Pese a que la esclavitud se abolió hace años, el legado de la supremacía blanca sigue arraigado en algunas estructuras sociales. Si bien algunos parecieran no distinguir entre colores de piel, una nueva investigación sugiere que insistir en que no eres racista podría ser contraproducente, ya que podrías estar enviando un mensaje contrario al que “verdaderamente” quieres expresar.

Para llegar a esa conclusión, un grupo de investigación realizó un experimento en el que evaluaba la reacción de una serie de participantes blancos (que afirmaban tener puntos de vista igualitarios o no distinguir entre razas) ante un cuestionario donde debían explicar por qué no tenían prejuicios contra los negros. Al respecto, el autor principal del artículo, Berkeley Haas, comenta:

“Los estadounidenses defienden casi universalmente el igualitarismo y desean verse a sí mismos como no prejuiciosos, pero el prejuicio racial persiste. Nuestros resultados sugieren que el objetivo explícito de parecer igualitario podría cegar a las personas ante la posibilidad de que puedan estar comunicando y perpetuando actitudes prejuiciosas”.

Los prejuicios sociales se filtran a través del comportamiento físico

Personas discutiendo un tema

Más allá de las palabras, lo que verdaderamente nos representa como personas son nuestras acciones. Es por ello que para estudiar a fondo cómo responden las personas al igualitarismo, los investigadores siguieron análisis anteriores que tomaban como referencia el comportamiento físico o no verbal como una vía para filtrar prejuicios raciales.  

Seguidamente, seleccionaron a un primer grupo de participantes a quienes realizaron preguntas como: “¿Crees que todas las personas son iguales y deberían tener igualdad de oportunidades? ¿Por qué o por qué no?” Y “¿Tienes prejuicios hacia los negros? ¿Por qué o por qué no?”. Esas respuestas serían evaluadas por un segundo grupo de participantes (también blancos), quienes estimarían con precisión cómo habían puntuado los escritores en la escala de prejuicio.

Como parte del estudio, algunas personas debían responder de la forma más honesta posible, así como de la manera menos prejuiciosa posible. Efectivamente lo hicieron, pero no hubo mayor diferencia para los lectores, pues nuevamente puntuaron con precisión los resultados. Sin embargo, detrás de sus respuestas se escondía otro mensaje.

Lenguaje deshumanizante

Los analistas detectaron que el lenguaje que utilizaron algunos participantes deshumanizaba a los afroamericanos. Para los investigadores el hecho de que los colaboradores escribieran: “Tengo una gran relación con los negros”, es un acto de desprecio a las personas de tez oscura.

Otro dato curioso del experimento es que los participantes manifestaron mayor prejuicio hacia los negros, después de leer las respuestas de sus compañeros blancos. Básicamente, lo que hicieron fue reflejar los pensamientos y actitudes de los escritores.

Es evidente que así las personas se muestren como igualitarios, las actitudes y las palabras tienen peso. Así que, insistir e insistir en que no se es racista puede ser contraproducente. Después de todo, nuestros pensamientos terminan revelando nuestras verdaderas inclinaciones.

Referencia:

Not all egalitarianism is created equal: Claims of nonprejudice inadvertently communicate prejudice between ingroup members. https://doi.org/10.1016/j.jesp.2021.104104

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