Desde su aparición, el coronavirus SARS-CoV-2 nos ha impactado de diferentes maneras. Pero, en cuanto a nuestro sistema neurológico se refiere, los estudios no han sido muy precisos, pues el virus tiene problemas para atravesar el sistema de defensa del cerebro conocido como la barrera hematoencefálica. Si bien no ataca directamente a las neuronas, una nueva investigación sugiere que el COVID-19 podría afectar el funcionamiento del cerebro a través de la mucosa olfativa.

El epitelio olfativo es una membrana encargada de filtrar y limpiar el aire que respiramos para que llegue a nuestros pulmones con la temperatura y humedad adecuadas. En vista de que esta mucosa bordea el cerebro, los científicos creen que el coronavirus podría usar esta vía para llegar a él. Precisamente por ello es que, la prueba de COVID-19 se realiza a través del hisopado nasal.

El COVID-19 puede infectar a los astrocitos

Imagen cerebral

Según los estudios, el coronavirus puede ocasionar pérdida de la materia gris al infectar los astrocitos. Se trata de células, localizadas en el sistema nervioso central, encargadas de regular el funcionamiento de las redes neuronales implicadas en el proceso de aprendizaje y memoria.

“Los astrocitos hacen mucho para apoyar la función normal del cerebro incluido el suministro de nutrientes a las neuronas para que sigan funcionando”, dice Arnold Kriegstein, neurólogo de la Universidad de California en San Francisco.

En vista de que los astrocitos están involucrados en varios procesos cerebrales. Su infección podría explicar algunos síntomas neurológicos asociados al COVID-19 como la depresión, fatiga mental,  así como estados de confusión y olvido. Al respecto, Kriegstein agrega:

“Es posible que este tipo de síntomas no refleje el daño neuronal, pero podría reflejar disfunciones de algún tipo. Eso podría ser consistente con la vulnerabilidad de los astrocitos”.

Los hallazgos presentados Kriegstein fueron comprobados por el director de proteómica de la Universidad de Campinas en Brasil, Daniel Martins de Souza, quien tras analizar muestras de cerebro de 26 personas fallecidas a causa del COVID-19, detectó que las 66% de las células afectadas eran astrocitos.

El coronavirus también afectar el comportamiento de los pericitos

En un estudio llevado a cabo por el neurocientífico David Attwell, se expone que el COVID-19 puede afectar el funcionamiento de los pericitos. El científico expone que el coronavirus bloquea el funcionamiento de los receptores en los pericitos, lo que hace que los capilares del tejido se contraigan. El hecho de que el SARS-CoV-2 influya de esa manera en estas células es preocupante, pues ellas ayudan a mantener la barrera hematoencefálica y otras funciones homeostáticas del cerebro.

Para Serena Spudich, neuróloga de la Universidad de Yale en New Haven, este estudio es genial, ya que podría explicar algunos accidentes cerebrovasculares ligados a los pequeños vasos sanguíneos.

Un sistema inmunológico exagerado

Otros estudios evidencian que en respuesta a una infección como el COVID-19, nuestro sistema inmunológico puede reaccionar de forma exagerada, produciendo autoanticuerpos que atacan su propio tejido.

Según explica el neuroinmunólogo del Centro Alemán de Enfermedades Neurodegenerativas en Berlín, Harald Prüss, este comportamiento puede causar afecciones a largo plazo como la neuromielitis óptica –pérdida de la visión y debilidad en las extremidades–.

Así que, el COVID-19 no necesariamente tiene que afectar directamente a las neuronas para causar problemas en el sistema neurológico, puede hacerlo mediante las células astrocitos, pericitos y autoproduciendo anticuerpos de forma descontrolada. Por ahora, los investigadores se plantean saber cuántas de estas células deben estar dañadas para causar síntomas neurológicos.

Referencia:

COVID and the brain: researchers zero in on how damage occurs. https://doi.org/10.1038/d41586-021-01693-6

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