En los últimos años, China ha logrado obtener mucho reconocimiento en el campo de la ciencia, pero parte de este se debe a experimentos con serias implicaciones éticas, como la edición del genoma de bebés. Una vez más, resuena entre caldeados debates éticos por un experimento que llevó a término de forma exitosa un embarazo en ratones macho.

Varios miembros de la comunidad científica, tanto dentro, como fuera del país, han criticado de forma cruda la investigación, tildándola de innecesaria y de arrojar aportes muy limitados. Además, advierten que estas tendencias, cada vez más comunes, ponen en riesgo la credibilidad de la ciencia como un esfuerzo académico serio y responsable.

El embarazo masculino es raro en la naturaleza

Cuando hablamos de gestación, por lo general imaginamos hembras con abdomen hinchado que, después de cierto tiempo según la especie, dan a luz a sus crías. Pero, ¿existe la posibilidad de que este proceso ocurra también dentro del cuerpo masculino?

La naturaleza tiene pocos ejemplos, como los peces pipa y los caballitos de mar; mientras que en los humanos el ejemplo más conocido es el de Arnold Schwarzenegger en la película Junior de 1994. Pero con los esfuerzos de inclusión de la comunidad LGBTIQ+ actuales ha surgido interés sobre la posibilidad de que personas calificadas como machos al nacer puedan también traer bebés al mundo.

Embarazo en ratones machos, un experimento controversial

Los investigadores de la Universidad Médica Naval de Shanghai diseñaron un experimento en el que confirmarían la viabilidad de un embarazo masculino usando ratones macho. Para ello, cosieron los codos, las rodillas y la piel de parejas de roedores compuestas por un macho y una hembra castrados; de este modo, unirían su suministro de sangre como si se tratara de un solo cuerpo, un modelo conocido como parabionte.

Seis semanas después, los niveles de testosterona en los ratones eran bajos, mientras que sus niveles de estrógeno y progesterona eran similares a los de las hembras. A las ocho semanas, trasplantaron un útero en cada macho, y otras ocho semanas después, embriones tanto en los machos como en las hembras.

Sorprendentemente, algunos roedores dieron a luz a sus crías de forma exitosa y con ayuda de la cesárea. Sin embargo, de los 842 embriones introducidos en 46 pares de roedores unidos, apenas un tercio de las hembras y una décima parte de los macho dieron lugar a fetos viables. Los embriones trasplantados a ratones macho adheridos a hembras sin embarazo no maduraron.

Por otro lado, apenas de las 10 crías del embarazo en ratones macho sobrevivieron hasta la edad adulta. Luego, separaron las ratas adultas, y todos los machos sobrevivieron durante tres meses, hasta su sacrificio.

¿Qué aporta este experimento sobre embarazos en machos?

Los autores dicen que su estudio podría tener “un impacto profundo en la biología reproductiva”, pero no aclararon por qué. En su artículo destacan la importancia del suministro de sangre de la hembra embarazada para el desarrollo del feto en los machos.

Zhang Rongjia, uno de los investigadores involucrados, concluyó que “el embarazo masculino en humanos no es factible en esta etapa”. Además, de ser correctos sus resultados, un embarazo “es casi una sentencia de muerte para el hombre humano”.

Sin embargo, otros expertos dicen que la importancia del sistema endocrino de la madre en la gestación ya era de conocimiento común antes de esto. Por lo tanto, no hay hallazgos significativos en este trabajo.

Como indica Chris O’Neill, un investigador jubilado que trabajó anteriormente en la Universidad de Sydney en Australia: este estudio “nos dice que, al menos dentro del macho castrado, no existe una hostilidad fundamental del entorno masculino hacia la gestación de un feto”.

Debates éticos en torno a los experimentos de embarazo masculino en ratones

Además, la metodología aplicada “está bastante lejos de cualquier implicación real para la investigación humana”, dice Catherine Mills, bioética de la Universidad de Monash en Melbourne, Australia.

Los debates éticos derivados del experimento de embarazo han sido tan intensos que no solo han criticado la falta de utilidad, sino también el sufrimiento innecesario de los ratones.

Dicho esto, algunos investigadores temen que este tipo de trabajos puedan desprestigiar la labora científica en China, un país con una reputación frágil y tildada de poco transparente. Ni siquiera está claro si algún comité de ética independiente aprobó este experimento de embarazo en ratones, un paso obligatorio para las investigaciones que involucran animales de laboratorio.

Referencia:

‘Pregnant’ male rat study kindles bioethical debate in China. https://www.nature.com/articles/d41586-021-01885-0

Escribir un comentario