujeros que dejaron tuvieron tiempo suficiente para sanar antes de su muerte, en el marco de una actividad o rituales cultural. A este proceso se le conoce como reabsorción alveolar.

El porqué de la modificación dental

Aunque parezca una práctica totalmente nociva, quienes aún la mantienen alegan que el objetivo es cambiar la forma o apariencia de la cara, por lo que es una vertiente de la modificación facial tan practicada en la antigüedad.

Sin lugar a dudas, las extracción de tantos dientes frontales habría afectado la pronunciación de las palabras y cambiado la forma de la boca y de la cara drásticamente. Por ende, cabe pensar que esta sería una forma de diferenciarlos como un grupo muy particular.

Aunque el hallazgo es impresionante, no es la primera vez que la ciencia documenta signos de cambios faciales intencionales. En 2016, por ejemplo, se encontraron cráneos con rasgos similares en la cueva Lapa do Santo de Brasil, aunque estos databan de hace 9,000 años. Además, en estos casos, la modificación dental parecía parte de rituales funerarios.

Referencia:

Mortuary behaviour and cultural practices in pre-colonial West Central Africa: new data from the Iroungou burial cave, Gabon. https://www.cambridge.org/core/journals/antiquity/article/mortuary-behaviour-and-cultural-practices-in-precolonial-west-central-africa-new-data-from-the-iroungou-burial-cave-gabon/DE4A50C77E13DF2BD677011450312C03

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